Nuestra parashá habla
sobre los siguientes temas:
Primera aliá (13:17
- 14:8): El camino desde Egipto y la persecución de los egipcios.
Segunda aliá (14:9-14):
Las quejas de los hijos de Israel.
Tercera aliá (14:15-25):
El cruce del mar de los Juncos.
Cuarta aliá (14:26
- 15:26): El hundimiento de los egipcios. La canción del mar. La
canción de Miriam. Las aguas de Mará.
Quinta aliá (15:27
- 16:10): La queja del pueblo. La entrega del man.
Sexta aliá (16:11-36):
El cuidado del shabat. La entrega de las codornices.
Séptima aliá
(17:1-16): Las aguas de Masá Umerivá. La guerra con Amalek.
Comentario
de la Parashá
En esta parashá vemos
cómo el pueblo de Israel se liberó definitivamente del ejército
egipcio, cuando D'os los hundió después de que el pueblo de
Israel cruzó el mar. La Torá nos relata que en aquel momento
el pueblo de Israel llegó a un elevado nivel de espiritualidad:
"Vio Israel el gran poder
que demostró D'os en Egipto y veneró el pueblo a D'os; y creyeron
en D'os y en Moshé su servidor" (14:31).
Es interesante notar que a
pesar de que el pueblo de Israel vivenció en Egipto las diez plagas
mediante las cuales D'os castigó al pueblo egipcio, parecería
ser que ellos no llegaron allí a un nivel de creencia en D'os acorde
a las circunstancias, y sólo después de ver la derrota final
de sus enemigos alcanzaron el nivel apropiado.
Ellos - junto con Moshé
- quisieron cantarle a D'os alabándolo por todos los milagros que
él había hecho por ellos y en uno de los versículos de
esta canción llamada en hebreo shirat haiam - la canción
del mar - dice la Torá:
"Mi fuerza y mi alabanza
es D'os y fue para mi una salvación; este es mi D'os y lo voy a embellecer,
es el D'os de mi padre y lo voy a exaltar" (15:2).
El comentarista Rashí
(Rabí Shelomó Itzjaki 1040
- 1105) en su segundo comentario a la palabra
"veanvehu", nos explica que esta palabra puede provenir del término
"noi" que significa: "belleza, hermosura" y es por eso que decidimos
traducirla como "y lo voy a embellecer". De acuerdo con su opinión
el versículo querría decir "este es mi D'os y relataré
Su belleza y Sus alabanzas a todas las personas del mundo".
Sin embargo, interpretando
este versículo en forma no literal, el Rav Daniel Palabani en su
libro "Peniné Daniel" nos dice que la Torá nos está
insinuando mediante estas palabras dos niveles distintos de fe e identificación
con el Creador. En lo que aparenta ser una simple repetición de conceptos
por un lenguaje poético del texto, él encuentra expresada una
profunda idea.
Él nos explica que hay
quienes descubren a D'os sin basar su fe y conocimiento en la experiencia
de sus antepasados, y hay otros que además de descubrir y alimentar
su espiritualidad a través de experiencias personales, basan su fe
en las experiencias vividas por sus antepasados.
¿Cuál de estos dos caminos
es el más correcto? ¿Es preferible comenzar desde la nada la construcción
de un edificio espiritual o es preferible agregarle un piso más a
la estructura ya existente?
Dice nuestro autor que la respuesta
a estos interrogantes está insinuada en nuestro versículo. Éste
puede ser interpretado como si D'os le contestara al pueblo de Israel.
El judío que diga: "Este es mi D'os", recibirá la siguiente
respuesta por parte de D'os: "lo voy a embellecer" (a ese judío),
pero respecto del judío que diga: "es el D'os de mi padre"
y construya su propio mundo espiritual basado en la experiencia de
sus antepasados, respecto de él D'os dirá: "lo voy a exaltar".
No solamente lo embellecerá sino que también lo elevará
más que al primero y lo exaltará.