Sara bat Yojeved
Rosh Hashana

¡Aún estamos a tiempo!

El día del juicio se acerca. Todos pasaremos como corderitos delante de Di-s, y El con su infinita misericordia, pesará en Su balanza todos nuestros actos y pensamientos, todo lo que quisimos hacer y no pudimos, todo lo que pudimos haber hecho y no quisimos. Estamos muy cerca de Ros
First slide

El día del juicio se acerca. Todos pasaremos como corderitos delante de Di-s, y El con su infinita misericordia, pesará en Su balanza todos nuestros actos y pensamientos, todo lo que quisimos hacer y no pudimos, todo lo que pudimos haber hecho y no quisimos.

Estamos muy cerca de Rosh Hashana, y como todos los años, me acorralan un sinfín de preguntas: ¿Mejoré en algo con respecto al año pasado? ¿Qué aspectos de mi conducta tengo que corregir? ¿Merezco que Hashem confíe en mí nuevamente?

Y las respuestas verdaderamente asustan. ¡Hay tanto para cambiar! Y parece imposible en estos pocos días que quedan corregir errores a veces de toda una vida…

Pero…Algo tenemos que hacer… ¿Por donde empezar?

Dicen nuestros sabios en Pirke Avot que "mitzva goreret mitzva", una buena acción, arrastra otra buena acción. Vienen en cadena, y dicen que si no es así, es porque la primera no fue en verdad una buena acción, o no tuvo las intenciones correctas.

Podemos entonces comenzar tratando de hacer actos de jesed, o por pulir los que ya estamos haciendo para limpiarlos de cualquier polvo que pueda ensombrecer nuestra mitzva.

Podemos empezar por saludar al prójimo con una sonrisa, y no con un ladrido.

O tratando de gritar un poco menos a nuestros hijos… o de quitar de nuestro corazón ese recelo que sentimos hacia alguien. Si bien suena muy difícil, no solo es meritorio, sino que es nuestra obligación el amar a todos nuestros semejantes, tratar de buscar algo bueno, que seguramente tienen, y enfocarme en ello. Y cuando vuelve ese extraño pensamiento, quitarlo enseguida de mi mente. Una vez escuché que uno no es responsable por los pensamientos que entran en la mente, pero si por no quitarlos inmediatamente, dejando que se queden y se asienten allí adentro.

Escuché en una clase del Rav Rafael Freue una historia que me llegó muy profundo. Contó que en una oportunidad el Rav Jaim Friedlander z”l fue a visitar al Rav Shaj z”l para hacerle una pregunta. Acababa de ir al doctor, el cual le había informado que todos los tratamientos que le estaban haciendo habían fracasado, que no había nada para hacer, que le quedaban 2 o 3 semanas de vida. El Rav quería saber que era lo correcto que realizara en estas últimas dos semanas de su vida. El Rav Shaj pensó un instante, y le contesto con toda seguridad: corrige tus midot, trabaja sobre tus cualidades. No le aconsejó que cumpliera mas mitzvot, que rezara con mas fervor, que hiciera actos de jesed. Que trabajara sobre él mismo. Y todos sabían que el Rav Jaim era un ejemplo en virtudes.

Hay montones de cosas que tenemos que mejorar, empecemos por alguna, una sola, y cuando sintamos que hemos ganado la batalla, sigamos con otra. Pero siempre alertas, porque en cualquier descuido, las malas cualidades vuelven a florecer con todas sus fuerzas.

Todos vinimos a este mundo con una función especial. Y si analizamos con detenimiento a nuestro alrededor, y dentro de nosotros mismos, podremos encontrar esa función. Si tratamos de cumplirla de la mejor manara posible, lograremos que este mundo sea un poquito mejor, a su vez que iremos construyendo nuestro propio mundo venidero.

Mostrémosle a Hashem que Sí queremos cambiar, que nos cuesta, pero que estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo para lograrlo. Y El sabe verdaderamente si lo estamos intentando o no. El nos conoce mejor que nadie. Y nos entiende, y nos perdona nuevamente, siempre y cuando seamos sinceros con nosotros mismos, y tratemos firmemente de ir creciendo. Lentamente, pero con paso seguro y firme.

No pierdas más tiempo, comienza hoy día, despierta de todo este sueño que es la vida, que nos envuelve y no nos deja ocuparnos de lo más importantes y de lo que depende todo el resto: nuestra conexión con Hashem.

Ojo, no es un reto, es una invitación a tomar tu vida en serio.

Quiera Hashem que tengan un año dulce como la miel, y que sean inscriptos y sellados en el Libro de la Vida



Articulos Relacionados

Inscribite
Contactanos