Viendo
a Di-s en nuestras vidas
Cada año
(bli neder), en el 18 (Jai)* de Sivan realizo una seudat
hodaya (comida festiva) para agradecerle al Creador del mundo
el haber sobrevivido a un serio accidente acontecido 14 años atrás.
Di-s literalmente me sacó de la muerte a la vida.
El año pasado,
continuando la tradición, fui el anfitrión de esta cena en la
Yeshivá, en la que participaron muchos alumnos.
Les hablé
acerca del accidente y como parecía que había ocurrido una tragedia.
Todos asumieron que me habían matado. Sin embargo, milagrosamente sobreviví
sin ningún daño permanente. Tuve el privilegio posteriormente
de escribir un libro agradeciendo este milagro, lo llamé “Cántico
de agradecimiento”.
En el reciente evento
recordé las palabras del Shulján Aruj (230:5): “una
persona debe acostumbrarse a decir que todo lo que Di-s hace es para bien”.
A pesar de que esto generalmente es difícil, recalqué que en mi
caso es un poco más fácil, porque gracias a Di-s he tenido mucha
ayuda del cielo desde que me sucedió este incidente, tanto en establecer
una Yeshivá, como en escribir varios libros.
Dado que el ímpetu
para escribir todos estos libros fue el accidente, en este momento de mi vida
puedo aseverar sinceramente que Di-s quiso solamente mi bienestar.
La comida fue en
la mañana. Al mediodía, durante el recreo, fui a la farmacia a
comprar ciertos remedios. Había solo un farmaceútico que podía
recibir la receta, y tuve que esperarlo diez minutos hasta que me pudo atender.
Cuando finalmente se desocupó, me dijo que tendría que pagar el
precio completo, que no había descuento del seguro médico, y que
esta prescripción era muy cara.
Como si fuera poco,
me dijo que no podía extenderme esta receta sin ver mi tarjeta de identificación
para registrarla en la computadora.
“Desafortunadamente”
yo no tenía la identificación conmigo, y me dijo que no podría
comprar la medicina.
Me molesté
mucho, traté de convencerlo de que soy bastante conocido en el barrio,
que cualquiera puede atestiguar mi identidad, pero el operario se mostró
inflexible.
Salí de la
farmacia visiblemente fastidiado y comenté que deberían avisarle
a la gente sobre este requerimiento antes de hacerlo esperar.
Mientras caminaba
de vuelta a la Yeshivá pensé: eres un “mentiroso”,
¿acaso no diste un discurso hace un par de horas de cómo todo
lo que Di-s hace es bueno, incluso cuando uno llega a un punto cercano a la
muerte? ¡Y después de eso te volteas y te enojas porque
no recibiste un remedio! – Sentí la contradicción
y decidí que algo bueno había salido de este incidente al llegar
a este poderoso reconocimiento.
Esa noche, llevé
la prescripción a la farmacia del seguro médico. La boleta mostraba
un 25 % de descuento, al parecer cuando se compra
esta medicina directamente del seguro, se recibe una reducción en el
precio. Siendo que ésta era una medicina muy cara, el ahorro fue significativo.
Cuando escuché
esto me largué a reír. Como pude enojarme tanto en la otra farmacia,
cuando Di-s verdaderamente creó esta situación para hacerme ahorrar
dinero. Era como si yo hubiera estado tratando de convencer al farmacéutico
“Por favor, déjame pagar más por el remedio”.
En este punto me
prometí a mi mismo, que con el favor de Di’s trataré de
contener mis reacciones a situaciones que parecen malas y buscar lo bueno en
cada situación.
El Talmud, en el
tratado de Nidá (31 a) pregunta: ¿Cuál es el sentido del
versículo de salmos 72 : ”Di’s hace milagros
Solo, y bendito sea el nombre de su honor para siempre”?
La guemará trae la historia de dos personas que se iban a embarcar en
una nave. Una de ellas se quebró una pierna, y empezó a maldecir
a Di-os. Un par de días después escuchó que el barco se
hundió y entonces alabó a Di-s. De aquí vemos que cuando
Di-s hace milagros, El está totalmente Solo, porque El constantemente
esta haciendo el bien y nosotros le estamos gritando que pare.
Que Di-s nos ayude a
redirigir nuestra visión, nuestras emociones, nuestras palabras, para
poder tratar de vivir una vida en la que podamos cumplir las directivas del
“Shuljan Aruj” (código de leyes judías) y que nos
acostumbremos a decir:
Todo lo que Di-s hace es para bien.
Aparte de crecer
en bitajón (seguridad en Di-s), vamos a tener
mucho más placer en nuestras vidas, porque vamos a evitar las frustraciones
que provienen como consecuencia de las desilusiones que nos confrontan diariamente.
Notas del
traductor:
* En guematria la
palabra Jai, que significa vive, tiene el valor numérico de 18 ( Jet=8,
Iud=10)