

Como podemos dar las gracias
Somos descendientes de Avraham, el padre de Am Israel por lo tanto somos portadores del legado maravilloso de poder dar, de poder ayudar a los otros y de poder hacer jesed, hacer actos de beneficencia.
Cuando Avraham estaba muy adolorido en el tercer día después del Brit mila, era un día muy caluroso, nos enseña la Tora que HaShem provoco este calor para que los transeúntes no pasaran por su tienda y él no se tuviera que molestar recibiendo huéspedes, así el podría mejorarse de su herida.
Sin embargo el sufrimiento de Avraham no era por los dolores físicos, la angustia mayor era por no encontrar huéspedes que se queden en su tienda y coman ahí. La gente no quería salir con este calor. Sin embargo HaShem los quiso mandar para que el tzadik no sufra. Y entonces HaShem le envió a 3 ángeles vestidos como transeúntes del desierto para que Avraham pueda cumplir con la mitzva tan querida de hajnasat orjim—recibir a los huéspedes.
Cuando Avraham avinu los vio, les pidió que por favor no pasen por vuestro siervo, en otras palabras, los invitó a pasar a su tienda para servirles alimentos y todas sus necesidades, atendiéndolos como huéspedes personales y no solo como transeúntes. Les brindo el Hospedaje, la comida y el acompañamiento.
En ese momento Avraham estaba siendo visitado por HaShem, Quien quería cumplir con la mitzva de Bicur jolim-- visitar a los enfermos, y a pesar de eso y del dolor, Avraham corrió hacia ellos para servir a los “huéspedes” que se acercaban.
Preguntan nuestros sabios, de donde aprendió Avraham sobre este comportamiento, que es mas grande y mas importante, la recepción de huéspedes que recibir la faz de la Shejina misma -- la presencia Divina como lo relata el Talmud en el tratado de Shabat 127.
Contestan nuestros sabios, que el calor inmenso que HaShem hizo ese día, fue una prueba para ver hasta dónde puede llegar la generosidad de alguien que realmente quiere cumplir con la mitzva de recibir huéspedes, sin considerar sus propias inconveniencias para recibirlos. Cuando el entendió que sus piernas corrían rápidamente para encontrarlos e invitarlos a pasar, entendió que esta es la forma correcta de actuar, incluso si HaShem mismo vino a verte, es mas grande la mitzva de Hajnasat orjim.
Que aprendemos de aca
Para cumplir la mitzvá de hajnasat orjim la hospitalidad, debes recibir a los invitados en tu hogar asegurándote de que se sientan honrados y cómodos en todo aspecto. Esto implica no solo convidarlos, sino también anticiparte a sus necesidades, como ofrecerles bebida, especialmente en un día caluroso y mas aun si vienen de lejos. Debes mostrarles donde están los servicios en tu casa y si es necesario, un lugar para lavarse y descansar. Siempre servirlos con respeto y amabilidad, como lo hacía nuestro patriarca Avraham con sus huéspedes.
Una vez que estén preparados para retornar, es apropiado acompañarlos al menos hasta la puerta de tu casa o un poco en el camino, y si es necesario darles agua y comida para el camino y escoltarlos.
Hazles saber que siempre serán bienvenidos, y muéstrales lo placentero que fue para ti tenerlos a ellos como huéspedes.
Y como recompensa a esta gran mitzva recibirás no solo las gracias, sino que… “estuvo delicioso, lo pasamos muy bien...”, y en ese preciso y precioso instante le puedes contestar, cuando quieran pueden repetir la visita, !estamos a sus ordenes gracias por haber venido!