Objetivo:
Guerra total contra Jametz
Arma
principal: Matzá
En Pésaj hay 8 preceptos, de los cuales 7 están
relacionados con la matzá y el jametz.
- ¿Por qué
es tan importante el tema de la matzá, hasta el punto que no se puede
poseer, ni ver jametz, ni nada que contenga mezcla de jametz, y hay que
eliminar todo el jametz?
- ¿Por qué
el castigo es tan grave –Karet?
- ¿Por qué
esta guerra contra el jametz? ¿Qué nos hizo el jametz?
- Si el
jametz es algo tan malo, entonces ¿Por qué no está prohibido para todo el
año?
- ¿Por qué
cuando se ofrecía una ofrenda en el templo, no se podía agregar nada de
jametz al altar?
- ¿Por qué
ya no se podía poseer jametz desde el momento que se hacía la ofrenda de
Pésaj que era un día antes de la fiesta? Aun hoy en día dejamos de comer
jamez desde la mañana anterior a Pésaj.
- ¿Por qué
es tan estricto hacer la matzá justo
en 18 minutos y si se pasa unos segundos ya es jametz?
- ¿Por qué
es tan importante, que en la primera noche, debemos ir a dormirnos con el
gusto de la matzá y no se puede comer nada después de la matzá del
aficoman?
- ¿Cuál es
el motivo por el que comemos Matzá?
Podríamos decir que es porque salimos de Mitzraim con
suma rapidez, pero si observamos lo que dice en el texto bíblico, que junto con
el Korbán Pésaj que comieron la noche de la salida, debían comer matzá, y ahí
no estaban apurados, pues esto les fue dicho con suficiente antelación. Además,
la misma Hagadá de Pésaj nos enseña que nuestros ancestros comían Matzá en
Egipto (“Behaara de Mitzraim”). Es decir, la matzá no es por que estaban
apurados, sino que representa algo en sí misma.
Por otro lado, podríamos decir que como fue llamada
la Matzá: “el pan de la pobreza” (Lejem Oni), el motivo es para recordar que éramos
pobres, pero, ¿Tan importante es esto? Recordemos que la pena para el que come
Jametz, es Karet, es una pena demasiado grave solo para alguien que no recuerda
la pobreza de Egipto.
En la Hagadá dice: “¿Cuál es el motivo de la Matzá?
Por ser que nuestros padres no alcanzaron a dejar leudar la masa” (“Matzá al
shem Ma?...)
Podríamos decir que en realidad el motivo es la
rapidez con que salieron ¿pero si esperaron 210 años, porque no esperaron unos
18 minutos más?
Es cierto que estuvieron 210 años en Egipto, pero eso
no era algo que dependía de ellos. Una vez que tenemos la posibilidad de salir
de un lugar malo, contaminado y apestado con ideas idólatras, no nos debemos
quedar ni un segundo más. Es decir, hay que aprovechar el tiempo y saber que
cada minuto es muy importante, ya sea aprovechandolo para algo bueno, o de los
contrario, tomando conciencia que en un instante, se puede perder todo, es por
eso que uno no debe exponerse a algo malo ni siquiera por unos pocos minutos.
Jametz y Matzá חמץ - מצה tienen las mismas letras en hebreo, la única
diferencia es la ה – ח Jet y la Hei. Que son casi iguales, solo
que la hei de matzá está abierta hacia arriba y además representa a Dios, en
cambio la jet es cerrada arriba, y abierta hacia abajo, es
puro materialismo. Es decir, no debemos olvidar cuál es la meta de este mundo,
si bien debemos aprovecharlo y disfrutar todo lo bueno que hay en él, no por
eso debemos hundirnos en la bajeza del materialismo, hasta el punto que para
poder disfrutar más de los placeres estemos dispuestos a sacrificar la parte
espiritual.
Otra similitud es que el jametz y la matzá tienen los
mismos ingredientes: harina y agua, la única diferencia es la levadura, que es
lo que una vez fermentado se transforma en el aire que hay en el medio del pan.
O sea que la única diferencia entre la matzá y el pan, es el aire del medio. Es
decir, debemos aprovechar este mundo sacando lo bueno, la esencia y no permitir
que nos llenemos de cosas vanas, que sean pura estética y vacío, no perder los
ingredientes principales, no perder el tiempo en cosas que en realidad no son
nada.
Entre los jasidim es común relacionar el jametz con
el orgullo, que nos infla demasiado de aire y nos hace creer que somos
importantes.
Egipto era el lugar por excelencia de los placeres
mundanos, prueba de ello es lo que la Torá nos va a encomendar más adelante:
“Como los actos de la tierra de Egipto no harás” e inmediatamente nos habla de
todo tipo de depravación sexual. (recordemos a la esposa de Potifar y su
acoso sexual a Iosef) .
No debemos olvidar que Pésaj representa la lucha
contra la idolatría. La idolatría en realidad es el culto a uno mismo, es hacer
lo que quiero y pensar que los dioses están a mi servicio. En la antigüedad la
mayoría de las idolatrías tenían mucho que ver con cuestiones sexuales, ya que
este es el mayor de los placeres.
Por eso que es tan importante durante los días de
Pésaj no poseer nada de Jametz, pues estamos recordando la salida de Egipto, la matzá representa la salida, el no
quedarnos ni un minuto más allí. El jametz es Egipto, dar prioridad a los
placeres mundanos, enterrarnos en el materialismo, la idolatría. Nosotros no
queremos poseer nada de esto, ni siquiera que estos conceptos estén mezclados
entre otros valores importantes. De la misma forma en Pésaj, una mezcla que
contiene la mínima parte de jametz, se considera como si fuera totalmente
jametz, no se puede anular aunque esté mezclado con otros alimentos.
Cuando hacemos la ofrenda de Pésaj, que representa la
salida de Egipto, ya no podemos poseer jametz, pues es la antitesis de lo que
estamos representando.
Por eso el pueblo de Israel debía comer la matzá
antes de salir, pues eso fue lo que nos dio el mérito para salir, es decir,
dejar todos esos conceptos que representamos en el jametz.
Si vemos el jametz de esta manera, podemos entender
por qué la pena es tan grave. Esta persona, que se relaciona más con la
idolatría y los placeres materiales renunciando a lo espiritual, esta
desconectada de Dios, y Karet representa la muerte espiritual.
Cuando se ofrecía una ofrenda en el templo, no se
podía traer nada de jametz al altar, pues justamente este es el mensaje, no
existe ninguna otra fuerza fuera de Dios, ningún otro ídolo, amuletos o fuerzas
cósmicas. Para acercarse a Dios hay que ser humilde y dejar el orgullo fuera de
nosotros.