PARASHAT MIKETZ
- SHABAT JANUKÁ.
En
esta Parashá la Torá continúa relatando sobre la
historia de Yosef, la cual está relacionada con la esencia
de la fiesta de Janucá, que consiste en conmemorar los milagros
que ocurrieron cuando los Jashmonaitas se levantaron contra los
griegos.
¿Para
que salieron a la guerra? La lucha de los Jashmonaitas no fue como
se podía pensar sobre los temas físicos, por ejemplo los
territorios etc, sino que los griegos querían imponer su cultura
helenista en la cual el hombre y su sabiduría aparecen como
la figura máxima de la cual depende todo el manejo del universo,
por lo que todo el crédito de los logros de este mundo le corresponderían
al ser humano.
Los
Jashmonaitas por su lado decían que el ser humano no puede
mover un dedo si no está decretado desde arriba, por lo tanto,
todo el crédito le correspondería a D'os.
La
diferencia entre estas dos filosofías es toda la diferencia
entre una vida con valores y una vida de libertinaje donde todo
está permitido. Si el ser humano es la máxima autoridad
en el mundo, ya que toda la sabiduría proviene de él,
entonces todo lo que ocurre en su mente es válido. De ahí
hasta los extremos de maldad el camino es corto; pero por otro lado,
si el ser humano posee la humildad y reconoce que encima de él
se encuentra D'os, Que es el origen de toda la sabiduría, entonces
existe la posibilidad de que antes de actuar, el ser humano diga:
un momento! tengo que consultar con D'os para ver que opinión
tiene Él sobre el asunto, por lo que lo más probable es
que si era una acción mala, ésta ya no se realice.
Esta
es la explicación de lo que había dicho Yosef cuando el
faraón le pidió que le interpretara sus sueños: "Y
respondió Yosef al faraón diciendo: no depende de mí,
D'os dará una respuesta (por mi intermedio) para la paz del
faraón". (Génesis 41;16)
Yosef
representa con esta acción lo que son los Jashmonaitas, es
decir, la disposición de entregar la vida por el ideal de hacer
reinar a D'os sobre el universo.
Yosef
arriesga su vida con esta respuesta, ya que en Egipto el rey era
la máxima autoridad, por lo que es considerado como D'os. Reconocer
ante el rey la autoridad divina es como revelarse contra él;
además de que el interés de Yosef era presumir de su sabiduría
y tomar el crédito, ya que con eso existía la posibilidad
de que lo recompensaran y lo liberaran de la cárcel.
Sin
embargo, esto no le interesó a Yosef por lo que arriesgó
su vida con tal de manifestar su filosofía, es decir, que todo
finalmente proviene de D'os, desde la sabiduría hasta la libertad,
por lo que le daba igual si el rey le daba el crédito a él
o no.
La
lucha principal entre los Jashmonaim y los griegos fue por la juventud,
esta es la razón por la cual los griegos obligaron a escribir
en los cuernos de los toros (de los Yehudim) que no tenían
relación con D'os, ya que el toro representa la fuerza de los
jóvenes.
Por
otro lado, vemos que entre los hermanos de Yosef se considera a
Reuben como el salvador de la vida de Yosef, a pesar de que su consejo
fue echarlo al pozo donde habían escorpiones y alacranes ¿por
qué?
La
razón es que Yehudá es quien lo salvó físicamente
cuando aconsejó venderlo a los Ishmaelitas, no obstante, esto
le provocó a Yosef una bajeza. Sin embargo, cuando
Reuben sugirió echarlo al pozo, esto lo puso en peligro físicamente,
pero espiritualmente se hubiese podido salvar.
La
lucha por salvar espiritualmente a Yosef ha quedado como una señal
sobre la lucha que se tendrá que hacer en todas las generaciones.
Sobre
esto mismo lucharon los Jashmonaitas y sobre esto mismo tenemos
que luchar hoy en día. Se encienden en estos días las
velas de Janucá, como todos los años, para recordar cual
es nuestra misión: salvar espiritualmente a la juventud.
Catálogo
y cassettes de audio con las clases del Rabino Moshe Walles se pueden
solicitar a la siguiente dirección:
bitzjak@prodigy.net.mx