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Extraído
del Libro "Una Ventana a la Eternidad""…Y la zarza estaba
en llamas, y la zarza no se consumía…"
Éxodo 2:3
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* *
El
Hombre Eterno
Parte
4: ¿Espiritualidad Material?
Jorge: ¿Podría
usted retomar el tema del versículo: “En el
comienzo D'os creó los Cielos y la Tierra”?
Maestro: Habíamos
dicho que lo que esto significa es que el hombre fue creado como una
combinación de espíritu y materia.
Jorge: ¿Podría
usted ampliar este concepto?
Maestro: Claro. Hay
tres clases de criaturas en el mundo. Las criaturas totalmente espirituales
que son los ángeles, y las criaturas totalmente materiales que
son los animales.
Jorge: ¿Y el ser humano?
Maestro: El ser humano
es la combinación de espíritu y materia, es decir, una mezcla
de ángel con animal, o en otras palabras, es un animal angelical.
El Talmud define este concepto y nos explica detalladamente
que los hombres se parecen en tres aspectos a los ángeles y en
tres aspectos a los animales. En el momento en que el hombre no usa
sus poderes espirituales o angelicales, su espiritualidad va descendiendo
poco a poco hasta que no le quedan más que características
físicas, llegando finalmente al nivel de los animales.
Jorge: Ahora entiendo
mejor lo que me dijo usted al comienzo de que no me debo comportar
como los animales.
Maestro: Mira, para
entender esto en forma más clara y sencilla, imagínate que
el hombre es la combinación de un caballo con su jinete.
El jinete es el alma que debe controlar al caballo, es decir al cuerpo
humano. En el momento en que el jinete se descuida, el caballo puede
desviarse del camino y desbocarse. El jinete debe, por lo tanto, cuidar
todos los movimientos del caballo, hasta el final del camino.
Jorge: No había
escuchado nunca antes una metáfora así referida al judaísmo.
Maestro: ¿Te has dado
cuenta de que el judaísmo es simple?
Jorge: Por lo menos
no es tan difícil como yo pensaba. Por otra parte, me parece increíble
que todo esto esté incluido en el primer versículo de la Torá.
Maestro: Esto no debe
sorprenderte ya que el principio de cualquier cosa nos indica su esencia.
Por eso, el comienzo de la Torá nos indica que todo el Universo
está formado de dos elementos: espiritual y material.
Jorge: Usted me ha
explicado que el hombre se compone de espíritu y materia, pero
no me dijo que este principio se aplicaba también a todo el Universo.
Maestro: Pues bien,
la Torá nos habla tanto del hombre como del Cosmos. Te pondré
como ejemplo la computadora que tiene dos polos en cada BIT: el positivo
y el negativo. Es decir, que cada BIT puede encontrarse en un estado
positivo o negativo. De la misma manera, cada acción del hombre
puede ser positiva o negativa, buena o mala; y esta acción se une
a la energía cósmica, ya sea positiva o negativa. Cuánto
más seres humanos lleven a cabo buenas acciones, más aumentará
la energía cósmica positiva, ejerciendo una influencia positiva
sobre el Universo entero. Como ya te habrás imaginado, esto también
lo encontramos en la Biblia, la cual nos dice que el hombre puede
incrementar o reducir las fuerzas espirituales que D'os creó
en el mundo.
Jorge: Nunca pensé
que el hombre fuera tan poderoso!
Maestro: De la misma
forma que los hombres no utilizan más que el 5% de su capacidad
mental, tampoco aprovechan al máximo los poderes espirituales y
cósmicos con los que D'os los creó.
Jorge: Nunca pensé
que las computadoras me ayudarían a comprender mejor el destino
del hombre en este mundo.
Maestro: El único
propósito de todos los inventos que D'os ha permitido crear
al hombre, es hacer que este último reconozca Su existencia y la
verdad de la Torá y sus leyes.
Jorge: ¿Podría
usted darme algunos otros ejemplos de invenciones que ayudan a comprender
mejor el judaísmo?
Maestro: Cómo
no! El teléfono, sin ir más lejos, se inventó para que
el hombre comprenda que sus palabras pueden ser oídas en todo momento
en el cielo. Otro ejemplo: la invención del video sirve para demostrar
al hombre que todas sus acciones quedan grabadas y podrán
verse sin problemas cuando lo juzguen en el cielo.
Jorge: Esto cambia
mi idea sobre la computadora, el teléfono y el video.
Maestro: Muy bien.
Si sigues estudiando, tu actitud hacia muchas cosas en la vida podrá
cambiar poco a poco.
Jorge: Volviendo al
tema, ¿qué tiene que ver la energía del Universo con una persona
como yo?
Maestro: Tiene mucho
que ver. Como acabo de explicarte, cada acción tuya puede dar una
energía más positiva al Universo y a la vez influir para que
otras personas se sientan atraídas hacia el bien, haciendo del
mundo un lugar mejor. Además, nuestras buenas acciones ayudan a
los demás judíos en otras partes del mundo. Como dijo un gran
Rabino: “Si un judío estudia Torá en Jerusalén, ejerce
una influencia para que otro en Buenos Aires no se asimile. Si un judío
se pone tefilín en Nueva York, evitará la muerte de uno o
varios soldados judíos en Eretz Israel”, ya que la energía
cósmica unifica e influye a la vez sobre todo
el pueblo judío.
Jorge: ¿Quiere usted
decir que si un judío recita una bendición sobre un vaso de
agua en la Ciudad de México, su acción puede salvar la vida
de un hermano que está en peligro en Australia, y que cuantas más
mujeres judías enciendan las velas de Shabat, más posibilidades
habrá de evitar una guerra en el Medio Oriente?
Maestro: Exacto! ¿No
es increíble?!
Jorge: Es realmente
increíble. Entonces, ¿podría usted enseñarme las bendiciones
de todos los alimentos?
Maestro: Claro! Eso
lo haremos después de esta clase. El propósito principal de
estas clases es introducirte a los principios básicos que rigen
la eternidad; cuando te sientas preparado y convencido, habrá llegado
el momento de poner en práctica todas las leyes de la Torá.
Jorge:
Pero, maestro, ¿no cree usted que sería
mejor empezar a aprender ya las mitzvot? Así podría comenzar
inmediatamente a ayudar a nuestro pueblo, sobre todo tratándose
de mitzvot tan fáciles de cumplir, como las bendiciones de los
alimentos.
Maestro: Si, pero
tienes que entender que tu influencia en el bienestar del pueblo judío
será más poderosa cuando comprendas el "por qué” de las
mitzvot y tu fuerza interna te exija en forma natural a cumplirlas.
Además, recuerda que apenas empezaste hoy tu recorrido hacia la
eternidad y que D'os es muy paciente y está esperándote al
final del camino. La Torá nos exige que seamos personas conscientes
de nuestras acciones y no robots. Es decir, Él quiere que el judío
se forme sobre una base firme y adquiera conocimientos amplios, para
así poder empezar a cumplir las leyes eternas entendiéndolas
bien.
Jorge: Y si nos apresuramos,
¿qué puede suceder?
Maestro: Bueno. Yo
ya he visto a muchas personas que se entusiasman tanto en nuestras primeras
sesiones y que se lanzan con tanto apresuramiento a cumplir la Torá,
que después de un tiempo regresan y me dicen que definitivamente
necesitan muchos más conocimientos para poder emprender su camino
hacia la eternidad. También he visto a muchos alumnos que después
de un plazo corto abandonan todo, porque les frustra cumplir las mitzvot
como actos mecánicos, sin verles sentido lógico a la mayoría
de ellas.
Jorge: Entonces, ¿qué
es lo que usted me aconseja hacer en estos momentos?
Maestro: En realidad,
tu camino hacia la adquisición de la Sabiduría Divina debe
ser lento y con interrupciones lo suficientemente largas como para que
te permitan digerir todo el material estudiado. Así podrás
subir al siguiente escalón basándote en el anterior y lograrás
construir una escalera como la de Yaacov: “con su base en la tierra
y su parte superior en los cielos”. Es decir, que debes construir cimientos
lo suficientemente fuertes creando una base sólida como para que
te permitan lanzarte hacia el cielo, hacia la Eternidad.
Jorge: Maestro, estoy
a punto de llorar!
Maestro: No te preocupes.
Todo lo que estás experimentando es debido a la felicidad. Veo
que la Sabiduría Divina no sólo te ha llegado a la mente sino
también al alma y al corazón. Tu conmoción es digna de
alabanza.
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