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Shabat Shalom


Parashat Vaishlaj-3
Por. Rab Ari Kahn



Parashat Vaishlaj

Cuando Iaacov retornó de Jarán, y se preparaba para el encuentro con su hermano Esav, tuvo una rara confrontación:

"Iaacov se había quedado solo y luchó un hombre contra él hasta el amanecer.  Cuando vio que no podía prevalecer sobre él, tocó la articulación de su muslo y se dislocó la articulación del muslo de Iaacov, en su lucha con él.  Dijo: Déjame ir, pues ya amaneció!  Dijo: No te dejaré ir hasta que me bendigas.  Le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Dijo: Iaacov.  Dijo: No más tu nombre será llamado Iaacov, sino Israel pues has contendido ante D'os y con los hombres, y has prevalecido!  Preguntó Iaacov y dijo: Dime, por favor, tu nombre.  Dijo él: ¿Por qué quieres saber mi nombre?  y le bendijo - a él - allí.  Llamó Iaacov el nombre del lugar Peniel, pues he visto a D'os cara a cara y mi vida ha sido salvada! Salió el sol cuando pasó Peniel y él cojeaba sobre su muslo" (32:25 - 32).

El texto parece deliberadamente enigmático y contradictorio.  Si Iaacov estaba solo, ¿cómo un hombre pudo pelear con él?  Cada versículo parece tener su propia dificultad y ambigüedad.

"Cuando él vio que no podía prevalecer sobre él, tocó la articulación de su muslo…" (32:26).

¿Quién es "él" y quién es "él"?  Este versículo no puede ser entendido por sí solo; solamente cuando leemos el versículo siguiente podemos encontrar el significado.  ¿Por qué hay tanta confusión?  ¿Cuál es la identidad del adversario de Iaacov?

"Le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Dijo: Iaacov…" (32:28).

¿El adversario no sabía con quien estaba peleando?

"…Dijo: No más tu nombre será llamado Iaacov, sino Israel pues has contendido ante D'os y con los hombres, y has prevalecido!" (32:29).

El adversario que ni siquiera sabía la identidad de su enemigo, declaró que su adversario ha salido victorioso de su pelea con D'os y el hombre!

"Preguntó Iaacov y dijo: Dime, por favor, tu nombre.  Dijo él: ¿Por qué quieres saber mi nombre?…" (32:30).

¿Por qué Iaacov estaba interesado en saber la identidad de esta persona?

A pesar de la complejidad del versículo, los midrashim y comentaristas están relativamente unificados en la identificación del agresor: no es otro más que el protector Divino de Esav, el ángel de Esav.  Mientras que Iaacov se preparaba para el encuentro con su hermano después de tantos años, el ángel de Esav bajó del cielo para "pegarle" primero a Iaacov.  Es interesante notar que Iaacov consiguió llegar - más adelante - a un entendimiento con Esav, y aún así no pudo evitar la batalla con el ángel.  ¿Qué es lo que los Sabios nos tratan de enseñar con esta sugerencia de la identidad del misterioso enemigo?  El texto dice:

"Iaacov se había quedado solo y luchó un hombre contra él hasta el amanecer" (32:25).

Nuestro problema es que si Iaacov estaba verdaderamente solo, ¿quién pudo pelear con él? Una posible respuesta es: nadie!  Iaacov estaba realmente peleando consigo mismo.  Esto explicaría la ambigüedad del versículo.  De todas maneras, resolviendo el problema textual (si es que en verdad no nos equivocamos), traemos un problema mucho más grande:  ¿Por qué un hombre sano pelearía consigo mismo?  Una lectura cuidadosa del texto puede darnos alguna idea.

"Iaacov se había quedado solo y luchó un hombre (ish) contra él hasta el amanecer" (32:25).

¿Puede ser que el término "ish" se refiere a Iaacov?  La palabra ish significa hombre; está escrito que Iaacov peleó con un hombre.  Sin embargo, hay otro versículo en el cual el término ish, claramente, se refiere a Iaacov:

"Se expandió el hombre mucho, mucho y tuvo muchas ovejas y siervas y esclavos y camellos y asnos" (30:43).

En este caso, sin duda la palabra ish se refiere a Iaacov.  El contexto es fascinante: finalmente Iaacov tuvo éxito económicamente.  La bendición que le había sacado a Esav se concretó.  Iaacov "lo logró".  Aquí el texto lo llamó "haish" - el hombre.  Iaacov completó una metamorfosis de ser el hombre de las tiendas - un alumno de ieshivá, por decirlo de alguna manera - a ser un empresario exitoso.  Aún así Iaacov peleó contra su éxito.  Una cosa fue haber tomado la bendición destinada para Esav, y otra cosa, vivir con los resultados de esas bendiciones.  Cuando Iaacov se preparaba para encontrarse con su hermano, miraba toda la riqueza que había acumulado y se preocupó.  Él separó todo lo que poseía y todo lo que amaba en dos campos diferentes, y se quedó solo.  Previamente, el texto describe a Iaacov solo, cuando se escapó de Esav, y pasó una noche asombrosa bajo las estrellas en donde vio la visión de su vida - la escalera al cielo.  Y otra vez, Iaacov estaba solo cuando se preparaba para encontrarse con su hermano.  

Cuando se escapó a Jarán, no tenía siquiera un lugar donde apoyar su cabeza para descansar y usó una piedra como almohada.  Él le pidió a D'os que le de lo mínimo - comida y ropa.  Y luego Iaacov regresó con riquezas y preguntó sólo una pregunta: ¿Quién soy?  ¿Iaacov o Esav?  Cuando Iaacov cruzó el río y vio su reflejo, se cuestionó su identidad.  ¿Había comenzado a verse como Esav?  ¿El cumplimiento de las bendiciones robadas lo había convertido realmente en Esav?  Parecería que Esav sí pensaba eso.  Cuando Esav fue mencionado por última vez, él juró matar a Iaacov.  Cuando se encontraron, Esav estaba preparado para la guerra.

"Alzó Iaacov sus ojos y vio y he aquí que Esav venía con cuatrocientos hombres…" (33:1).

Cuando vio la abundancia del campamento de Iaacov, Esav le propuso a Iaacov que viaje junto con él - una reacción bastante inesperada de alguien que juró matar.  El enojo de Esav tendría que haber sido exacerbado al ver toda la riqueza de Iaacov; después de todo, esa bendición de riqueza era para él.  ¿Qué llevó a que Esav cambie tan repentinamente?

Iaacov le ofreció regalos a Esav.  Pero ¿por qué escogió aceptar los regalos, cuando hubiese podido matar a Iaacov, tomándose así revancha e irse con todas las riquezas?  Esav vio algo en Iaacov que nunca había visto antes.  Esav vio al "nuevo" Iaacov, el hombre que, aparentemente, había abandonado su búsqueda espiritual en función de acumular riqueza material.  

En la mente de Esav, Iaacov se había convertido en Esav, y por eso Esav ya no tenía ninguna razón más para odiar a su hermano.  Las barreras que los dividían ya no existían; y ya podían unir fuerzas.  Esav pensó que había alcanzado una victoria ideológica, que era mucho más dulce que cualquier venganza que podía planear.

Esto fue precisamente la causa de la pelea interna de Iaacov.  Él también vio lo que Esav pensó que vio.

"Iaacov se había quedado solo y luchó un hombre contra él hasta el amanecer.  Cuando vio que no podía prevalecer sobre él, tocó la articulación de su muslo y se dislocó la articulación del muslo de Iaacov, en su lucha con él.  Dijo: Déjame ir, pues ya amaneció!  Dijo: No te dejaré ir hasta que me bendigas.  Le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Dijo: Iaacov.  Dijo: No más tu nombre será llamado Iaacov, sino Israel pues has contendido ante D'os y con los hombres, y has prevalecido!" (32:25 - 29).

Toda la noche, Iaacov peleó contra su éxito.  Su ser espiritual y su ser físico chocaron cuando él trataba de determinar su verdadera identidad.  Pero Iaacov no pudo resolver este conflicto.

"Cuando vio que no podía prevalecer sobre él, tocó la articulación de su muslo y se dislocó la articulación del muslo de Iaacov, en su lucha con él…Y él cojeaba sobre su muslo…Por eso no comen los hijos de Israel el nervio ciático - que está en la articulación del muslo - hasta el día de hoy.  Pues él había tocado la articulación del muslo de Iaacov - en el nervio ciático" (32:26, 32:33).

En el propósito que fue finalmente alcanzado, el reino de lo físico es forzado a gritar, a moverse a un ritmo más tranquilo.  Leyes como la del nervio ciático, crean límites espirituales dentro de experiencias físicas, haciendo posible la elevación del mundo físico a un plano espiritual.  Esta es la resolución de Iaacov.  Iaacov puede verse como Esav; en verdad, él ya no era el mismo Iaacov.  El mismo nombre Iaacov, que connota una relación con Esav, fue suplantado con el nombre Israel, que habla de una relación entre el reino de lo físico y lo espiritual.

Cuando los Sabios dijeron que el adversario de fue el ángel de Esav, ellos se refirieron al poder de Esav que tenía dentro de él y con el cual estaba peleando Iaacov; este poder que Iaacov tenía había tomado posesión de su vida. Iaacov respondió al ofrecimiento de Esav:

"Dijo: Partamos y marchemos y yo iré frente a ti.  Le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos.  Y el cuidado de las ovejas y las vacas de cría recae sobre mí y si se las conduce apresuradamente un solo día, morirán todas las ovejas" (33:12 - 13).

Cuando Esav le ofreció a Iaacov que viajen juntos y que unan fuerzas, Iaacov se disculpó y explicó que para él, sus posesiones eran una carga que lo demoraban.  Así como la pierna de Iaacov lo demoraba después de su confrontación, así también se demoró allí.  La riqueza física con la que él fue bendecido era de alguna manera demasiado voluminosa para Iaacov, una carga que le impedía alcanzar su verdadera meta: llegar a desarrollar su potencial espiritual.  Para Esav, esta abundancia material era la meta, el tan preciado premio, y él creyó que Iaacov había abandonado su búsqueda anterior para ocuparse de la riqueza que estaba delante de él.

"Se volvió en aquel día Esav a su camino, hacia Seir.  Pero Iaacov se trasladó hacia Sucot y construyó para él una casa, mientras que para su ganado hizo cabañas.  Por eso llamó el nombre del lugar: Sucot (cabañas)" (33:16 - 17).

La conclusión de la confrontación entre Iaacov y Esav los llevó por dos direcciones diferentes.  Esav retornó a Seir, mientras que Iaacov viajó a Sucot.  El lugar donde fue Iaacov se llamaba Sucot, por las cabañas que él les hizo a los animales.  Es interesante que en este mismo lugar Iaacov construyó una casa, aparentemente para su familia.  ¿Por qué él quiso llamar al lugar de acuerdo a las cabañas que había construido para los animales?  La asociación evocada por estas cabañas es, por supuesto, la fiesta de Sucot.  Los judíos tienen que dejar el confort de sus casas y vivir en una morada temporaria, recordando así que el mundo material es temporario.

Es por eso que la acción de Iaacov en construir cabañas para los animales parece ser una conclusión apropiada para la sección: Iaacov reconoció que la riqueza material con la que fue bendecido es pasajera.  Aún más, él la vio como un medio para llegar a un fin, el cual no está definido por lo físico sino que eleva a lo físico.  Él nombró a la primer parada después del encuentro con Esav y la finalización de su existencia material Sucot, en función de acentuar este mensaje.

Cuando vemos a Iaacov yendo hacia Sucot, nos preguntamos para qué él se fue?  ¿De dónde vino?  A pesar de que suene muy extraño, el judío va a la sucá inmediatamente después de Iom Kipur.

Al explicar el concepto del "seir laazazel" (el chivo expiatorio) de Iom Kipur, el Rambán en su comentario a Vaikrá (basado en Pirké de Rabí Eliezer, cap.45)  explicó que al ofrecer este peculiar sacrificio en Iom Kipur, los judíos le dan una coima a Samael, en función de apaciguarlo y facilitar su testimonio ante la Corte Celestial en nombre del pueblo judío.  ¿Quién es Samael?  El midrash Tanjumá, comentando sobre nuestra parashá, escribe:

"E Iaacov estaba solo y un hombre peleo con él: Este es Samael, el Ángel Guardián de Esav, que quería matarlo (midrash Tanjumá, Vaishlaj, sec. 8).

Podemos trazar el surgimiento de un tema:  en Iom kipur, cada judío debe luchar consigo mismo.  La Torá nos ordena en Iom kipur ofrecer un "seir laazazel", "para darle al mal su cuota".  Este proceso le permite al hombre conservar su aspecto material en perspectiva.  Cuando Iaacov se encontró con Esav, también le dio regalos.  El Zohar, aparentemente consciente de esta conexión, escribió:

"Y Esav retornó aquel día a su camino hacia Seir: ¿Cuándo esto pasó?  En la hora de Neilá (el rezo final de Iom Kipur)".  (Zohar Vaikrá , Emor, pag. 100b)

De acuerdo al Zohar, la confrontación entre Iaacov y Esav realmente fue en Iom kipur, y fue resuelta en la Neilá, en donde Iaacov partió para construir la sucá, su morada temporaria.  Es por eso que los regalos que Iaacov le dio a Esav sirvieron como el prototipo del regalo anual ofrecido en Iom Kipur, que es ofrecido al poder de Esav en el mundo: el seir laazazel ofrecido como coima a Samael.

Si la confrontación entre Iaacov y Esav fue en Iom Kipur, entonces, por extensión, la confrontación con su oponente anónimo tomó lugar la noche anterior - la noche de Kol Nidré, la noche en la cual comienza Iom Kipur.  

Toda esa noche, Iaacov luchó con el Esav que tenía dentro suyo:  ¿Él era aún Iaacov o se había convertido en Esav?  ¿Sus posesiones y la preocupación sobre ellas, lo habían cambiado?  Al tomar la bendición de Esav, de hecho, él se había convertido en Esav?  Por la mañana, en el momento que el Cohen Gadol comenzaría el servicio en el Templo Sagrado, la lucha debía ser terminada.  La Torá dice que ellos lucharon; la Guemará comenta:

"Rabí Iehoshúa Ben Levi dijo: 'Esto nos enseña que la polvareda que levantaban sus pies  alcanzó el Trono Divino'" (Julín 91a).

El Zohar entendió que el juicio llenó el aire esa noche.  ¿Podía el Ángel de Esav dar fe de la inocencia de Iaacov así como lo haría por generaciones de judíos en el futuro?

Él dijo: "Yo no te dejaré ir hasta que me bendigas" (32:27).

Iaacov quería la bendición.  Al final la recibió:

"…y le bendijo -a él- allí.  Llamó Iaacov el nombre del lugar Peniel, pues "he visto a D'os cara a cara y mi alma (vida) fue salvada".  Salió el sol cuando pasó Peniel…" (32:31 - 32).

Esta sección termina con Iaacov nombrando al lugar Peniel, por el profundo autoanálisis de Iaacov y la lucha interna que lo llevó a estar "cara a cara" con D'os.  La verdadera Teshuvá (arrepentimiento), que resulta de una introspección profunda lleva a un encuentro con D'os.

Rabí Levi dijo: "Grande es el arrepentimiento, porque llega hasta el Trono Divino, así como está escrito: Retorna, Israel, al Señor tu D'os" (Iomá 86a).  

Eso fue lo que sintió Iaacov cuando se fue en la mañana.  La verdadera teshuvá que llega hasta el Trono Divino.

"Salió el sol, cuando pasó Penuel y él cojeaba sobre su muslo" (32:32).

Iaacov cojeaba después de aquella confrontación.  Físicamente era más débil pero estaba transformado y fortalecido espiritualmente.  Ahora Iaacov sabía cómo responder a los desafíos que le esperaban en ambos mundos.  Su identidad ya no estaría más definida o determinada exclusivamente por su relación con su hermano Esav.  Él se convirtió en Israel.  Lo físico y lo espiritual ya no estaban separados.  Juntos, ellos acompañaban a Iaacov-Israel en cada paso que él tomaba mientras caminaba en dirección a su destino, aunque físicamente a un ritmo más lento, pero espiritualmente con más vigor.         

 

 

 




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