a
Las ovejas de Yaacob
Un enigma genético a punto de
revelarse
En el libro de
Bershit, se relata el pacto que hubo entre Yaacob Abinu y Lavan acerca de las
ovejas que el primero cuidaba de ellas. Este pacto a su vez plantea un problema
genético de difícil interpretación científica:
Según lo pactado
“Los animales que desde ahora nazcan moteados y manchados entre las cabras, y
además marrones entre las ovejas serán míos”. Yaacob apartó del ganado a todos
los corderos moteados, manchados y marrones de entre las ovejas (con la
intención de que Lavan no dijera que los progenitores machos habían transmitido
estas características a los que nacieran después). Yaacob dice: “Todo animal que
no está moteado y manchado entre las cabras o no es marrón entre las ovejas,
será considerado hurtado si se encontrara conmigo”. Luego, situó una vara con
manchas frente a las ovejas “para lograr el objetivo”.
La primera
observación que me surge de la lectura es que las ovejas que se quedaron con
Yaacob, eran homocigotos (piel “lisa”) y no portaban el rasgo que él buscaba
(moteados-manchados-marrones). Si hubieran sido heterocigotos (vale decir, piel “lisa” y piel
“moteada”) hubiera obtenido el 25 % de ovejas moteadas-manchadas, sin necesidad
de recurrir a la vara. Si recorrió a la vara para obtener ovejas manchadas,
significa que no había otra manera de obtenerlas. Más aún, si Yaacov dijo: :
“Todo animal que no está moteado y manchado entre las cabras o no es marrón
entre las ovejas, será considerado hurtado si se encontrara conmigo” significa
que esperaba una especie moteada-manchada en un 100 % (y es otra razón para
suponer que las ovejas que quedaron en su poder eran homocigotos – lisas en su
totalidad).
Si Ud. relatara
esto en un foro científico, la pregunta obligada y también la mía será:
¿Cómo es posible transmitir a la descendencia un rasgo que está ausente
en los padres? El estímulo visual por si solo no puede generar un gen
en el ADN de los progenitores! Y por lo tanto, ¿cómo explicaremos este fenómeno
desde el punto de vista genético?
A decir verdad,
me causó una gran explicación encontrar le explicación científica que avala la
observación mas el método empleado por nuestro patriarca Yaacob, en un artículo
publicado en Nature hace un tiempo
atrás.
El artículo
comprueba en ratones, que progenitores homocigotos para “spotted tail”
(cola manchada) tuvieron en la descendencia ratones con “white tail” (cola
blanca), contradiciendo las leyes de Mendel. De igual manera fue válida la
prueba a la inversa – es decir, homocigotos de cola blanca, tuvieron
descendencias con colas manchadas.
Esto es
exactamente lo que sucedió con las ovejas de Yaacob.
El fenómeno
descripto, se conoce como “paramutación” (hasta ahora descripto en plantas pero
no en mamíferos).
Otro comentario
del artículo dice, que los rasgos heredables pueden estar guardados en una
memoria ajena al ADN. El mecanismo de paramutación o “imprinted memories”
se realiza a través del RNA, sin la participación del ADN. Es decir, “un
estímulo” genera el síntesis del RNA, y este se acumula en las células, y en
consecuencia se transmite a la descendencia. En la experiencia publicada,
obtuvieron grandes cantidades de RNA “white tail” en el semen de los
ratones. Posteriormente lo aislaron y al inyectarlo en los ovocitos, obtuvieron
crías con “white tail”, a pesar de provenir de progenitores sin genes
“white tail” en su ADN, ya que eran homocigotos.
Por otro lado,
he tratado de buscar información acerca de la capacidad de estímulo
visual per se, como generador de alguna respuesta genética, (o sea, al
igual que las varas que usó Yaacob para inducir a las ovejas a tener crías
motodas). Siguiendo la línea de pensamiento del hallazgo científico descripto
(vale decir que es posible transmitir rasgos aún en la ausencia del gen en los
progenitores, a través del RNA generado alguna vez por un estímulo y guardando
en la “memoria”) deberíamos suponer que las varas tuvieron el objetivo de
generar RNA (de “turns up” genes, como decimos en el lenguaje
genético).
Pude encontrar
que los estímulos visuales no solo
generarían una respuesta química, transitoria y reversible una vez
desaparecido el estímulo, sino que
“despertarían genes” y generarían RNA.
Finalmente, los
trabajos de los premios Nobel, David Hubel y Torsten Wisel, demostraron que los
estímulos visuales generan respuestas plásticas en el cerebro; en otras
palabras, moldean el cerebro.
Esto es una
moraleja muy poderosa, dado que confirmaría que todo lo que el niño ( y los
demás) observan, deja una marca indeleble en su cerebro, no solo generando
respuesta genética transmisible ( a través del RNA) sino que hasta afecta el shape cerebral.
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