Elegirás
la Vida
La historia
de la humanidad, con su constante aspiración al descubrimiento y a la
evolución, es la prueba que demuestra la necesidad que tiene el ser humano
de descubrir y entender la base de su existencia, con la esperanza de que nuevos
datos ayuden a fijar una escala de valores correcta y ética, además
de un rumbo en la vida.
La base de esta búsqueda surge de un sentimiento básico y objetivo
del ser humano, de que hay un camino por el cual tiene que encaminarse y es
su obligación descubrirlo.
Las preguntas que se formulan todas las personas son: "¿Mi
estilo de vida es correcto? ¿Aprovecho mi vida como es debido?".
Estos interrogantes demuestran la necesidad que tiene el ser humano de saber
cuál es su función en el universo.
Sócrates definió todo lo que dijimos en una sola frase:
"¡La vida sin un balance no es vida!".
Todas las investigaciones científicas son consecuencia de la necesidad
del hombre de buscar el significado de la vida. Tales de Mileto dijo: “Todo
está basado en el agua”; Pitágoras afirmaba: “Todo
es a base de números”; y Heráclito pensaba: “Todo
fluye”. Más tarde, los anatomistas griegos probaron llegar al nivel
básico de la materia descubriendo los átomos. En nuestros días,
los científicos buscan descubrir y definir las energías que manejan
la naturaleza.
Como dijimos, todo el interés por investigar surge de la necesidad del
hombre de entender cómo funciona el mundo y cómo la persona se
acopla a ese funcionamiento. Y esto también lo podemos ver reflejado
en una frase de Albert Einstein: “La ciencia puede ser creada solamente
por aquellas personas que están inmersas totalmente en la aspiración
a la verdad y al entendimiento”.
La búsqueda por entender cuál es el sentido de la vida es una
pieza fundamental en el área psicológica del ser humano.
Hay quienes sostienen que quien se pregunta "¿para qué
vivo?", no es una persona totalmente normal, ya que está
formulando una pregunta que no tiene respuesta. Sin embargo, el famoso psicólogo
Victor Frenkel no está de acuerdo con este enfoque y dice lo siguiente:
“Rechazo
totalmente la teoría que dice que el buscar entender cuál es el
significado de estar en este mundo, es consecuencia de una enfermedad…
La preocupación del ser humano y hasta su desesperación por saber
si la vida tiene valor o no, son una necesidad espiritual. Y de ninguna manera
es un problema mental… Me animo a decir que no hay nada en el mundo que
pueda ayudar más a la persona a superar incluso lo más terrible,
que el hecho de saber que la vida tiene un significado”.
Por otro
lado, Niesztche dijo: “Quien tiene un ‘para qué’
vivir, puede superar casi totalmente el ‘cómo’ vivir”.
Y esto significa que quien tiene una meta en la vida, podrá superar todos
los contratiempos que se le presenten.
Además, Frenkel sostiene que quien tiene un sufrimiento que le afecta
el ánimo debe incrementar el sentido de su vida para no caer en depresión.
Por ejemplo, a quien tiene problemas de salud que normalmente le afectan su
ánimo, se le debe mostrar todo lo que puede hacer en la vida, y de esta
manera aumentar sus deseos de superar la difícil situación.
En resumen, la técnica de Frenkel para superar los problemas es aumentar
el sentido de la vida, y consecuentemente disminuir el sufrimiento.
Mediante este análisis vemos claramente que el saber cuál es el
significado de la vida y cuál es el camino que nos lleva a la meta, tiene
una repercusión muy grande en la parte psicológica y anímica
del ser humano. La falta de significado en la vida, provoca una disminución
en la aspiración por adelantar, y consecuentemente buscamos satisfacción
en cosas externas.
Lamentablemente, la cantidad de alcohólicos y drogadictos entre los jóvenes
va creciendo a pasos agigantados. ¿Acaso no saben que la droga los termina
consumiendo? Obviamente lo saben. Pero quien no tiene un motivo por el cual
vivir, prefiere disfrutar el momento, aunque el costo sea la salud o la vida
misma.
Para concluir, podremos decir que la persona necesita buscar el significado
de la vida. ¿Pero dónde podrá encontrarlo?
La Torá nos brinda una respuesta a esta gran pregunta en uno de los versículos
de nuestra parashá: "La vida y la muerte he puesto delante
de ti, la bendición y la maldición, y elegirás la vida,
para que vivas tú y tu descendencia" (Devarim 30:19).
En este versículo se encuentra la clave que nos abrirá un nuevo
horizonte: "¡Y elegirás la vida!". El
ser humano se diferencia de los demás seres vivos por la posibilidad
de elegir y decidir - lo que denominamos "libre albedrío".
Este es el motivo por el cual D’os creó al mundo y al ser humano,
para que tenga la posibilidad de decidir hacer el bien, o lo contrario.
El iehudí vino al mundo para manejarse según lo que estipula el
libro de instrucciones de la vida, que es la Torá.
La Torá nos enseña cómo dirigirnos en cada momento, para
lograr tener una vida feliz en este mundo y en el venidero. La persona tiene
constantemente pruebas que superar, ya que muchas veces, el deseo que tiene
no es lo que la Torá pide de él. Por un lado quiere hacer lo que
desea, y por otro una voz interna - el ietzer hatov - le dice que no lo haga,
pues es incorrecto.
Si logrará superar la prueba, estará aumentando su recompensa
en el Olam Habá. Esta es la finalidad del iehudí en
la vida, superar cada prueba y de esta manera apegarse más al Creador.
Para el ser humano no hay alegría más grande que la de saber que
está cumpliendo con su deber y con la finalidad de la vida. Esto es lo
que nos recalca el versículo: "y elegirás la
vida para que vivas tú y tu descendencia".
Aparentemente, no se entiende por qué la Torá nos aconseja elegir
la vida. ¿Acaso no es obvio que lo vamos a hacer? Tampoco se entiende
por qué promete que nuestra descendencia también vivirá.
La respuesta es muy simple, pero de suma importancia:
Hashem sabe muy bien que la persona elegirá la vida, pero la pregunta
es "cómo" vivirá esa vida.
Es por eso que la Torá nos dice que escojamos la vida de la manera que
Hashem lo pide, y no como lo propone una sociedad que no tiene respuestas contundentes
respecto del verdadero significado de dicha vida.
Si la Torá nos exige que elijamos vivir según sus preceptos, es
porque realmente sabe que de esta manera vamos a encontrar el verdadero significado
y disfrutaremos realmente de cada momento.
Esta es también la intención de la Torá cuando nos promete
que nuestra descendencia vivirá, ya que si uno sabe por qué motivo
vive y lo lleva a la práctica, seguramente será feliz y podrá
transmitir eso a su descendencia. Por lo tanto, sus hijos y nietos vivirán
con un gran sentido de la vida que los llevará a ser felices también.
Y a esta elección de vida se refiere D'os en la Torá.
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