Haftarat
Vaietzé
Oshéa
(Oseas) 11:7 - 12:12 (Sefaraditas)
Oshéa
(Oseas) 12:13 - 14:10 (Ashkenazitas)
La
haftará de esta semana (a la usanza de los judíos ashkenazim)
fue escogida del final del libro del profeta Oshéa - pertenciente al
libro Teré Asar (los doce profetas que por ser sus libros de pequeñas
dimensiones, fueron recopilados en un solo libro). Encontramos que el profeta
Oshéa (s. VII a.e.c) al final de su libro, reprende al pueblo de Israel
por haberse desviado del camino de D'os, en general, y por el pecado de la idolatría,
en particular.
"¿Quién
es sabio y podrá entender estas palabras?
¿(quién
es) inteligente y las conocerá?
Rectos
son los caminos de D'os,
y
los justos transitan por ellos,
mas
los malvados se equivocan en ellos.
(14:10).
Las
personas malvadas pueden llegar a pensar que D'os odia a los seres humanos y
por eso puso sobre ellos el peso de muchas mitzvot (preceptos). Ellos
pueden llegar a pensar que D'os quiso traer sobre el hombre la maldición
y utilizó para esta meta a los preceptos, que provocarán que D'os
traiga sobre el hombre el "castigo" por su incumplimiento, al ser
tan numerosos y difíciles de cumplir - según el entendimiento
de ellos.
Pero
nos enseña el "maguid" de Duvna (Rabí Iaacov Krantz,
1741 - 1804), en su libro "Cojav Miiaacov", que el profeta
Oshéa nos vino a enseñar que esta clase de pensamientos son totalmente
erróneos, como dijo el rey David: "El hombre ignorante no entenderá
y el necio no comprenderá esto" (Tehilim -Salmos- 92:7).
¿A
qué se asemeja esto? A un hombre muy hospitalario que todo el tiempo
traía invitados a comer a su casa y les daba todo tipo de manjares. Un
día se hospedó en su casa un hombre que padecía una enfermedad
y por cuanto que él no sabía que éste era un hombre enfermo,
le dió de comer de aquellos manjares que él solía ofrecer
al resto de sus invitados. Cuando este hombre comió aquellos platos,
inmediatamente corrió peligro su vida, ya que él no debía
ingerir ese tipo de alimentos.
Cuando
este hombre le dijo al dueño de casa que todas sus acciones intentan
sólo buscar el malestar de sus invitados, él le contestó
que si deseaba, podía preguntarle al resto de los invitados si las comidas
de su mesa eran buenas o malas para la salud. "Si tú eres un hombre
que tiene alguna enfermedad, ¿por qué me acusas? ÁYo no
he preparado todos estos manjares para personas enfermas, pues no imaginé
que tú estabas enfermo!" - le dijo.
Nos
dice el "maguid" de Duvna que gracias a este ejemplo podremos entender
este último pasuk (versículo), que gramaticalmente es un
poco difícil de entender. ¿Por qué está escrito:
"Rectos son los caminos de D'os, y los justos transitan por ellos, mas
los malvados se equivocan en ellos", utilizando la "y"
antes de la palabra "justos" en lugar de: "Rectos
son los caminos de D'os, los justos transitan por ellos"?
La
letra "vav" en hebreo, puede tener varias interpretaciones,
y el "maguid" nos enseña que en nuestro versículo, ella
no debe ser entendida como "y", sino más bien como: "ya
que".
Dijo
el profeta: "Rectos son los caminos de D'os ya que los justos transitan
por ellos" - la mejor prueba de que los caminos de D'os son rectos,
es que "los justos transitan por ellos", pero "los
malvados se equivocan en ellos" -ya que ellos están enfermos,
pues pecaron en contra de sus almas.
El
profeta Oshea nos enseñó aquí una importante lección
y ella es que quien utilice la Torá en forma correcta podrá enderezar
sus caminos mediante su estudio y cumplimiento, pero quien la utilice en forma
incorrecta se "tropezará" con ella.
Y
esta misma idea la encontramos en el Talmud (Iomá 72) al comentar el
versículo: "Y esta es la Torá que expuso Moshé
ante los hijos de Israel" (Devarim - Deuteronomio- 4:44). Ese versículo
es extraño, pues normalmente, debería haber estado escrito en
la Torá: "Y esta es la Torá que enseñó
Moshé a los hijos de Israel" y no "que expuso
Moshé". Es por eso que Nuestros Sabios entendieron que la Torá
nos quiere insinuar algo, a través del uso de la palabra "expuso".
La
palabra sam (escrita con la letra sin) que tradujimos como "expuso",
también puede querer significar "fragancia, brebaje, pósima"
(escrita con la letra sámej, ya que en hebreo frecuentemente se
intercambian las letras sin y sámej).
Por
eso dijo Rabí Iehoshúa Ben Leví que la Torá nos
quiso enseñar que si el hombre será merecedor, es decir, si él
no sólo estudiará Torá sino que lo hará con temor
del Nombre de D'os y cumplirá con sus mandamientos, entonces la Torá
que estudió se convertirá para él en un brebaje de vida,
un antídoto. Pero si él no será merecedor y estudiará
la Torá sin temor de Él, entonces la Torá se convertirá
para él en un brebaje de muerte, un veneno.
(Véase
otra explicación en la haftará Shuva, de Haazinu) |