Haftarat Shabat Shuvá
Hoshea (Oseas)
14:2-10, Mijá (Miqueas) 7:18-20
En nuestro
comentario sobre la haftarat Vaetjanán habíamos recordado
el Midrash que nos enseña que entre el ayuno del 17 de Tamuz
y el 9 de Av se leen tres haftarot de desgracia, desde el shabat posterior
al 9 de Av hasta Rosh Hashaná se acostumbran leer siete haftarot
de consuelo, y por último, en el shabat entre Rosh Hashaná
y el Día del Perdón se lee una haftará relacionada
con el arrepentimiento, conocida como "haftarat shuva".
Es por eso
que cuando en el shabat anterior a Rosh Hashaná se lee solamente
parashat Nitzavim entonces en el shabat entre Rosh Hashaná y
Iom Kipur se lee parashat Vaiélej, leyéndose luego la haftarat
shuva. Pero en los años en los que en el shabat anterior a Rosh
Hashaná se leen juntas las parashot Nitzavim y Vaiélej,
la haftarat shuva es leída en el sábado correspondiente
a parashat Haazinu.
Muchas comunidades
solamente leen en esta haftará los versículos de los libros
de Hoshea y Mijá, como detallamos arriba, pero cabe recordar
que en otros lugares acostumbraron agregar también algunos versículos
del libro del profeta Ioel (Joel) 2:11-27 o 2:15-27, de acuerdo con
la costumbre.
"Retorna Israel hasta tu D'os,
pues te has equivocado
por tu pecado. Tomen
con ustedes palabras y retornen a D'os;díganle
a Él: Perdona todo pecado y enséñanos lo bueno,y
reemplazaremos a los vacunos con nuestros labios"(14:2-3)
En estos versículos
encontramos que el profeta Hoshea le da un consejo al pueblo de Israel,
al igual que un padre que quiere el bien de su hijo: ellos debían
abandonar la creencia de que pueden borrar todas sus culpas a través
del ofrecimiento de sacrificios de animales, y deberán confesarse
delante de D'os por todas sus transgresiones.
"Asiria no nos salvará, sobre
caballo no montaremos,y
no llamaremos más 'nuestro D'os' a
las obras de nuestras manos,pues
contigo obtendrá misericordia el huérfano"(14:4)
Ellos le deberán
decir a D'os que no volverán a confiar en la concertación
de pactos con naciones, para que éstas les provean armamento
o protección en caso de un ataque por parte de pueblos enemigos,
y además deberán declarar que tampoco se apoyarán más
en la idolatría. Ellos deberán poner toda su esperanza y
su confianza en D'os, basados en el entendimiento de que así
como Él es el único que tiene misericordia por los huérfanos,
Él es el único que puede apiadarse de ellos.
"Curaré su rebeldía,
los amaré
generosamente pues
se ha ido Mi furia de él"(14:5)
Si el pueblo
de Israel hará su parte y sinceramente le dirá todas esas
palabras a D'os, entonces, aunque ellos no se lo merezcan, D'os aplacará
Su furia de sobre ellos y no sólo perdonará todos los pecados
que cometieron intencionalmente y con rebeldía, sino que inclusive
los curará.
¿Por qué
necesita curarlos? La respuesta la podemos encontrar en el primer
versículo de nuestra haftará que dice: "Retorna Israel
hasta tu D'os, pues te has equivocado por tu pecado".
El profeta
Hoshea le dice al pueblo de Israel que debe retornar a D'os, no porque
mediante sus pecados él se ha equivocado en alejarse del Creador,
sino porque "te has equivocado por tu pecado", es decir, porque
los pecados que ellos cometieron anteriormente, se han convertido
en una realidad permanente dentro de ellos, y esa impureza que invadió
a las personas como resultado de sus pecados anteriores, fue el único
factor que provocó que ellos volvieran a pecar.
La persona
que se aleja del camino de D'os, solamente al comienzo él decide
hacerlo basado en su libre albedrío. Al final él ya no decide
más nada, pues sus costumbres lo llevan a él hacia donde
él decidió encaminarlas al comienzo, aunque ahora él
desee cambiar. Es por eso que él debe apresurarse en retornar
hacia D'os si quiere salvar su alma de esa triste muerte. |