Las
Aves Impuras y su rol de Policía Sanitaria
Un biólogo
alemán prestó atención a un fenómeno atrapante:
las aves y los animales que se arrastran, que la Torá prohibió
comer, cumplen una función importante en la preservación del equilibrio
ecológico del medio ambiente.
ALOYS HUTTERMAN,
biólogo alemán de la Universidad de Goettingen,
Alemania, presentó en una conferencia que tuvo lugar hace cierto número
de años en un simposio ciéntifico en Rehovot, un descubrimiento
sorprendente e interesante. En su opinión, existe un nexo claro entre
las aves y los animales que se arrastran, cuyo consumo para alimento la torá
prohibió, y la calidad del medio ambiente. Estos animales, que se encuentran
en una lista que figura en el Libro de Levítico (capítulo
11) no deben desaparecer y deben ser protegidos por el hombre. Una función
importante se les destinó en la conservación del equilibrio ecológico
del medio ambiente en el que vivimos. Su desaparición provocaría
un daño irreversible, eterno, que dificultaría en gran medida
nuestra vida, en el caso de que continuara siendo posible.
Este es
un hallazgo ciertamente emocionante. Destacándose sumamente, ya que dá
la vigorización mundial a la toma de conciencia sobre un tema en el que
hay que tomar medidas urgentes, para salvar al planeta Tierra, que el hombre,
con su insensatez, destruye con sus propias manos.
Lo interesante
es que el biólogo alemán señala, en su
introducción, el hecho de que religiosos protestantes, entendieron que
en la Torá, por así decirlo, efectivamente se da permiso de destruír
el medio ambiente. Así resultó de la interpretación distorsionada
de lo dicho al principio de la Creación a Adám y Eva, al momento
de ser creados (Génesis 1:28) " Fructifíquese
y multipliquénse, y llenen la tierra, y sométanla".
La palabra "sométanla" fue interpretada por
ellos como un permiso que la Torá otorga al hombre de hacer en el mundo
lo que se le ocurra. Hasta tal punto, que en el año 1970, en el congreso
que se ocupó del tema "La teología de la supervivencia",
un grupo de protestantes advirtió que: "cualquier solución
a la crisis ambiental presente, forzará cambios en los valores de la
religión" (cita del New York Times, Mayo 1970, "Después
de Prodenshtain" 1970). Por supuesto que la exégesis del versículo
difiere totalmente.
Con todo
lo extraño del tema, este enfoque también fue heredado por muchos
científicos cristianos, en particular entre los observantes. El prólogo
usual en los libros que tratan el tema de la calidad del medio ambiente en relación
al versículo señalado es el siguiente: es sabido y aceptado que
las reglas de ética del Tanaj1 y en especial los Diez Mandamientos de
Moisés competen sólo en lo concerniente a los individuos y a sus
relaciones mutuas, y no incluyen concepto o percepción alguna en conexión
al complejo mundo de nuestros días. No tienen directiva alguna respecto
a la posición correcta frente a la naturaleza y la Creación.
El ejemplo
más típico de esta concepción es el prefacio del libro
de Van Rensselaer Potter," Bioética, puente hacia el futuro"
(1971), que fue tomado del libro del Aldo Leopold, " Almanaque de un condado
de arena y bosquejos aquí y alla" (1949). Hutterman cita de las
palabras de estos dos autores, que no solamente son cristianos observantes los
que se ocupan de estudiar el Tanaj1, sino también científicos
serios que sienten la necesidad de ampliar las normas éticas al campo
de la ética biológica. No se trata de autores presurosos, que
escriben a la ligera sus reflexiones, sin profundizar adecuadamente. Aún
así, dieron autoría a frases como las siguientes: "la regulación
ética de primer nivel trató la relación entre los individuos:
los Diez Mandamientos son un ejemplo notable al respecto. Preceptos posteriores
tratan de la relación del individuo con la sociedad. La Regla de Oro
(Ama a tu prójimo como a ti mismo), que requiere integrar al individuo
a la sociedad...democracia, acoplar al individuo al aparato social. Pero todavía
no hay, a esta altura, ordenanzas éticas que se ocupen de la relación
entre entre el hombre y la tierra, los animales y las plantas. La tierra es
considerada como propiedad. La relación con la tierra es estrictamente
comercial. Relación que entraña derechos pero no obligaciones.
La ampliación
de las ordenanzas éticas a este tercer elemento es, si yo leo los datos
correctamente, una necesidad ecológica. Ese es el tercer paso en esta
secuencia. Los dos anteriores ya fueron tomados. Pensadores individuales desde
los días de Ezequiel e Isaías aseveraron que arruinar la tierra,
no sólo que no conviene sino que además, no es correcto por principio.
La sociedad, sin embargo, no ha convalidado esta convicción" (cita
de Leopold 1949).
Estudiar Tanaj1 en forma
errónea
Nos extendimos
en las citas para que se ponga atención en el tamaño del error
de investigadores serios que se pusieron a estudiar Tanaj1. Alcanza con las
palabras del Midrah2 para señalar la equivocación
mencionada y la actitud con la que la Torá enfoca el mundo que nos rodea:
"al crear al primer hombre, el Santo Bendito Sea, lo hizo pasar frente
a cada árbol del paraíso. Le dijo: mira mis obras, cuán
agradables y dignas de alabanza son, y todo lo que creé, para ti lo hice.
Pon atención en no arruinar y destruir mi mundo. Porque si lo arruinas
no hay quien lo repare después de ti."(Midrash Raba
Kohelet, 7:28).
Y a pesar
de que la reparación y el daño se refieren, principalmente, al
plano espiritual, interno del mundo, el significado del Midrash es tal como
suena literal. También habla de la reparación y el daño
materiales y terrenos. " Pon atención en no arruinar mi mundo ".
Ciertamente,
el hombre tecnológico, portador de la cultura de nuestro tiempo, arruinó
y arruina el mundo del Santo Bendito sea, y si él mismo no se detiene,
" no hay quién lo repare después de ti."
Sin embargo,
el tema ecológico está detallado aún más en la Torá.
Un análisis en profundidad de ella y de parte de sus Preceptos apuntará
en el sentido de que la Torá dió explicitamente su opinión
sobre la obligación del hombre de cuidar la normalidad del medio ambiente
en el que vive, de no dañarlo. Según su concepción, no
puede la persona servir a D-os con la perfección que le es apta, en condiciones
naturales deplorables, en un medio ambiente contaminado que disemine enfermedades.
Hasta el
grado en que se le hace claro al hombre moderno cuánto daño causó
al mundo la interpretación distorsionada, errada de la palabra "sométanla"
(Génesis 1:28), daño que se toma venganza hoy, sorprende descubrir
que la Torá puntualizó hace miles de años reglas de comportamiento.
Reglas que se hacen presentes en nuestros días como normas de prevención
obligatorias, si nos queremos ahorrar un holocausto ecológico.
En el artículo
"Judaísmo y la calidad del medio ambiente" que se publicó
en su oportunidad (fruto de la pluma del Rabino Arie Carmel) se expresó
en toda su extensíon el trato que la Torá y la Halajá3
dan a la faceta de la conservación del medio ambiente. El instructivo
artículo especifica, una a una, las leyes que tratan con una forma de
vida sana dentro de un medio ambiente de calidad. Es obligación desde
el punto de vista de la Halajá3 preocuparse por
un medio ambiente placentero, luchar en contra de la polución cultural,
madre de todos los vicios, y contra la contaminación ambiental. Estas
leyes se tratan en el artículo ampliamente, con las repercuciones sobre
nuestra vida hoy. Estas normas constituyen un Shuljan Aruj4
moderno fijado por nuestros Sabios, de Bendita Memoria, de acuerdo a la Torá,
en los días en que al hombre no podía siquiera cruzársele
por la cabeza cuan profundas son las interrelaciones entre su conducta y la
naturaleza que lo rodea. Naturaleza que responde todo golpe, tarde o temprano.
A éstas,
agregaremos un costado soprendente que presentó en su conferencia el
biólogo europeo. Este hombre de ciencia, que se ocupa del tema de la
ecología y calidad del medio ambiente, se yergue sorpendido frente a
un hallazgo interesante que tuvo lugar mientras profundizaba en la Torá.
Y es el aporte a la conservación ambiental y a su equilibrio, de las
aves y de los reptiles que la Torá prohibió como alimento. Hechos
relacionados con su función fueron descubiertos solamente en las últimas
décadas. He aquí, que se hace claro que la prohibición
de comerlos previno su aniquilación, y así fue preservado también
el equilibrio ecológico necesario para cuidar el medio ambiente. Y a
pesar de todo, está claro para nosostros que no es ésta la causa
profunda de la prohibición de comerlos ( la que une el no impurificarse
con alimentos prohibidos con una vida de pureza), así como la prohibición
de comer cerdo no se origina en causas de higiene, de ninguna forma, sino que
hay para ello causas espirituales insondables, inexpugnables para el razonamiento
humano. He aquí que, sorprende descubrir, una y otra vez, hasta qué
punto los preceptos de la Torá no contradicen la naturaleza. Ni la humana,
ni la del universo mismo, sino que ciertamente les son compatibles.
Rana como menú fijo
Desde este
punto de vista, las listas de distintas especies de animales cuyo uso con fines
alimentarios está prohibido (Levítico 11, Deuteronio,14)
constituyen el modelo y la vanguardia para las "listas rojas" del
presente. Ellas protegieron, de hecho, a aquellos mismos animales considerados
como especialmente valiosos para la sociedad en su totalidad, y con una función
más importante que la de alimento para algunos individuos aislados.
"Esta
idea", escribe Haloys Hutterman, "probablemente se aclarará
más si analizamos las listas de animales prohibidos con mayor detalle.
De entre todos los mamíferos5 conocidos por los
judíos de aquella época estaban permitidos para alimentación
solamente los rumiantes6. Fuera del camello y la liebre
7,8 ...todo otro mamífero, incluso ratas, ratones,
topos y roedores9, está prohibido. Es decir, que
sólo los rumiantes, vale decir, los animales que pueden aprovechar de
la mejor forma la vegetación, se permitió cazar ó acopiar
para uso humano.
De toda
la vida acuática, en reservorios o cursos de agua, se permitió
para alimentación únicamente los que tienen aletas y escamas,
es decir, los peces. En otros términos, todas las ranas, sapos, y renacuajos,
estaban protegidos por el Jok10. Nuevamente, hay que recordar
que tanto las patas de rana como las mismas ranas enteras, y renacuajos, costituyen,
aún hoy, parte del menú fijo de millones de personas. Son comerciados
en cantidades gigantescas a lo largo y ancho del mundo, para satisfacer en Europa
el apetito de aquellos con paladar exigente. Y he aquí que, en todo lugar
donde son cazados, reservorios o cursos de agua, se retira del sistema ecológico
a los enemigos más fuertes de los mosquitos. La desaparición de
ranas, etc., es lo que causa un aumento en el nivel de infección y de
malaria en la población local. Por eso en varios países en las
zonas trópicales y subtropicales del mundo, fue prohíbida la exportación
de ranas". Un descubrimiento interesante, por cierto.
"Cuando
se analiza la lista de pájaros de los cuales está prohibida
la alimentación, inmediatamente se notará su utilidad ecológica.
Esta lista incluye:
1-Todos los tipos de buitres, águilas, y todos los
tipos de cuervos.
2-Todas las aves de presa y los búhos11.
3-Águila de mar, cigüeñas, y garzas.
4-El avestruz, el abejaruco12, el gavilán
nocturno, la abubilla, y todos los tipos de murciélagos14.
La lógica
dice que en los tiempos antiguos, todo pájaro que de cualquier forma
llegara a las manos del hombre serviría de alimento. Tenemos numerosas
evidencias al respecto, tanto de la época del Primer Templo como la del
Segundo que muestran que aún pájaros pequeños eran cazados
y comidos. Semejante era la situación en Europa hasta hace uno o dos
siglos, cuando pajáros del tamaño del zorzal13
era comidas habituales en Alemania (Schandry 1896). En consecuencia, podíamos
esperar que todo pájaro que no estuviera en la lista de los prohíbidos,
estuviera expuesto a ser cazado cuando hubiera posibilidad de conseguir pájaros
empollando, pichones, o huevos. Esto está diciendo que las aves corrían
riesgo de exterminio a manos del hombre. Y la lista de aves prohibidas muestra,
tal como se mencionó, una profunda comprensión ecológica.
La lista incluye a:
1-Los
que se alimentan de animales muertos, y voladores pertenencientes a la "Policía
Sanitaria". No solamente los rapaces conocidos están en la lista
de importantes para la salud de bosques y selvas, sino también –en
oposición a convenciones o costumbres similares en toda la zona del
oriente- todos los tipos de cuervos".
El investigador alemán, queda asombrado frente a este interesante fenómeno.
Porque "esta inclusión evidencia hasta que punto los judios de
tiempos antiguos lograban ver las cosas en su profundidad, y poseedores de
un conocimiento íntegro del ciclo alimentario, con estos animales muertos
ocupando un lugar. Y así no solo protegieron a los "ejecutores"
primarios que eliminaron al animal , sino también a los rapaces secundarios
de la familia de los buitres, que se encargaban de los restos que dejaban
los "ejecutores" primarios."
Nosotros, por suspuesto, sabemos que era la Torá la que prohibía
el alimentarse de ellos, y no los judíos que " lograban ver las
cosas en su profundidad".
2-Todas las aves de presa incluyen los búhos11.
Es una hecho real que, las aves rapaces y búhos11 todavía son
vendidos como alimento en remotos mercados a lo largo y ancho de Asia, desde
Albania, donde, en su momento, vió un amigo del investigador citado
como se exponía cierto tipo de águila madura para la venta en
un mercado rural, hasta China, donde el autor mismo vió como águilas,
búhos11 , y aves similares, eran vendidas como alimento.
Aloys Hutterman: " Esta protección estricta de las aves rapaces
era única y especial en el mundo antiguo. Aquí nuevamente se
descubre el conocimiento exacto concerniente a la participación de
estos animales en el balance ecológico".
3-Todas las cigueñas, ibis, y garzas.
"Nosotros sabemos de fuentes Tanájicas (Salmos 144:17) que estas
aves eran comunes en la Tierra de Israel en aquella época, y aún
anidaban a veces allí. Hoy sabemos que las aves de este tipo se alimentan
de la pesca en lagos, lagunas, pantanos, etc., y así reducen el número
de peces enfermos. Esta protección estricta de las aves rapaces era
única y especial en el mundo antiguo. Aquí nuevamente se descubre
el conocimiento exacto de la participación de estos animales en el
balance ecológico".
El
agente descubierto y la langosta
Como resultado de esto, junto con la la abubilla y el abejaruco, ellas operan
como agentes biológicos de los más eficaces contra la langosta,
la que aún es una plaga natural en esas partes del mundo (Mausberger
1972, pag 84). Estas aves protectoras constituyeron la línea de defensa
más eficiente contra la plaga de langosta en esa época. La defensa
más competente que había de la producción de frutos de
la tierra. En lugar de idolatrar y embalsamar a las "Santas Ibis”,
como hicieron en Egipto, donde se encontraron miles de aves de esta familia
embalsamadas en las tumbas, los judíos las protegieron, junto con las
garzas, cigüeñas, y el resto de las aves empleadas como agentes
biológicos efectivos contra las plagas de langostas y ratones.
4-El abejaruco12, la abubilla, y todos los tipos de murciélagos.
Aloys Hutterman: "Aquí nuevamente es dable observar la lógica
precisa que hubo al clasificar los pájaros (los murciélagos
figuran aquí junto a los pájaros porque son voladores( en dos
grupos: el de los que se pueden comer y el de los que estan prohibidos, que
es por cierto el protegido. Hay varios tipos de pájaros en el grupo
del tamaño del abejaruco y la abubilla que todavía se encuentran
en la Tierra de Israel en la actualidad: 2 tipos de martín pescador
grandes, el benteveo y otro más, si vamos a recordar los existentes
actualmente. De entre todos estos pájaros, los judíos protegieron
sólo al abejaruco, y a la abubilla, por saber claramente que son especialmente
importantes para disminuir el número de insectos molestos. Estos pájaros
junto con los murciélagos son los mejores adversarios de los insectos
más pequeños que la langosta".
Otra vez, por supuesto que en forma opuesta al entender del investigador,
los judíos no podían saber estas verdades ecológicas,
sino que la Torá les prohibió comer aquellos animales.
"El único pájaro que se alimenta principalmente de semillas
y otras plantas, y que se encuentra en esta lista es el avestruz. Para éste,
que se destaca en cuanto a la prohibición de comerlo, no fueron dadas
causas "ecológicas" puras. Con todo, hay que señalar
que el significado de parte de los nombres citados en esta lista no es totalmente
claro en todos los casos, pero en general hay concordancia entre todas las
formulaciones Tanájicas y sus distintas traducciones con las listas
de especies que aparecen aquí.
Lagartijas contra ratones
En consecuencia,
y a modo de resumen, está claro que la lista de pájaros prohibidos
para la alimentación no incluye a todos los tipos de pájaros que
se encontraban en la Tierra de Israel por entonces. Esta lista selecciona meticulosamente,
solamente, las especies especialmente más valiosas en la conservación
del equilibrio ecológico, como factores de control biológico
eficaces contra insectos nocivos, y en particular contra la langosta.
En forma
similar se puede aprender de la lista de cuadrúpedos protegidos. A partir
de hallazgos arqueológicos, sabemos que durante la etapa previa a la
conquista de la Tierra Santa por parte de los judíos, cuarenta años
después de la salida de Egipto, se comía en la Tierra de Israel
todo tipo de víboras y lagartijas (Bender, 1975, citado por Herbig, 1988).
A los judíos se les prohibió todo tipo de tales animales, a pesar
de lo común que eran allí.
También
en este caso, se destacan las causas ecológicas que obligan a prohíbirlas
como alimento. Porque las lagartijas son factores de control ecológico
contra insectos, mientras que las víboras son conocidas eliminadoras
de ratones y ratas".
Hasta aquí
palabras del asombrado biólogo. Nosotros, por el otro
lado, sabemos, como lo indicamos más arriba, que no es la causa que se
descubre en una de las prohibiciones de la Torá el motivo de esa prohibición.
La razón y la explicación iluminan sólo uno de los ángulos
del Precepto. En lo puntualizado más arriba, el análisis del biólogo
señala la armonía existente entre la prohibición de comer
y la estructura ecológica del medio ambiente en el que vive el hombre.
En la exposición de ello hay un importante mensaje. Este está
bien expresado por el gran Rabí Eben Ezra: "Moisés, Nuestro
Maestro, dijo sobre todos los preceptos: 'En efecto, es un pueblo sabio
y entendido esta gran nación', y si no hay razones (N.T.:para
aquellos) de las cuales podamos conocer (N.T.:por lo menos) la naturaleza de
las mismas, como dirán (N.T.: todos los otros pueblos que no cumplen
la Torá) que son preceptos justos?, y de nosotros (N.T.:los judíos
observantes), que somos los que los cumplen, que somos sabios?"("Yesod
Morá")
N.T.:
* El presente artículo encara la prohibición que hizo la Torá
de ciertos animales trayendo información desde el punto de vista ecológico.
El tema de lo que la Torá permite y de lo que prohíbe al respecto
es más amplio.
** Es importante
destacar que:
En el caso particular de las aves, la Torá dió el nombre de las
prohibidas (aves específicas o familias). Por tradición, que ha
ido pasando de generación en generación, se sabe a qué
animal cada nombre se refiere. Los denominaciones suelen variar con la región,
etc.
Lo importante es saber de que animal se está hablando, y ésto,
sólo los Rabinos pueden decirlo.
Observaciones
1 N.T.: El Tanaj engloba: el Pentateuco, Profetas , y Hagiógrafos.
2 N.T.: Midrash: conjunto de obras que engloban las exposiciones de los versículos
hechas por nuestros sabios después de ahondar en los mismos en busca
de su significado interior.
3 N.T.: Halajá: Cuerpo de Leyes Religiosas Judías.
4 N.T.: Shuljan Aruj: la más importante recopilación de normas
de conducta en la religión judía. Su autor, Iosef Karo, 1488-1757,
quien agrupó las reglas a las que el judío debe ajustar sus
actos.
5 N.T.: mamífero: animal que se alimenta de la leche materna.
6 N.T.: rumiantes: del grupo de los mamíferos. Tienen 4 estómagos,
por ejemplo la vaca, el buey, el camello. Mascan y pasan el bolo alimenticio
a un estómago. Luego vuelve a la boca, y se va repitiendo el proceso.
7 N.T.: y el conejo.
8 N.T.: el camello, la liebre, y el conejo, son también mamíferos
rumiantes, pero están expresamente prohibidos por la Torá, (Levítico
11:5 y 11:6).
9 N.T.: roedor: del grupo de los mamifero.
10 N.T.: Jok: ordenanza. En este contexto se refiere a una ley religiosa dictada
por D-os y que escapa al ser humano el encontrarle un porque. Puede suponérsele
una razón, pero no llegar a conocer la causa real y profunda.
11 N.T.: y las lechuzas.
12 N.T.: pájaro que se alimenta de abejas e insectos.
13 N.T.: pájaro pequeño.
14 N.T.: tal como se aclara en el artículo más abajo, los murciélagos
figuran aquí junto a los pájaros porque vuelan. Son mamíferos
capaces de volar pertenecientes al orden de los quirópteros.
El presente
artículo fue extraído de la revista Nitzozot con la autorización
de su editor.
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