El
Halel
El Halel es una serie de
Salmos de alabanza a D'os que los Sabios instituyeron leer en los días
de fiesta acompañados por una bendición anterior y una posterior
a su lectura. Estos son los Salmos 113, 114, 115, 116, 117
y 118:
Tehilim 113: "Alaben
a Dios, alaben los servidores de Dios, alaben el Nombre de Dios. Sea
el Nombre de Dios bendito, desde ahora y para siempre. Desde
la salida del sol hasta su puesta, es alabado el Nombre de Dios. Elevado
por sobre todos los pueblos está Dios, sobre el cielo está
Su gloria. ¿Quién es como Adonai, nuestro Dios, que
elevado reside, quien desciende para observar, en el cielo y la tierra? Levanta
del polvo al pobre, y de los basurales alza al menesteroso. Para
asentarlo entre los distinguidos, entre los distinguidos de Su pueblo. Convierte
a la mujer estéril en la alegre madre de sus hijos. Alaben
a Dios".
Tehilim 114:
"Cuando Israel salió de Egipto, la casa
de Iaacov de un pueblo extraño. Fue Iehudá el pueblo
de Su consagración, Israel Su reino. El mar vió
y se escapó, el Jordán retrocedió. Las montañas
bailaron como ciervos, las colinas como corderitos. ¿Qué
ocurre contigo, mar, que te escapas, el Jordán, que retrocedes. Las
montañas, que bailáis como ciervos, las colinas, que lo hacéis
como corderitos? Por causa del Señor que formó
la tierra, por causa del Dios de Iaacov. El que convierte
la roca en fuente de aguas, el pedernal en manantial de aguas".
Tehilim 115: "No
a nosotros, Dios, no a nosotros, sino que a Tu nombre dale honra, por
Tu benevolencia, por Tu verdad. ¿Por qué dirán
los pueblos: "Dónde está su Dios"? Y nuestro Dios
está en los cielos, todo lo que desea Él hace. Sus
ídolos son de plata y de oro, obra de las manos del hombre. Boca
tienen mas no hablan, ojos tienen mas no ven. Oídos
tienen mas no oyen, nariz tienen mas no huelen. Manos (tienen)
mas no palpan, pies (tienen) mas no caminan, no vocalizarán con
su garganta. Como ellos serán los que los hacen, todo
el que cree en ellos. Israel: confía en Dios, su ayuda
y su amparo es Él. Casa de Aharón: confía
en Dios, su ayuda y su amparo es Él. Los temerosos de
Dios: confíen en Dios, su ayuda y su amparo es Él. Dios
que nos recuerda bendecirá, bendecirá a la Casa de Israel,
bendecirá a la Casa de Aharón. Bendecirá a
los temerosos de Dios, a los pequeños junto a los grandes. Incrementará
Dios a vosotros, a vosotros y a vuestros hijos. Benditos
sean ustedes para Dios, el Creador del cielo y la tierra. Los
cielos son los cielos de Dios, mas la tierra la ha dado a los hombres. Los
muertos no alabarán a Dios, ni tampoco los que descienden al silencio. Mas
nosotros bendeciremos a Dios, desde ahora y para siempre, alaben a Dios".
Tehilim 116: "Amé
porque escuchó Dios, mi voz y mi imploración. Porque
prestó Su oído a mí, y en mis días lo he invocado. Me
rodearon los dolores de muerte, y los sufrimientos del sepulcro me encontraron,
hallé aflicción y angustia. Y el Nombre de Dios
invoqué: Por favor, Dios, libera mi alma. Clemente es
Dios y justo, y nuestro Dios se apiada. Dios cuida a los
inocentes, empobrecí y a mí me salvó. Vuelve
alma mía a tu descanso, pues Dios se apiadó de ti. Pues
has liberado a mi alma de la muerte, a mis ojos de la lágrima,
a mi pie del tropiezo. Me encaminaré delante de Dios,
en las tierras de la vida. Tuve fe por eso hablé, yo
empobrecí mucho. Yo dije en mi apresuramiento: Toda
persona es engañosa. ¿Cómo le retribuiré a
Dios todas Sus bondades conmigo? La copa de las salvaciones
levantaré, y el Nombre de Dios invocaré. Mis votos
a Dios cumpliré, delante de todo Su pueblo. Preciada
a los ojos de Dios, es la muerte de Sus piadosos. Te reconozco
Dios pues soy Tu servidor, yo soy Tu servidor el hijo de Tu servidora,
Tú has abierto mis cadenas. A Ti te ofreceré un
sacrificio de gracias, y el Nombre de Dios invocaré. Mis
votos a Dios cumpliré, delante de todo Su pueblo. En
los patios de la Casa de Dios, en medio de ti Jerusalem, alaben a Dios".
Tehilim 117:
"Alaben a Dios todos los pueblos, alábenLo
todas las naciones. Porque engrandeció sobre nosotros
Su benevolencia, y la verdad de Dios por siempre, alaben a Dios".
Tehilim 118:
"Agradezcan a Dios, porque es bueno, pues
eterna es Su misericordia. Diga ahora Israel, pues eterna
es Su misericordia. Diga ahora la casa de Aharón, pues
eterna es Su misericordia. Digan ahora los temerosos de Dios,
pues eterna es Su misericordia. Desde la angostura te llamé
Dios, me contestó en la amplitud Dios. Dios está
conmigo no temeré, ¿qué me hará el hombre? Dios
está conmigo ayudándome, y yo veré a mis enemigos. Es
mejor confiar en Dios que apoyarse en el hombre. Es mejor
confiar en Dios que apoyarse en las personas distinguidas. Todos los
pueblos me rodearon, en Nombre de Dios los destruiré. Me
rodearon y me rodearon más, en Nombre de Dios los destruiré. Me
han rodeado como abejas, se han quemado cual fuego de espinos, en Nombre
de Dios los destruiré. Empujar me han empujado para
que cayera, pero Dios me ayudó. Mi fuerza y mi canto
es Dios, y fue para mí la salvación. Voz de canto
y salvación en las tiendas de los justos, la diestra de Dios hace
la fuerza. La diestra de Dios es elevada, la diestra de Dios
hace la fuerza. No moriré, sino que viviré, y contaré
las obras de Dios. Sufrir me ha hecho sufrir Dios, mas a
la muerte no me entregó. Ábranse para mí los
pórticos de la justicia, iré por ellos, agradeceré a
Dios. Este es el pórtico de Dios, los justos irán
por él. Te agradeceré pues me respondiste, y fuiste
para mí la salvación. La piedra que despreciaron
los constructores fue la que ocupó el mejor lugar. De
Dios es esto, ella es maravillosa a nuestros ojos. Este es
el día que hizo Dios, regocijémonos y alegrémonos en
él. Por favor Dios, sálvanos, por favor Dios, ayúdanos. Bendito
es el que viene en nombre de Dios, los hemos bendecido a ustedes desde
la Casa de Dios. Fuerte es Dios y nos iluminó, aten
el sacrificio con cuerdas, a las esquinas del altar. Mi fuerza
eres Tú y te agradeceré, mi Dios Tú eres y te exaltaré. Agradezcan
a Dios porque es bueno, pues es eterna Su misericordia".
Durante los siete días
de Pésaj (ocho en la Diáspora), en la tefilá de la mañana,
debemos recitar el Halel después de la amidá de shajarit.
Sin embargo, con excepción
del primer (y en la Diáspora también el segundo) día
de Pésaj, en los últimos seis días de Pésaj no se
lee el Halel completo, sino que en lugar de leerse los Salmos 115 y
116 en forma completa, no se lee desde el versículo 1 al 11, leyéndose
solamente en el Salmo 115 desde el versículo 12 que dice: "Dios
que nos recuerda bendecirá…" hasta el final, y en el Salmo
116 desde el versículo 12 que dice: "¿Cómo le retribuiré
a Dios todas Sus bondades conmigo?" hasta el final. La
razón de este cambio es porque no podemos estar completamente felices
cuando hubieron creaciones de D'os que murieron durante nuestra lucha
para conseguir la libertad. |