Parashat
Vaiakhel-Pekudé
"Más
de lo que el pueblo Judío ha cuidado el Shabat,
el Shabat
ha cuidado al pueblo de Israel".
Al
comienzo de esta Parashá encontramos la prohibición de
trabajar en Shabat. "Seis días se hará trabajo, mas
el día séptimo será para vosotros santo, sábado
de descanso en honor al Eterno; todo aquel que hiciere en él
obra alguna, será muerto. No encenderéis fuego en todas
vuestras moradas en el día del sábado". (Éxodo
35; 2-3)
Sobre esta expresión
de la Torá surgen varias preguntas:
1. ¿Por qué se menciona el trabajo
de los seis días de la semana, sí lo principal
en esta ley es que no se trabaje en Shabat? ¿Acaso existe
obligación de trabajar durante la semana?
2. ¿Por qué menciona
la Torá que el trabajo de los seis días se hará,
en lugar de decir: harás el trabajo durante esos seis días?
3. ¿Por qué se
menciona en especial la prohibición de encender fuego en Shabat? ¿Acaso
esta acción no es una de las 39 labores que se realizaban en
el Mishkán y por ende están prohibidas en shabat?
Como en toda
la Torá, existe más de una sola forma de explicar y contestar
dichas preguntas, así como también existen diferentes
niveles de entendimiento. A continuación ofreceremos una de
ellas.
Aquí, la Torá
nos enseña algo más que una simple ley relacionada con
la prohibición del trabajo en Shabat. La Torá
nos transmite un mensaje de especial importancia: Si cuidamos el
Shabat con la dedicación adecuada, no sólo que no perderemos
nada, sino que además nuestro trabajo de los seis días
de la semana, se hará por sí mismo. Pero si
trabajamos en Shabat, no sólo que no veremos los frutos de
ese trabajo, sino que además como consecuencia de haber trabajado,
finalmente obtendremos resultados no deseados, como si se hubiese
incendiado toda tu ciudad.
Nuestros Sabios
dijeron: "Más de lo que el pueblo Judío ha cuidado
el Shabat, el Shabat ha cuidado al pueblo de Israel".
Con la siguiente
anécdota completaremos la explicación arriba mencionada.
Por muchos años la aerolínea nacional de Israel "El Al"
ha perdido mucho dinero, hasta tal punto que en un momento dado
se pensó declarar a la misma, como empresa en quiebra, con
todo el procedimiento legal que esto implicaba. A los
comienzos de los años ochenta, en una de las ocasiones donde
el primer ministro Menajem Begin tuvo que formar una nueva coalición,
los partidos religiosos pusieron como condición para su participación
en el gobierno, que la aerolínea El Al quedara cerrada en Shabat
de manera definitiva, lo que significaba no planear vuelos que llegasen
a operar en Shabat, y en caso de que un vuelo planeado para concluir
antes de Shabat se retrasara, había que cancelarlo. Esto
se tenía que aplicar en cualquier ruta y sin importar donde
estuvieran los aviones de la compañía. Asimismo,
había que detener cualquier servicio de mantenimiento de los
aviones así como el trabajo de todas las oficinas administrativas
en todo el mundo.
Está demás
señalar que todos los expertos en la materia se opusieron de
manera firme a este idea de los ortodoxos, con el argumento de que
incluso trabajando al ciento por ciento, y teniendo así la
oportunidad de competir con las diversas aerolíneas El Al se
encontraba en quiebra, cómo haría la empresa si paralizaba
sus servicios un séptimo del tiempo de trabajo.
Sin embargo,
Menajem Beguin aceptó dicha condición y desde entonces,
El Al, no trabaja en Shabat. De manera sorprendente (para
los que no creen en la Torá), El Al comenzó a ganar dinero
en lugar de perderlo, e incluso hace algunos años fue una de
las compañías más productivas de Israel.
A esto se refiere la
Torá cuando dice en nuestra Parashá: "Seis días
se hará trabajo, mas el día séptimo será para
vosotros santo…".
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y cassettes de audio con las clases del Rabino Moshe Walles se pueden
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bitzjak@prodigy.net.mx