Rabán Gamliel solía
decir: "El que no recordó estas tres cosas en Pésaj no cumplió
con su obligación, y ellas son: pésaj, matzá y maror:
¿El sacrificio de Pésaj
que nuestros antepasados comían en los tiempos que existía
el Templo, por qué se hacía? Porque salteó
el Santo - bendito es Él, las casas de nuestros antepasados en
Egipto. Como está escrito: "Y dirán: 'El sacrificio
de Pésaj es éste para Dios, Quien salteó las casas de
los hijos de Israel en Egipto al golpear a Egipto, y a nuestras casas
salvó', y se inclinó el pueblo y se prosternó" (Shemot
12:27).
Cuando
se dice "esta matzá" se levanta la matzá del medio
y es mostrada a los comensales.
¿Esta matzá que nosotros
comemos, por qué es? Porque no alcanzó a levar
la masa de nuestros antepasados antes de que se les haya revelado el
Rey de los reyes de los reyes, el Santo - bendito es Él, y los
liberó. Como está escrito: "Y hornearon la masa
que sacaron de Egipto, tortas ázimas (matzot) sin levar,
pues fueron expulsados de Egipto y no se podían demorar, y tampoco
habían preparado provisiones" (Shemot
12:39).
Cuando
se dice "este maror" se levanta el maror y es mostrado a los
comensales:
¿Este 'maror' que nosotros
comemos, por qué es? Porque amargaron (mererú)
los egipcios la vida de nuestros antepasados en Egipto. Como
está escrito: "Les amargaron la vida con trabajos forzados,
con el barro y con los ladrillos y con todo trabajo pesado en el campo,
en todos sus trabajos que los hicieron trabajar con dureza" (Shemot
1:14).
En cada generación,
está obligada la persona a verse a sí misma, como si ella
misma hubiese salido de Egipto, como está escrito: "Y le relatarás
a tu hijo en ese día diciendo: Por esto es que Dios hizo por mí,
cuando salí de Egipto" (Shemot
13:8). No a nuestros antepasados
solamente liberó el Santo - bendito es Él, sino que también
a nosotros nos liberó junto con ellos, como está escrito:
"Y a nosotros nos sacó de allí, para llevarnos y darnos
la tierra que prometió a nuestros antepasados" (Devarim
6:23).
Se
cubren las matzot, se levanta la copa de vino y se dice:
Es por eso que estamos
obligados a agradecer, alabar, ensalzar, glorificar, exaltar, reverenciar,
bendecir, enaltecer y honrar a Quien hizo con nuestros antepasados y
con nosotros todos estos milagros, nos sacó de la esclavitud a
la libertad, del sufrimiento a la alegría, del luto a la fiesta,
y de la oscuridad a una gran luz, y de la servidumbre a la redención,
y diremos delante de Él una canción nueva haleluiáh
(alaben a Dios).
Alaben a Dios, alaben
los servidores de Dios, alaben el Nombre de Dios. Sea el
Nombre de Dios bendito, desde ahora y para siempre. Desde
la salida del sol hasta su puesta, es alabado el Nombre de Dios. Elevado
por sobre todos los pueblos está Dios, sobre el cielo está
Su gloria. ¿Quién es como Adonai, nuestro Dios, que
elevado reside, quien desciende para observar, en el cielo y la tierra? Levanta
del polvo al pobre, y de los basurales alza al menesteroso. Para
asentarlo entre los distinguidos, entre los distinguidos de Su pueblo. Convierte
a la mujer estéril en la alegre madre de sus hijos. Alaben
a Dios. (Tehilim 113).
Cuando Israel salió
de Egipto, la casa de Iaacov de un pueblo extraño. Fue
Iehudá el pueblo de Su consagración, Israel Su reino. El
mar vió y se escapó, el Jordán retrocedió. Las
montañas como ciervos, las colinas como corderitos. ¿Qué
ocurre contigo, mar, que te escapas, el Jordán, que retrocedes. Las
montañas, que bailáis como ciervos, las colinas, que lo hacéis
como corderitos? Por causa del Señor que formó
la tierra, por causa del Dios de Iaacov. El que convierte
la roca en fuente de aguas, el pedernal en manantial de aguas. (Tehilim
114).
Bendito eres Tú Adonai,
Dios nuestro, Rey del universo, que nos liberó y liberó a
nuestros antepasados de Egipto, y nos hizo llegar hasta esta noche para
comer en ella matzá y maror. Así, Adonai, Dios
nuestro, nos permitirá llegar a otras fiestas y conmemoraciones
- las cuales vendrán hacia nosotros en paz - alegres por la construcción
de Tu ciudad, y felices con Tu servicio, y comeremos allí de los
sacrificios y de los 'Pesajim' cuya sangre ha de llegar hasta la pared
de Tu altar para que sean aceptados, y Te alabaremos con un canto nuevo
por nuestra liberación y por la redención de nuestra alma. Bendito
eres Tú, Adonai, que libera a Israel.
Se
bebe la segunda copa, reclinados sobre la izquierda. Los
judíos sefaraditas no recitan la bendición del vino antes
de tomarla y los judíos ashkenazitas antes de tomarla dicen:
Bendito eres Tú Adonai,
Dios nuestro, Rey del universo, que crea el fruto de la vid.
Rojtzá
Se
lavan las manos antes de comer la matzá, y se dice:
Bendito eres Tú Adonai,
Dios nuestro, Rey del universo, que nos consagró con Sus preceptos,
y nos ordenó sobre el lavado de las manos.
Motzí
Matzá
Se
toman las tres matzot, en el mismo orden en que se encuentran (es decir,
con la matzá partida entre las dos enteras), y se bendice:
Bendito eres Tú Adonai,
Dios nuestro, Rey del universo, que saca el pan de la tierra.
Se
deja la matzá inferior sobre la mesa, sosteniendo sólo la
primera que está entera y la partida, y se recita la s
iguiente
bendición teniendo la intención de que también sirva
para la matzá del korej:
Bendito eres Tú Adonai,
Dios nuestro, Rey del universo, que nos consagró con Sus preceptos,
y nos ordenó sobre la ingestión de la matzá.
Quien
dirige el Séder debe comer un kazáit de la matzá superior
y un kazáit de la matzá partida. Quienes escucharon
las bendiciones necesitan comer un kazáit solamente (y hay quienes
opinan que también necesitan comer dos kazáit). Si las matzot
no alcanzan para todos los comensales se debe completar con otras matzot
que también estén hechas a mano. La matzá
debe ser comida estando reclinados sobre la izquierda.
Maror
Se
toma un kazáit del maror, se lo sumerge muy poco en el jaróset,
y se recita la siguiente bendición teniendo la intención de
que sirva para el maror del korej:
Bendito eres Tú Adonai,
Dios nuestro, Rey del universo, que nos consagró con Sus preceptos,
y nos ordenó sobre la ingestión del maror.
Se
debe comer el maror sin reclinarse.
Korej
Se
toma un kazáit de la tercer matzá inferior y un kazáit
de maror, se los introduce juntos en el jaróset y se dice:
En recuerdo del Templo
como Hilel. Así hacía Hilel en los tiempos que
existía el Templo de Jerusalem: juntaba el sacrificio de Pésaj
con matzá y maror y los comía juntos, para cumplir con lo
que está escrito: "Junto con matzot y hierbas amargas lo comerán (al sacrificio de Pésaj)" (Bamidvar -Números- 9:11).
Se
debe comer el korej reclinado sobre la izquierda.
Shulján
Orej
Se
come la comida festiva.
Tsafún
Al
final de la comida se debe comer reclinado sobre la izquierda un kazáit
de la matzá que se había escondido para el Aficomán,
cuando partimos la matzá del medio (y hay quienes opinan que se
necesitan dos kazáit).
Barej
Se
sirve la tercer copa de vino, se hace "máim ajaronim", y si hay
tres hombres se hace "zimún" y se recita el "bircat hamazón"
(bendición por la comida).
Conductor:
Señores bendigamos.
Comensales:
Que el nombre de Dios sea bendecido
desde ahora y para siempre.
Conductor:
Que el nombre de Dios sea bendecido
desde ahora y para siempre. Con el permiso de nuestros señores
y nuestros maestros y mis instructores, bendigamos (si
hay diez hombres: a nuestro Dios),
que hemos comido de lo Suyo.
Comensales:
Bendito (si
hay diez hombres: es nuestro Dios),
que hemos comido de lo Suyo y por Su bondad hemos vivido.
Conductor:
Bendito (si
hay diez hombres: es nuestro Dios),
que hemos comido de lo Suyo y por Su bondad hemos vivido.
Bendito es Él
y bendito sea Su Nombre.
Todos:
Bendito eres Tú, Adonai Dios nuestro,
Rey del universo, que alimenta a todo el mundo mediante Su bondad, con
gracia, benevolencia y con misericordia. Él da comida
a toda carne, pues Su bondad es eterna. Y por Su gran bondad,
nunca nos faltó y nunca nos faltará alimento por siempre. Por
Su gran Nombre, pues Él es un Dios que alimenta y sustenta a todos,
y hace el bien a todos, y provee alimento para todas Sus creaciones
que Él ha creado. Bendito eres Tú Adonai que alimenta
a todos.
Te agradecemos, Adonai
Dios nuestro, por haber dado como herencia a nuestros antepasados una
tierra preciada, buena y amplia, y por habernos sacado, Adonai Dios
nuestro, de la tierra de Egipto y habernos redimido de una casa de esclavitud;
y por Tu pacto que has sellado en nuestra carne, y por Tu Torá
que nos has enseñado, y por Tus estatutos que nos has hecho conocer,
y por la vida, la gracia y la bondad que nos has agraciado, y por el
haber comido el alimento con que Tú nos alimentas y sustentas a
nosotros siempre, todos los días, en todo momento y a toda hora.
Y por todo, Adonai Dios
nuestro, te agradecemos y te bendecimos, que sea bendecido Tu Nombre
en boca de todo ser viviente constantemente, y para siempre. Como
está escrito: y comerás y te saciarás y bendecirás
a Adonai tu Dios por la buena tierra que Él te ha dado. Bendito
eres Tú Adonai por la tierra y el sustento.
Apiádate, Adonai
Dios nuestro, de Israel Tu pueblo, y de Jerusalem Tu ciudad, y de Tzión
la morada de Tu gloria, y del reinado de la casa de David Tu ungido,
y de la Casa grande y sagrada sobre la cual Tu Nombre fuera proclamado. Dios
nuestro, nuestro Padre, cuídanos, aliméntanos, susténtanos,
nútrenos, provéenos con abundancia y libéranos, Adonai
Dios nuestro, prontamente, de todas nuestras aflicciones. Y
por favor, no nos hagas depender Adonai Dios nuestro, del favor de los
humanos, ni de sus préstamos, sino sólo de Tu mano llena,
abierta, santa y generosa, para que nunca seamos avergonzados ni humillados.
En
Shabat se agrega:
Plázcate,
concedernos descanso, Adonai Dios nuestro, mediante Tus mandamientos,
y mediante el mandamiento del séptimo día, este grande y sagrado
shabat. Pues este día es grande y sagrado ante Ti, para
abstenerse de trabajar y descansar en él con amor, de acuerdo con
el mandamiento de Tu voluntad, y con Tu voluntad, permítenos, Adonai
Dios nuestro, que no haya aflicción, tristeza ni pesar en el día
de nuestro descanso, y muéstranos, Adonai nuestro Dios, el consuelo
de Tzión Tu ciudad, y la reconstrucción de Jerusalem ciudad
de Tu santidad, pues Tú eres el Dueño de la salvación
y el Dueño del consuelo.
Dios nuestro y Dios de
nuestros padres, que asciendan, y que vengan y que lleguen, y que sean
vistos, y que sean aceptados y que sean escuchados, y que sean rememorados
y que sean recordados, nuestro recuerdo y nuestra memoria, y el recuerdo
de nuestros padres, y el recuerdo del Mashíaj hijo de David Tu
servidor, y el recuerdo de Jerusalem ciudad de Tu santidad, y el recuerdo
de todo Tu pueblo la Casa de Israel, delante Tuyo, para la salvación,
para el bienestar, para la gracia, y para la bondad, y para la misericordia,
para la vida y para la paz, en este día de la festividad de las
Matzot.
Recuérdanos, Adonai
Dios nuestro, en él para bien, y rememóranos en él para
la bendición, y sálvanos en él para la vida. Y
con la palabra de salvación y compasión, compadécete
y agráciate y sé misericordioso con nosotros y sálvanos,
pues nuestros ojos están dirigidos hacia Ti, pues un Dios clemente
y misericordioso eres Tú.
Y reconstruye Jerusalem
la ciudad de santidad rápidamente en nuestros días. Bendito
eres Tú Adonai que reconstruye Jerusalem. Amén.
Bendito eres Tú,
Adonai Dios nuestro, Rey del universo, el Todopoderoso, nuestro Padre,
nuestro Rey, nuestro Soberano,nuestro Creador, nuestro Redentor, nuestro
Hacedor, nuestro Sagrado, el Sagrado de Iaacov, nuestro Pastor, el Pastor
de Israel, el Rey bueno y que hace el bien a todos, que todos los días
Él ha hecho el bien, Él hace el bien, Él hará el
bien con nosotros. Él nos ha concedido, Él nos
concede y Él nos concederá por siempre gracia, bondad y misericordia,
alivio, salvación y éxito, bendición y redención,
consuelo, manutención y sustento, compasión, vida y paz y
todo lo bueno, y nunca nos hará carecer de bien alguno. El
Misericordioso reinará sobre nosotros por siempre. El
Misericordioso será bendecido en los cielos y en la tierra. El
Misericordioso será alabado por todas las generaciones, y Se enorgullecerá
en nosotros por siempre y por toda la eternidad, y Se glorificará
en nosotros por siempre. El Misericordioso nos proveerá
de sustento con honra. El Misericordioso quebrará nuestro
yugo de sobre nuestros cuellos, y Él nos conducirá erguidos
hacia nuestra tierra. El Misericordioso nos enviará
mucha bendición a esta casa, y sobre esta mesa en la que hemos
comido. El Misericordioso nos enviará al profeta Eliahu
- sea recordado para bien - y nos anunciará buenas noticias, salvaciones
y consuelos.
Quien
come en su mesa agrega: El Misericordioso
me bendecirá a mí.
Si
tiene esposa agrega: y
a mi esposa
Si
tiene marido agrega: y a mi marido
Si
tiene hijos agrega: y a mi descendencia
y a todo lo que
tengo, a nosotros y a todo lo que poseemos, como fueron bendecidos nuestros
antepasados, Abraham, Itzjak e Iaacov: en todas las cosas, con todas
las cosas, con todo, así nos bendecirá a todos nosotros juntos
con una completa bendición, y digamos: amén.
El
invitado agrega: El
Misericordioso bendecirá a (Si
come en la casa de sus padres agrega: mi padre)
el dueño de esta casa, y a (Si
come en la casa de sus padres agrega:
mi madre) la dueña de esta casa, a ellos y a su casa y a su descendencia
y a todo lo que tienen, a nosotros y a todo lo que poseemos, como fueron
bendecidos nuestros antepasados, Abraham, Itzjak e Iaacov: en todas
las cosas, con todas las cosas, con todo, así nos bendecirá
a todos nosotros juntos con una completa bendición, y digamos:
amén.
En el cielo se invocará,
sobre ellos y sobre nosotros, un mérito tal que traerá una
protección de paz. Y recibiremos una bendición
de Adonai, y una bondad del Dios de nuestra salvación, y hallaremos
gracia y buena comprensión a los ojos de Dios y los hombres.
En
Shabat se dice:
El
Misericordioso nos hará heredar el día que será sólo
shabat y descanso para la vida eterna.
El Misericordioso nos
hará heredar el día que es todo bueno, el día que es
eterno, el día que los justos están sentados y sus coronas
en sus cabezas y disfrutan del resplandor de la Divinidad, y que sea
nuestro destino con ellos. El Misericordioso nos concederá
el mérito de alcanzar los días del Mashíaj y la vida
del Mundo Venidero. Él que es una torre de salvación
para Su rey, y hace benevolencia con Su ungido, con David y sus descendientes
eternamente. Quien hace la paz en Sus alturas, hará
la paz sobre nosotros y sobre todo Israel y digan Amén.
Teman a Adonai, Sus sagrados,
pues quienes Le temen no carecen de nada. Los cachorros de
león padecen necesidad y sufren hambre, mas quienes buscan a Adonai
no carecerán de bien. Alaben a Adonai pues es bueno,
ya que su benevolencia es infinita. Abres Tu mano y satisfaces
el deseo de todo ser viviente. Bendito es el hombre que confía
en Adonai, y Adonai será su seguridad. Joven he sido
y también he envejecido y no he visto un justo abandonado ni a
su descendencia pidiendo pan. Adonai le dará fuerza
a su pueblo, Adonai bendecirá a su pueblo con la paz.
Bendito eres Tú Adonai,
Dios nuestro, Rey del universo, que crea el fruto de la vid.
Se
bebe el vino recostado sobre la izquierda.
Halel
Se
sirve la cuarta y última copa de vino del Séder y se abre
la puerta de la casa.
"Derrama Tu furia sobre
los pueblos que no Te reconocen, y sobre los reinos que Tu nombre no
invocan. Porque ha consumido a Iaacov y han destruido su
belleza" (Tehilim 79:6-7). "Derrama
sobre ellos Tu furia y que Tu enojo los alcance" (Tehilim
69:25). "Persíguelos con
ira y destrúyelos bajo los cielos de Dios" (Ejá
-Lamentaciones- 3:66).
Se
cierra la puerta de la casa.
No a nosotros, Dios, no
a nosotros, sino que a Tu nombre dale honra, por Tu benevolencia, por
Tu verdad. ¿Por qué dirán los pueblos: "Dónde
está su Dios"? Y nuestro Dios está en los cielos,
todo lo que desea Él hace. Sus ídolos son de plata
y de oro, obra de las manos del hombre. Boca tienen mas no
hablan, ojos tienen mas no ven. Oídos tienen mas no
oyen, nariz tienen mas no huelen. Manos (tienen) mas no palpan,
pies (tienen) mas no caminan, no vocalizarán con su garganta. Como
ellos serán los que los hacen, todo el que cree en ellos. Israel:
confía en Dios, su ayuda y su amparo es Él. Casa
de Aharón: confía en Dios, su ayuda y su amparo es Él. Los
temerosos de Dios: confíen en Dios, su ayuda y su amparo es Él. Dios
que nos recuerda bendecirá, bendecirá a la Casa de Israel,
bendecirá a la Casa de Aharón. Bendecirá a
los temerosos de Dios, a los pequeños junto a los grandes. Incrementará
Dios a vosotros, a vosotros y a vuestros hijos. Benditos
sean ustedes para Dios, el Creador del cielo y la tierra. Los
cielos son los cielos de Dios, mas la tierra la ha dado a los hombres. Los
muertos no alabarán a Dios, ni tampoco los que descienden al silencio. Mas
nosotros bendeciremos a Dios, desde ahora y para siempre, alaben a Dios. (Tehilim
115).
Amé porque escuchó
Dios, mi voz y mi imploración. Porque prestó Su
oído a mí, y en mis días lo he invocado. Me
rodearon los dolores de muerte, y los sufrimientos del sepulcro me encontraron,
hallé aflicción y angustia. Y el Nombre de Dios
invoqué: Por favor, Dios, libera mi alma. Clemente es
Dios y justo, y nuestro Dios se apiada. Dios cuida a los
inocentes, empobrecí y a mí me salvó. Vuelve
alma mía a tu descanso, pues Dios se apiadó de ti. Pues
has liberado a mi alma de la muerte, a mis ojos de la lágrima,
a mi pie del tropiezo. Me encaminaré delante de Dios,
en las tierras de la vida. Tuve fe por eso hablé, yo
empobrecí mucho. Yo dije en mi apresuramiento: Toda persona es
engañosa. ¿Cómo le devolveré a Dios todas
Sus bondades conmigo? La copa de las salvaciones levantaré,
y el Nombre de Dios invocaré. Mis votos a Dios cumpliré,
delante de todo Su pueblo. Preciada a los ojos de Dios, es
la muerte de Sus piadosos. Te reconozco Dios pues soy Tu
servidor, yo soy Tu servidor el hijo de Tu servidora, Tú has abierto
mis cadenas. A Ti te ofreceré un sacrificio de gracias,
y el Nombre de Dios invocaré. Mis votos a Dios cumpliré,
delante de todo Su pueblo. En los patios de la Casa de Dios,
en medio de ti Jerusalem, alaben a Dios. (Tehilim
116).
Alaben a Dios todos los
pueblos, alábenLo todas las naciones. Porque engrandeció
sobre nosotros Su benevolencia, y la verdad de Dios por siempre, alaben
a Dios. (Tehilim 117).
Agradezcan a Dios, porque
es bueno, pues eterna es Su misericordia. Diga ahora Israel,
pues eterna es Su misericordia. Diga ahora la casa de Aharón,
pues eterna es Su misericordia. Digan ahora los temerosos
de Dios, pues eterna es Su misericordia. Desde la angostura
te llamé Dios, me contestó en la amplitud Dios. Dios
está conmigo no temeré, ¿qué me hará el hombre? Dios
está conmigo ayudándome, y yo veré a mis enemigos. Es
mejor confiar en Dios que apoyarse en el hombre. Es mejor
confiar en Dios que apoyarse en las personas distinguidas. Todos
los pueblos me rodearon, en Nombre de Dios los destruiré. Me
rodearon y me rodearon más, en Nombre de Dios los destruiré. Me
han rodeado como abejas, se han quemado cual fuego de espinos, en Nombre
de Dios los destruiré. Empujar me han empujado para
que cayera, pero Dios me ayudó. Mi fuerza y mi canto
es Dios, y fue para mí la salvación. Voz de canto
y salvación en las tiendas de los justos, la diestra de Dios hace
la fuerza. La diestra de Dios es elevada, la diestra de Dios
hace la fuerza. No moriré, sino que viviré, y contaré
las obras de Dios. Sufrir me ha hecho sufrir Dios, mas a
la muerte nme entregó. Ábranse para mí los
pórticos de la justicia, iré por ellos, agradeceré a
Dios. Este es el pórtico de Dios, los justos irán
por él. Te agradeceré pues me respondiste, y fuiste
para mí la salvación. Te
agradeceré pues me respondiste, y fuiste para mí la salvación. La
piedra que despreciaron los constructores fue la que ocupó el mejor
lugar. La piedra que despreciaron los
constructores fue la que ocupó el mejor lugar.
De Dios es esto, ella es maravillosa a nuestros ojos. De
Dios es esto, ella es maravillosa a nuestros ojos. Este
es el día que hizo Dios, regocijémonos y alegrémonos
en él. Este es el día
que hizo Dios, regocijémonos y alegrémonos en él. Por
favor Dios, sálvanos, por favor
Dios, sálvanos, por favor Dios, ayúdanos,
por favor Dios, ayúdanos.
Bendito es el que viene en nombre de Dios, los hemos bendecido a ustedes
desde la Casa de Dios. Bendito
es el que viene en nombre de Dios, los hemos bendecido a ustedes desde
la Casa de Dios. Fuerte es Dios
y nos iluminó, aten el sacrificio con cuerdas, a las esquinas del
altar. Fuerte es Dios y
nos iluminó, aten el sacrificio con cuerdas, a las esquinas del
altar. Mi fuerza eres Tú y
te agradeceré, mi Dios Tú eres y te exaltaré. Mi
fuerza eres Tú y te agradeceré, mi Dios Tú eres y te
exaltaré. Agradezcan a Dios
porque es bueno, pues es eterna Su misericordia. Agradezcan
a Dios porque es bueno, pues es eterna Su misericordia. (Tehilim 118).
Agradezcan a Dios pues
es bueno, pues es eterna Su misericordia.
Agradezcan al Dios de
los dioses, pues es eterna Su misericordia.
Agradezcan al Señor
de los señores, pues es eterna Su misericordia.
A Quien hace grandes maravillas
solo, pues es eterna Su misericordia.
A Quien hace el cielo
con sabiduría, pues es eterna Su misericordia.
A Quien extiende la tierra
sobre las aguas, pues es eterna Su misericordia.
A Quien hace grandes luminarias,
pues es eterna Su misericordia.
Al sol para gobernar de
día, pues es eterna Su misericordia.
A la luna y las estrellas
para gobernar de noche, pues es eterna Su misericordia.
A Quien golpeó a
Egipto mediante sus primogénitos, pues es eterna Su misericordia.
Y sacó a Israel de
entre medio de ellos, pues es eterna Su misericordia.
Con mano fuerte y brazo
tendido, pues es eterna Su misericordia.
A Quien dividió el
Mar de los Juncos en partes, pues es eterna Su misericordia.
E hizo pasar a Israel
a través de él, pues es eterna Su misericordia.
Y arrojó al Faraón
y su ejército al Mar de los Juncos, pues es eterna Su misericordia.
A Quien condujo a Su pueblo
por el desierto, pues es eterna Su misericordia.
A Quien golpeó a
grandes reyes, pues es eterna Su misericordia.
Y mató a poderosos
reyes, pues es eterna Su misericordia.
A Sijón el rey del
emorí, pues es eterna Su misericordia.
Y a Og el rey del Bashán,
pues es eterna Su misericordia.
Y dió la tierra de
ellos por herencia, pues es eterna Su misericordia.
Por herencia a Israel
Su servidor, pues es eterna Su misericordia.
A Quien en nuestra bajeza
nos recordó, pues es eterna Su misericordia.
Y nos rescató de
nuestros opresores, pues es eterna Su misericordia.
Le da pan a toda carne,
pues es eterna Su misericordia.
Agradézcanle al Dios
de los cielos, pues es eterna Su misericordia. (Tehilim
136).
El alma de todo ser vivo
bendecirá Tu Nombre Adonai, nuestro Dios, y el espíritu de
toda carne glorificará y enaltecerá Tu recuerdo Rey nuestro
por siempre. Desde el comienzo hasta el final Tú eres
Dios, y fuera de Ti no tenemos rey que redime y salva, que libera y
rescata y da sustento y se apiada en todo momento del dolor y la opresión. No
tenemos rey excepto Tú, Dios de los primeros y de los últimos,
Dios de todas las creaciones, Señor de todas las creaciones, el
alabado con todas las alabanzas, el que conduce a Su mundo con bondad
y a Sus creaciones con misericordia. Y Dios no dormita ni
duerme, despierta a los dormidos y despabila a los somnolientos, y hace
hablar a los mudos y libera a los presos, y levanta a los caídos,
endereza a los encorvados. Sólo a Ti nosotros agradecemos. Aunque
nuestra boca estuviese llena de cantos como el mar, y nuestra lengua
llena de melodías como el ruido de sus olas, y nuestros labios
llenos de alabanzas como los inmensurables cielos, y nuestros ojos iluminasen
como el sol y la luna, y nuestras manos estuvieran extendidas como las
águilas del cielo, y nuestras piernas fuesen ligeras como la de
los ciervos. No alcanzaríamos a alabarte a Ti, Adonai,
Dios nuestro y Dios de nuestros antepasados, y bendecir Tu Nombre por
una de miles, de millones o de billones de bondades que hiciste con
nuestros antepasados y con nosotros. De Egipto nos liberaste,
Adonai, Dios nuestro y de una casa de esclavitud nos redimiste, cuando
hubo hambre nos alimentaste y con abundancia nos sustentaste, de la
espada nos salvaste y de la peste nos protegiste, y de duras enfermedades
nos cuidaste. Hasta ahora nos ha ayudado Tu misericordia
y no nos ha abandonado Tu merced, y no nos abandones Adonai nuestro
Dios por siempre. Por todo ello los miembros que nos diste,
el espíritu y el alma que insuflaste en nuestras narices y la lengua
que pusiste en nuestra boca, todos ellos agradecerán y bendecirán,
alabarán, glorificarán, enaltecerán, exaltarán,
consagrarán y coronar Tu Nombre Rey nuestro. Pues toda
boca a Ti te agradecerá, y toda lengua por Ti jurará, y toda
rodilla por Ti se arrodillará, y todo erguido por Ti se prosternará. Y
todos los corazones Te temerán, las entrañas y los riñones
cantarán a Tu Nombre. Como está escrito: "Todos
mis huesos dirán: Dios, quién es como Tú, que liberas
al pobre de quien es más fuerte que él, y al menesteroso y
al necesitado de su ladrón" (Tehilim
35:10). ¿Quién se asemeja
a Ti y quién se compara contigo y quién se iguala a Ti?, Rey
grande poderoso y temible, Dios altísimo, Creador del cielo y la
tierra. Te alabaremos y te loaremos y te glorificaremos y
bendeciremos el nombre de Tu santidad. Como está escrito:
"Por David: que bendiga mi alma a Dios, y todas mis entrañas
el nombre de Su santidad" (Tehilim
103:1). Dios, en la omnipotencia
de Tu fuerza, grande en la gloria de Tu Nombre, fuerte por siempre y
temible por Tus actos increíbles, Rey que está sentado en
Su trono elevado y alto. Él, Quien existe por siempre,
exaltado y santo es Su Nombre. Y está escrito: "Canten
justos con Dios, a los rectos les corresponde la alabanza" (Tehilim
33:1). En boca de los rectos serás
alabado. Y en las palabras de los justos serás bendecido. Y
en la lengua de los piadosos serás enaltecido. Y en
las entrañas de los sagrados serás consagrado. Y
en las congregaciones de las multitudes de Tu pueblo la casa de Israel,
con júbilo será glorificado Tu Nombre Rey nuestro en cada
generación, porque esa es la obligación de todas las creaciones,
delante de Ti, Adonai, Dios nuestro y Dios de nuestros antepasados:
agradecer, alabar, glorificar, enaltecer, ensalzar, bendecir, exaltar
y honrar, por sobre todos los cánticos y elogios de David, hijo
de Ishai, Tu servidor, Tu ungido.
Sea alabado Tu Nombre
para siempre, Rey nuestro, el Dios, el Rey grande y santo en el cielo
y en la tierra. Porque a Ti es digno, Adonai Dios nuestro
y Dios de nuestros antepasados, el canto y la alabanza, la loa y la
melodía, la fuerza y el gobierno, la eternidad, la grandeza y el
poder, la gloria y la belleza, la consagración y el Reino, bendiciones
y agradecimientos, desde ahora y por siempre. Bendito eres
Tú, Adonai, Rey elogiado mediante las alabanzas.
Se
bebe la cuarta copa de vino, reclinados sobre la izquierda. Los
judíos sefaraditas no recitan la bendición del vino antes
de tomarlo y los judíos ashkenazitas antes de tomarlo dicen:
Bendito eres Tú Adonai,
Dios nuestro, Rey del universo, que crea el fruto de la vid.
Después
de tomar el vino se dice:
Bendito eres Tú Adonai
nuestro Dios, Rey del universo, por
la vid y el fruto de la vid,
y por el producto del campo, y por la tierra
preciada, buena y amplia que Tú, generosamente, has dado a nuestros
antepasados como herencia, para comer de su fruto y saciarse con su
bondad. Apiádate, Adonai Dios nuestro, de Israel Tu
pueblo, y de Jerusalem Tu ciudad, y de Tzión la morada deTu gloria,
y de Tu altar y de Tu Templo. Reconstruye Jerusalem, la ciudad
sagrada, rápidamente en nuestros días, y haznos ascender hacia
ella y regocíjanos mediante su reconstrucción, y comeremos
de su fruto y nos saciaremos de su bondad, y Te bendeciremos en ella
con santidad y pureza.
En
Shabat se agrega: Y
plázcate hacer que descansemos en este día de Shabat.
Y alégranos
en este día de la Festividad de las Matzot. Pues Tú,
Adonai eres bueno y haces el bien a todos, y Te agradecemos por la tierra
y por el fruto de la vid. Bendito eres Tú Adonai por
la tierra y por el fruto de la vid.
Nirtsá
Finalizó el orden
de Pésaj de acuerdo a sus leyes,
de acuerdo a sus reglas
y estatutos.
Así como tuvimos el
mérito de hacerlo,
así también tendremos
el mérito de hacerlo.
El Puro que habita en las
alturas:
erige a la congregación
de Israel.
Pronto dirige a los retoños,
libres, a Tzión, con
cánticos.
El año próximo
en Jerusalem reconstruida!
Leshaná habaá
birushalaim habenuiá! |