בס”ד
PERASHAT
KORAJ
KORAJ, EL
SANTO
“y se reunieron sobre Moshe y
Aharon y les dijeron…” (Bamidvar 16,3)
Es muy difícil hablar sobre hombres que fueron santos y con
todo eso pecaron. Así está escrito en el “Mesilat Iesharim”, cap. 11, cuando habla sobre las
consecuencias del deseo de honor: esto provocó que muchos hombres cometieran
pecados y se pierdan,
Ierobam Ben Nevat, perdió la posibilidad de ingresar al Olam Haba solamente a
causa del deseo de poder, de honor, como dijeron nuestros jajamim, que Hakadosh
Baruj Hu lo agarró de las ropas y le dijo: “volvé al buen camino, y Yo, vos
y el hijo de Ishai (David Hamelej), pasearemos por el Gan Eden”. Ierobam le preguntó al Bore Olam: ¿quién
va a ir adelante?, Hashem le dijo: el hijo de Ishai irá delante. Entonces, dijo
Ierobam, no me interesa…
Vemos que Ierobam Ben Nevat era un hombre muy grande, ya que
podía “sentir” como Hakadosh Baruj Hu lo tomaba por sus ropas. Ya que el Bore
Olam agarra a cada uno de nosotros por las ropas y nos pide que seamos “personas”,
arrepintiéndonos de nuestras acciones no buenas, pero no sentimos que nos estén
agarrando, y Ierobam sí lo sentía…
Y además, todos los días
sale una Voz del monte Jorev que reclama: “pobres las criaturas…” Ierobam Ben
Nevat no sólo sentía que Hashem lo agarraba, sino también escuchaba, pero no
escuchaba bien o no quería escuchar bien. Hakadosh Baruj Hu le dijo: Yo y vos,
y solamente después nombró a David. Por supuesto que el Bore Olam tiene que ir
primero, pero a él lo nombró delante de David Hamelej, con lo que se ve
claramente quién está primero. Pero, Ierobam quería escucharlo otra vez, la
necesidad ser honrado podía más, entonces pregunta lo que no hacía falta
preguntar, quería escuchar otra vez que él, Ierobam Ben Nevat, pasearía con el
Bore Olam caminando delante del Rey David, entonces, dijo Hakadosh Baruj Hu,
David Hamelej irá delante!!!
Y como no podía renunciar a su honor, sabiendo que podía
pasear con Hashem por el Gan Eden, algo demasiado grande para nuestro
entendimiento, sin embargo, el honor pudo más.
Y continúa el “Mesilat Iesharim”: ¿qué fue lo que provocó
que Koraj desaparezca junto con toda esa congregación?, el honor, y la Tora
escribe suficiente sobre el “también quieren el sacerdocio”. Jazal dijeron que
al ver el nombramiento de Elitzafan Ben Uziel sintió envidia pidiendo que él
sea nombrado…
Vemos hasta dónde la necesidad de
honores puede enceguecer los ojos, inclusive los ojos de un sabio como Koraj, a
quien Jazal llama “inteligente”, y que se contaba entre los hombres santos del
pueblo, como está escrito “porque en la congregación son todos santos”, y el
Seforno dice que eran santos desde la cabeza hasta los pies, como Jazal dijeron
sobre On Ben Pelet, que la esposa lo salvó de morir con la congregación de
Koraj, sentándose en la puerta de la casa con la cabeza descubierta…, cuando
Koraj y su gente fueron a buscarlo y vieron a la esposa que no guardaba recato,
no quisieron entrar a la casa a buscarlo (no podían contar entre ellos un
hombre que esté casado con una mujer que no cubra su cabeza). Así se salvó On Ben Pelet de morir
junto con Koraj y su gente. Eran muy santos en sus actos pero
la búsqueda del honor les cerró sus ojos.
Jazal nos describen como Koraj enfrenta a Moshe preguntándole
si una prenda de color “tejelet” está obligada a tener un hilo de color tejelet
o no…, y después prosigue con la pregunta sobre la casa repleta de libros
sagrados, si necesita tener una Mezuza en la puerta… Y con esto pretende
burlarse de Moshe Rabenu diciendo frente a todos que la Tora no es una Creación
del Bore Olam sino que Moshe la escribió. Y si Koraj era tan inteligente, y
entendió que Moshe pudo escribir la Tora “solito”, sin la ayuda de nadie, jas
veshalom, entonces, resulta que un sabio que sacó a los hijos de Israel de
egipto y les enseñó y ordenó a cumplir con todos los preceptos, debería ser un
gran sabio, y no sería para nada apropiado burlarse de él con tonterías como la
prenda tejelet y la casa llena de libros.
Con toda su inteligencia Koraj debería saber que la Tora no
fue creada por Moshe sino que todo lo que Moshe Rabenu habló al pueblo fueron
las palabras de Hakadosh Baruj Hu, ¿cómo puede ser que no haya comprendido algo
tan simple? Ya lo explicamos, dice el rab hagaon Iaacov Noiman ztz”l, el deseo de honor enceguece
a las personas, inclusive al más grande e importante, no deja que sus ojos
puedan ver las cosas buenas, porque el honor es una forma de soborno y el
soborno cierra los ojos de los sabios…
Y aunque no
debemos buscar motivo a los preceptos, podemos encontrar fácilmente la causa
por la cual una prenda que es de color tejelet no le quita la obligación de los
tzitzit, y sin embargo, un hilo tejelet sí cumple con la obligación.
El precepto de “tzitzit” viene a recordar al hombre que
Hakadosh Baruj Hu es el Rey de Reyes, que gobierna los cielos y la tierra y nos
ordenó cumplir con los preceptos, como está escrito y leemos dos veces por día
en el “Shema”, para que recordemos. Y si toda la prenda es de un color, y de
ella cuelga un hilo “tejelet”, este cambio es el que nos hará recordar, pero si
toda la prenda es de color tejelet, esto no nos puede hacer recordar nada,
porque en una prenda, es lo mismo un color que cualquier otro color, lo
importante es el contraste, el cambio.
Lo mismo ocurre con la Mezuza, como
escribe el Rambam, al entrar y al salir de una casa, recordamos a Hakadosh
Baruj Hu, y este recuerdo nos ayudará a aprovechar nuestro tiempo cumpliendo
preceptos y estudiando la Tora, en lugar de perderlo haciendo tonterías. Pero si toda la casa está repleta de
libros sagrados, no hay una señal, un cambio que nos provoque el recuerdo, y
solamente la Mezuza, algo que resalta sobre nuestras puertas nos ayudará a
recordar…
Darje
Musar.