

¿SOY CABEZA DURA?
Y Hashem le dijo a Moshe: vi a este pueblo… (Shemot 32,9)
Al final de los cuarenta días de la permanencia de Moshe en el Monte Sinai, Hakadosh Baruj Hu le dice (Shemot 32,7-8): desciende, porque tu pueblo, el que hiciste subir de la tierra de Egipto, está corrupto. Muy rápido se apartaron del camino que les ordené, hicieron un becerro de metal y se inclinaron a él…
Cuarenta días antes, Hakadosh Baruj Hu les abrió el Cielo, y los Cielos de los Cielos… y tuvieron el mérito de ver el Honor de Hashem, como está escrito (Devarim 4,35): Tu mostraste, para que sepan que Hashem es D-s, no hay otro aparte de El…
También la Palabra estaba con ellos, en una categoría muy alta (Devarim 5,4): cara a cara, Hashem habló con vosotros…
El pecado del becerro, que sucedió después de los cuarenta días, no fue una caída por etapas, sino una caída desde la cima de la espiritualidad hasta el fondo del abismo más profundo – muy rápido se apartaron del camino…
También Moshe Rabenu, Alav Hashalom, al final de los cuarenta años, cuando vuelve a reprochar al pueblo, sobre el pecado del becerro, enfatiza sobre esta caída abrupta, y lo refleja el versículo (Devarim 9,16):
Pecaron a Hashem, vuestro D-s, hicieron un becerro de metal, se apartaron muy rápido del camino que Hashem les ordenó… una caída repentina…
Y Hashem agrega, para decirle a Moshe, cuál es el motivo del enojo con el pueblo de Israel: vi a este pueblo, y es un pueblo cabeza dura… vivieron en el destierro de Egipto, dentro de la impureza de la idolatría, los saqué, ¿y todavía siguen aferrados a la idolatría?
La vuelta de la idolatría surge de las cabezas duras, porque cuando somos cabezas duras, es muy difícil cambiar el camino…
Por eso, la única forma de corregirnos es: y ahora, déjame y los voy a exterminar… y haré de ti un pueblo grande… es decir, de ti comenzaré a construir la nueva congregación de Israel.
Cuando Moshe Rabenu escucha la decisión de Hakadosh Baruj Hu, comienza su Tefila y sus súplicas: ¿por qué te enojas con Tu Pueblo, que sacaste de Egipto con Mano fuerte?…
Moshe Rabenu, Alav Hashalom, pregunta: ¿por qué te enojas?, ¿por qué Tú estás tan enojado con ellos?, explica Rashi: un sabio puede envidiar a otro sabio, un fuerte, envidiar a otro fuerte… (pero un sabio no envidia a un ignorante, ni un fuerte envidia a un débil). Es decir, ¿con quién te enojas?, ¿acaso éste es el camino de un grande, enojarse con el pequeño?
En la Guemara – en el tratado de Berajot (hoja 32b) – dijeron: y Moshe suplicó, nos enseña – entre muchas explicaciones que trae la Guemara – que Moshe dijo, delante de Hakadosh Baruj Hu: ¡Señor del Mundo! (Vaijal Moshe, suplicó Moshe o también deriva de la palabra Julin, común), ¿Julin (común) es para Ti hacer una cosa así?, como diciendo: no es digno para Ti enojarte con ellos…
Y Moshe agregó más a su queja, sobre la profanación del Nombre de Hashem – lo alenu – si extermina al pueblo de Israel (Shemot 32,12): ¿qué dirá Egipto, que con mala intención los sacaste de su tierra, para matarlos en las montañas, y exterminarlos hasta hacerlos desaparecer de la faz de la tierra?
Y no sólo esto, también hizo despertar el mérito de nuestros padres (patriarcas), en el versículo siguiente (32,13): recuerda el mérito de tus padres, Abraham, Itzjak e Iaacov… cada uno de nuestros padres, tiene un mérito por sí mismo, como en las palabras de Rashi: si Hashem piensa en quemarlos, que recuerde a Abraham, que entregó su vida para quemarse en Ur Casdim, si los quiere matar, recuerda a Itzjak, que puso su cuello sobre el Altar, en la Akeda, y si va a exiliarlos, que recuerde a Iaacov, que fue exiliado a Jaran…
Y Moshe sigue pidiendo hasta que (32,14): y Hashem reconsideró sobre el mal que pensó hacer a Su Pueblo… Como explicó Rashi, Moshe le pidió a Hashem que no le haga ningún mal al pueblo, como lo había pensado… y que busque otro camino para – además – hacerles el bien… y Hashem acepta su pedido…
Pero, es necesario entender la Tefila de Moshe – dice el rab hagaon Jaim Friedlander ztz”l – en especial cuando pregunta, ¿por qué Hashem se enoja?
Y Hashem le responde que ellos están profesando la idolatría, se apartaron rápido del camino. Hakadosh Baruj Hu atribuye el motivo del pecado al hecho de que son “cabezas duras”, y por esto, no hay esperanza para que retornen al buen camino… entonces, no se entiende, ¿cómo es posible que Moshe Rabenu vaya con quejas al Creador y le pregunte por qué se enoja con ellos?
Y aunque sus argumentos son muy buenos – que el Grande puede envidiar al grande y no al pequeño – acompañados de otras quejas y pedidos que no dan lugar a que se enoje – tanto por el lado de la profanación del Nombre como por los méritos de nuestros padres – y más, cuando pide que le haga sólo el bien a Su Pueblo, ¿acaso Moshe es indiferente al pecado terrible que hicieron?
Nosotros podemos ver todo lo que Moshe Rabenu hace para que Hashem no se enoje con el pueblo de Israel, y, sin embargo, se nos hará mucho más difícil entender que cuando Moshe desciende del monte, él mismo se enoje…
Como está escrito (Shemot 32,19): y fue cuando se acercó al campamento, y vio el becerro y los bailes, se enojó Moshe y arrojó las Tablas (de la Ley) de sus manos, y las rompió al pie de la montaña…
Mientras bajaba del monte, pregunta a Hashem por qué te enojas con Tu Pueblo, y cuando él desciende del monte y ve el becerro y los bailes, él adopta esa misma cualidad y se enoja, se enoja con ellos y rompe las Tablas… como explican nuestros sabios que ésta es una fuerza muy grande de su parte, y dijeron al respecto en el tratado de Shabat (hoja 87a), sobre las Tablas que rompiste – y Hashem lo felicita por haberlas roto…
Cuando Moshe Rabenu rompe las Tablas, la congregación de Israel tiene una gran pérdida: pierde las primeras Tablas, tal vez, cuando se arrepienten y vuelven al buen camino, reciben las segundas Tablas… pero, estas segundas Tablas tienen una categoría diferente: sobre las primeras Tablas está escrito: las Tablas, son el hecho de Hashem, y la escritura, es la escritura de Hashem… en cambio, sobre las segundas, Hashem le ordena a Moshe que le traiga las Tablas, y sólo la escritura – es la escritura de Hashem…
Podríamos decir que en un principio, cuando Moshe escucha la Palabra de Hashem, todavía no lo vio con sus ojos y no entendió la gravedad del pecado, por eso le pregunta a Hashem por qué se enoja con Su Pueblo… pero después, cuando desciende del monte y ve, con sus ojos, los bailes que hacen alrededor del becerro… entonces se enoja Moshe…
Pero – en verdad – no podemos decir así, porque cuando Hashem le habla a Moshe, diciendo que Israel profesa la idolatría, Moshe recibe las palabras como en profecía, y, con seguridad, lo que Moshe escucha en profecía, está lo suficientemente claro, como si lo hubiera visto con los ojos… la profecía para Moshe es algo palpable…
Y así lo escribió el Ramjal, rabi Moshe Jaim Luzzatto ztz”l, en su libro “Derej Hashem”: y será la cosa (la profecía) clara para él, y hasta puede sentirla, sin lugar a dudas, tal cual como si fuera algo material, que llega a través de nuestros sentidos…
Y, en especial, cuando se trata de la profecía junto a Moshe Rabenu, que llega en un ambiente de temor… entonces, para Moshe, el hecho de ver los bailes, no agrega nada a lo que escuchó anteriormente, con la profecía…
Además del enojo de Moshe exteriorizado en la rotura de las Tablas, el enojo no terminó en las Tablas, sino que tomó el becerro y lo hizo arder en el fuego… después lo molió hasta hacerlo polvo y esparció el polvo en el agua… que les hizo beber…
Al día siguiente (Shemot 32,30), Moshe le dijo al pueblo: ustedes hicieron un pecado muy grande… y ahora, voy a subir hasta Hashem, tal vez consiga el perdón por causa de vuestros pecados…
La primera pregunta sigue en pie, antes Moshe pregunta por qué Hashem se enoja con el pueblo, y después, no sólo se enoja, también le dice al pueblo que pecó con un pecado muy grande…
Preguntan nuestros sabios – en el Zohar Hakadosh – dijo rabi Itzjak, en un principio, cuando Moshe pide piedad sobre Israel, ¿qué dice?… pregunta por qué Hashem se enoja… y qué significa este “por qué”, si el pueblo hizo un ídolo y se inclinó a él, diciendo éste es el dios… ¿y Moshe pregunta por qué?, ¿acaso al pecado de la idolatría le preguntamos por qué?
Por eso, es necesario entender, por qué, frente a Hashem, Moshe muestra el pecado como algo más pequeño, pero frente a Israel, lo hace mucho más grande…
Y también en la Tefila, la segunda vez, después de descender del monte, Moshe eleva sus oraciones al Creador y le pide por favor, que perdone al pueblo que pecó con un pecado muy grande…
Moshe vuelve y le dice a Hashem, después de disminuir el pecado, que Israel peca con un pecado muy grande… está contradiciendo su propia Tefila…
De aquí aprendemos, que quién quiere hacer que una persona perdone a otra que pecó contra él, no agranda el pecado sino que lo hace más pequeño… pero cuando le habla al que pecó, le agranda el pecado, Moshe le dice al pueblo que pecaron, con un pecado muy grande… ¿buscando el arrepentimiento?
La explicación: un pecado tiene dos formas de verse, y no decimos que Moshe se comporta con contradicciones, diciendo que el pecado no es tan grave, cuando en otro momento expresa toda su gravedad…
Con seguridad, Moshe utiliza las dos formas de ver el pecado, una para Hashem y la otra para el pueblo de Israel, y las dos son verdaderas – son los dos caminos, el de la unicidad y el del Juicio…
Sifte Jaim.
LEILUY NISHMAT
Israel Ben Shloime ztz”l
Daniel Israel Ben Iehuda ztz”l
Shlomo Ben Simi ztz”l
Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Leah Guitel Bat Rajel Aleha Hashalom
Sofía Bat Baruj Aleha Hashalom
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom
Olga Bat Rosa Aleha Hashalom
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom