Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 







Vida judía


Lo que el viento se llevó
Por. Mijael Polaj



Untitled Document

Cierto… es muy difícil juzgar para bien, especialmente cuando lo que yo veo no concuerda con lo que yo creo que debería ser, por lo general hay un problema con el “yo”, con mi propia persona.

Hay un concepto en el judaísmo que se llama Limud Kav Sejut, vale decir aprender a calificar y juzgar para bien a nuestro prójimo. ¿Tienen idea cuantas sorpresas, cuantas vergüenzas y cuantas desilusiones nos podríamos ahorrar si sólo aprendemos a juzgar favorablemente?, veamos este ejemplo de la vida real y aprendamos varias lecciones.

Mientras caminaba por una calle de Jerusalem me encontré con una señora conocida, para ser mas exacto, mi vecina del piso de arriba. Muy amablemente la salude y le agradecí por cuidarme los niños, tomando en cuenta que varias veces esta semana nos ayudó cuando nos atrasamos para buscarlos del gan-jardín infantil.

Boker tov -buenos días señora Levin le dije, muchas gracias por permitir que los niños se quedaran en su casa el jueves pasado y… Me miró… se paró rápidamente, tornó la cabeza, se puso un poco roja como si se hubiera avergonzado con lo que le dije y siguió caminando como si nada hubiera pasado.

Me detuve un momento y pensé… ¿que le pasará a esta señora?, tal vez los niños hicieron lió y no me lo quiso decir para no hablar mal de ellos, tal vez le molestó que mi esposa la llamara con tan corto tiempo de anticipación,  o tal vez le molestó que yo me dirigiera a ella en un lugar publico, o… la verdad es que no se me ocurría nada mas, pero…¿ por qué esa reacción tan brusca?, ella es siempre una persona agradable y servicial, siempre nos ayudamos mutuamente, mis hijos y los de ella están jugando juntos en casa constantemente…, pero me dije a mi mismo, que mas da, ¡yo hice lo que debía hacer!

Llegué a casa, saludé a la familia y me senté con mi señora a platicar sobre mi día degustando un rico te de menta que ella me preparó. Sobre la mesa había una linda caja de cerámica aun media envuelta dentro de una bolsa de un  aeropuerto de Europa. 

Hace un tiempo nos propusimos con mi señora estudiar por las mañanas las Leyes concernientes a Lashón Harrá, (la mala lengua) vale decir no hablar, no recibir y no escuchar cosas sobre otra gente que puedan dañarlas tanto como persona o en sus negocios. Uno de los grandes consejos para evitar este tema es aprender a juzgar a los otros para bien, vale decir, buscar una excusa aunque parezca ser lo mas lejano a la realidad, para considerar que lo que el otro hizo no fue lo que yo pensé. Este consejo no solamente te libera de pensar mal sobre otros, sino que te ayuda para no hacerte mala sangre de acontecimientos que suceden y por lo general si no actuamos de esta forma nos pueden provocar grandes agravios.

Mientras conversábamos me recordé del “extraño” encuentro con mi vecina. No sabía como tocar el tema, si mencionárselo a mi señora o no, y si se lo decía, tendría que ser de una forma positiva, juzgándola para bien. Si contaba algo incorrecto o que baje la apreciación sobre ella a los ojos de mi señora, esto sería Lashón Harrá… Decidí evitar el tema.

Terminamos el te y antes de continuar con mis asuntos mi señora me mostró el lindo objeto que estaba sobre la mesa. Que lindo es tener tan buenos vecinos, me comentó, mira lo que nos trajeron los Levin de Suiza… Yo con una cara de interrogación le pregunté ¿…los Levin…? ¿cuándo estuvieron en Suiza?. Acaban de llegar hace unas horas, me contesto … queee… ¿no sabias que estuvieron fuera dos semanas??… ¡uy!… le dije yo, ¿acaso el jueves pasado los niños no se quedaron con ellos…? Me pareció que debería haberme comido las palabras, la respuesta era obvia… No, me dijo, se quedaron con los vecinos del 14 no del 12!.  Uf! De la que me salvé, hice bien en quedarme callado.

Este es un pequeño ejemplo, pero si lo llevamos al nivel de los negocios, cuantas veces escuchamos sobre una tienda que vende mas caro un producto determinado o tal vez solo creemos que lo hace, sin molestarnos en buscar el precio de este en otros lugares. Si lo contaramos a los demás, la tienda queda etiquetada como carera, y no solo en este producto, sino de todo lo que vende y el mal nombre que le dimos con tan solo un simple comentario, se puede propagar rápidamente causándole incluso grandes perdidas a los dueños.

En una oportunidad llegó una persona a excusarse por haber hablado mal de un negocio. Trató y trató de disculparse con el dueño. Razones, según el creía, no le faltaban, pero el tendero herido y sin querer perdonar, se enfurecía cada vez mas. Al ver que no había caso y que pronto lo echarían del lugar preguntó ¿qué te enfadó tanto?, cuando miré la vitrina comenté que ese reloj era muy caro y que en el mercado se podía conseguir a mejor precio. - Si, le dijo el dueño,  solo que ese fue el día de la liquidación de fin de temporada, cientos de personas visitaban mi lugar, y gracias a tu comentario, la gente se fue donde mi competencia….

Te propongo lo siguiente, acá tienes un cojín de plumas, sube a la terraza, córtalo y golpéalo hasta que salgan todas las plumas… ¿y esto qué tiene que ver con mi disculpa, preguntó? Espera, le dijo el dueño del negocio, después baja y recolecta cada una de estas plumas. -Imposible!!! Contestó el sorprendido cliente. Un día como hoy, con el viento que hay afuera!!! -Es justo de lo que se trata, le replicó el dueño del negocio. Tu puedes venir a pedir disculpas, pero todo el alboroto y daño que causaron tus palabras, son imposibles de remediar. Afuera hay cientos de personas, que piensan que en verdad soy un carero!!

Hay un refrán popular que dice: ”las palabras se las lleva el viento”, nuca podemos estar seguro de lo que podemos causar hablando sobre algo o sobre alguien, tampoco podremos saber quien va a escuchar lo que contamos o quien hará mal uso de nuestros comentarios, lo que si sabemos es que será difícil poder parar el efecto de nuestro descuido. ¿no es acaso mejor cuidar nuestra boca?

En el libro de Tehilim, (Salmos, 34-13) escribe el Rey David “¿Quién es el hombre que desea la vida, que ama los días en que ve cosas buenas? Cuida tu lengua del mal y tus labio de cosas engañosas, aléjate del mal y haz el bien, pide la paz y persíguela.”




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 9+1=:

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2013 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Festividades]   
[Entendiendo el Judaísmo]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal