Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 






Shabat Shalom


No. 158 - Haazinu



YO TENGO FE

“...sus caminos son justos, tenemos fe en El, no tiene maldad...” (Devarim 32,4)


Ya dijimos en charlas anteriores, dice el rab hagaon Iaacov Noiman ztz”l, que para tener fe en que Hakadosh Baruj Hu creó el mundo no hace falta ningún tipo de sabiduría especial. Cualquier persona con la mínima capacidad de pensar, puede llegar a la conclusión de que este mundo tan perfecto tiene que haber tenido un “Creador” y tiene, por supuesto, Alguien que efectúa su mantenimiento.


Pero, existen grados y grados de fe, y el más alto es creer en Hashem cuando vemos cosas que están en contra de nuestro entendimiento, las cuales nos plantean fuertes interrogantes sobre la forma en que Hakadosh Baruj Hu conduce el mundo. Este grado alto de fe, cuando tiene enfrente estas dudas, las anula por completo y es una fe íntegra y simple en el Bore Olam.

Comprendemos que es imposible para una persona, que es una de los millones sus creaciones, poder entender a Su Creador.
Estar seguros de que no hay maldad ni injusticia, cuando vemos cosas terribles, continúa el rab (palabras que dijo hace más de sesenta años), como vimos hace muy poco tiempo, que mataron a seis millones de iehudim, justos, sabios, íntegros, niños, bebés, hombres y mujeres, ciudades enteras y familias desaparecieron del mundo sin dejar recuerdo. Y sobre esto también tenemos que saber que no hay maldad, ya que todo lo que hace el Bore Olam, lo hace para bien, y los todos los “cálculos” están hechos “arriba”. Como me dijo una vez el Maran Jazon Ish ztz”l, si vemos un sastre que rompe una prenda que parece buena, seguro que de ésta hará otra mejor. De la misma forma que una persona que no puede estudiar Guemara, pero sí puede estudiar Mishnaiot, porque no tiene la capacidad suficiente para profundizar en temas complicados que se presentan en la Guemara, cuando toma conciencia y sabe hasta dónde llega su inteligencia, no intentará por sí solo sumergirse en un estudio difícil de la Guemara. Así, todos nosotros, no tenemos la capacidad para entender los designios del Creador, pero sepamos que sus caminos son justos y rectos...


La base de nuestra fe es creer en Hakadosh Baruj Hu también cuando está contra nuestra lógica, ya vemos la décima prueba que tuvo Abraham Avinu, sacrificar a su propio y único hijo. Fue la prueba más grande a la que fue sometido Abraham, primero, porque era algo ilógico, era como hacer un acto de idolatría, y, segundo, porque iba contra las propias palabras de Hashem, que le prometió que de Itzjak saldría su descendencia, y ahora le pide matarlo... Abraham Avinu no preguntó, con fe completa puso manos a la obra.


Darje Musar.


ROSH HASHANA: COMENZAR DE NUEVO


Rosh Hashana está coronado con muchos adjetivos: es el primer día del nuevo año, como su nombre lo indica, pero es el día del juicio, el día del sonido del Shofar, el día en que fue creado el primer hombre, y también el primer día de los diez días del arrepentimiento. De los rezos del día de Rosh Hashana podemos ver que es el día en que reconocemos al Rey. Demasiados temas rodean a este día tan grande y sagrado, y pueden llegar a desorientarnos hasta el punto de hacernos confundir la finalidad, el objetivo a cumplir en este día. Por eso es muy adecuado que investiguemos sobre esto, y nos puede ayudar el rab hagaon Jaim Fridlander ztz”l, con lo que escribió en su libro “Shifte Jaim”.


Nos dicen Jazal sobre el versículo del Tehilim (27,1): “LeDavid, Hashem ori veishi...”, “ori”, mi luz, es en Rosh Hashana, “ishi”, mi salvación, en Iom Hakipurim. El significado de “mi salvación, en Iom Hakipurim”, se entiende, en ese día Hashem nos salva con Su perdón. Pero “mi luz, en Rosh Hashana” necesita una pequeña explicación, ¿qué relación tiene la luz con Rosh Hashana?, ya que Rosh Hashana es un día que trae temor, por ser el día del juicio...


Hay otras cosas por explicar: ¿por qué en todos los rezos de Rosh Hashana no hay ningún párrafo que hable sobre pecados y arrepentimiento?, y: ¿por qué santificamos una gran parte de los rezos del día en el reconocimiento de que Hashem es el Rey?, ¿acaso no sería más importante pedir que tengamos vidas buenas y siata dishmaia, ayuda celestial, en nuestros emprendimientos? Otra pequeña cosita para entender sería cuál es la relación entre el juicio de Rosh Hashana con el reinado de Hashem, exclusivamente en el primer día del año...


Para entender tantas cosas juntas necesitamos un ejemplo: un hombre tenía una gran fábrica, que fue creciendo y creciendo hasta que fue reconocida mundialmente. Siguió creciendo y cada día tenía pedidos que llegaban de todas partes del mundo, gracias al buen nombre adquirido de parte de la gente que estaba muy satisfecha con la calidad de las mercancías y con el servicio que la empresa prestaba, además de la honestidad y claridad de los negocios.
Luego de algunos años, en que la empresa siguió creciendo, comenzaron los problemas. Compradores de distintos países comenzaron a quejarse de la calidad de los productos o del servicio post-venta de la empresa. Esto apareció reflejado en forma inmediata en la cantidad de pedidos, que disminuyó considerablemente. ¿Qué está pasando?, preguntaban los clientes. En los depósitos de la empresa se apilaban montañas de productos defectuosos que los clientes devolvían, y la gravedad del problema se hizo notable cuando gran parte de los clientes comenzaron a comprar a la competencia.
Cuando el dueño de la fábrica se dio cuenta que las ganancias bajaron sustancialmente, contrató personas expertas en determinar el origen de tan grave situación. El trabajo de los especialistas comenzó inmediatamente reuniéndose con los clientes, trabajadores y con los responsables de cada grupo de trabajo. También se hicieron presentes en la fábrica, para ver de cerca cómo funcionaban las máquinas, y hacer un relevamiento de todo el accionar del establecimiento. Al terminar la investigación, le hicieron llegar al dueño de la fábrica un extenso informe, detallando todos los problemas que encontraron.
Con mucha atención comenzó a mirar los informes y vio cosas que nunca hubiera imaginado. Todo comenzó con los engaños que realizaron los directivos de la empresa. En lugar de ocuparse de los asuntos referentes a los negocios de la fábrica, prefirieron ocuparse de sus cosas personales. Una parte importante de las ganancias de la empresa fue a parar a sus bolsillos, sin que fuera informado el dueño de la empresa. Otra parte salió como consecuencia de los “viajes de negocios” al exterior que ellos realizaban para el bien de la empresa, buscando nuevos productos o nuevas tecnologías, que resultaron ahora ser viajes de placer, en los que salían a pasear por todo el mundo acompañados de sus familias, y, por supuesto, a cuenta de la empresa.
El comportamiento corrupto de los directivos, “contagió” a todo el resto de los trabajadores. Ellos trabajaban menos, y hasta dejaban de concurrir al trabajo gran cantidad de días. Los días que iban, llegaban a la hora que querían y durante el trabajo hacían grandes muestras de haraganería. Las máquinas no tenían el mantenimiento debido y cuando algo se rompía, nadie se ocupaba de reemplazar las piezas defectuosas. En esa situación estaba claro el por qué de la abrupta disminución de las ganancias. Pero no eran todos así, todavía existían algunos trabajadores, “contados” que hacían su trabajo con responsabilidad y esmero, pero eran objetos de burla por parte del resto de los trabajadores.
El dueño de la fábrica tomó la gran resolución: informó a todos sobre el cierre del establecimiento, y ese mismo día se enviaron los telegramas de despido a los miles de trabajadores que desempeñaban mal o bien sus funciones en la fábrica. Junto con el anuncio del cierre, también anuncia la apertura de una nueva fábrica, al día siguiente del cierre de la antigua. De esta forma se impone, de alguna forma, unas pequeñas vacaciones, hasta que la nueva fábrica comience a funcionar a pleno, en las que puede elegir al personal idóneo que desempeñará sus funciones con honestidad. Todo empleado que quiera volver a trabajar con él, sería investigado, para saber cómo se desempeñó en la antigua fábrica, solamente sería aceptado en caso de demostrarse que no se dejó arrastrar tan fácilmente por la mala conducta de la mayoría. Los dirigentes de la antigua fábrica no necesitaban rendir examen, de ninguna forma serían aceptados en la nueva fábrica. En la nueva dirección serían contratados los empleados que hayan demostrado ser un ciento por ciento fieles a su empleo y a su patrón. Ellos obtuvieron además premios y beneficios por haber realizado siempre bien su trabajo, a pesar de las burlas y las provocaciones del resto del grupo, y también para que sirva de incentivo hacia el futuro. El resto de los trabajadores podrían, con el correr del tiempo, recibir premios y beneficios, pero eso ocurriría solamente cuando demuestren su esmero y dedicación al trabajo.


La fábrica, es, desde luego, el mundo de Hakadosh Baruj Hu, El es el Dueño de la fábrica y nosotros sus empleados. Cada uno de nosotros tiene una misión específica en esta fábrica: engrandecer más y más el Nombre de Hakadosh Baruj Hu, cada uno en su lugar, en su posición, de acuerdo a su capacidad y a sus posibilidades.


Rosh Hashana es el día en que el mundo “nace”, Hashem crea a la persona para que viva en su mundo, y El es el Rey. El año trascurre y volvemos en cada Rosh Hashana al día en que decimos en los rezos de Musaf: “este día marca el comienzo de Tus Hechos”, o sea, cada año, Hakadosh Baruj Hu cierra su fábrica, y la vuelve a abrir. Los trabajadores que se esmeraron, que trabajaron duro y sobresalieron por su credibilidad, son recibidos y bienvenidos en la nueva fábrica con mejores condiciones de trabajo.
En cambio, los que no lograron cumplir con los objetivos prefijados, son reubicados en secciones diferentes. Y, los que, lamentablemente, fueron corruptos en sus funciones, son retirados del mundo, ya que Hakadosh Baruj Hu no encuentra un lugar para ellos en su nueva fábrica.


En Rosh Hashana, cada uno de nosotros tiene una nueva oportunidad, en concordancia con la reapertura de la fábrica. Para determinar como distribuir a su personal, Hashem hace pasar a cada uno frente a El como si fueran “ovejitas”, y nos revisa para saber si somos honestos o no con Su Reino. Esta es la razón por la que aumentamos nuestros rezos ocupándonos de reconocer que Hashem es el Rey, porque nosotros queremos demostrarle que somos honestos hacia el reinado. Encontramos que lo fundamental del juicio de Rosh Hashana es demostrar que podemos continuar en la “fábrica” y seguir progresando en nuestras funciones, o, jas veshalom, al revés. Y acompañando esto, se fijan en este día las condiciones de trabajo para cada uno (nuestras necesidades materiales), que son indispensables para poder cumplir con nuestros propósitos.


Qué grande el favor que nos hace el Bore Olam, que juzga a cada persona en Rosh Hashana en el estado en que lo encuentra en ese día. Por eso, buscamos ir subiendo cada día un poco más, y llegar a Rosh Hashana con el reconocimiento pleno de que Hashem gobierna sobre todos nosotros, todo resulta ser para nuestro bien. Esta es la “luz de Rosh Hashana”, una gran luz de favor que nos alumbra en este gran día, y nos da la oportunidad de empezar de nuevo. En el resto de los diez días de arrepentimiento, hacemos un relevamiento, un balance de nuestras acciones pasadas, para que las futuras sean mejores. Pero en Rosh Hashana, el arrepentimiento tiene otra connotación, el arrepentimiento es “comenzar de nuevo”. Ya que si necesitaríamos en ese día buscar nuestros errores y arrepentirnos por ellos, podríamos llegar a un estado de desesperación o impotencia, al punto que no podríamos “abrir” una nueva página. Por eso, Hakadosh Baruj Hu, con toda su bondad, no permite que nos ocupemos en investigar nuestras acciones pasadas, decide abrir una fábrica nueva, y que nos ocupemos en reconocerlo como Rey.


Ahora todo parece encajar perfectamente. Rosh Hashana es el día digno para el juicio, porque es el “comienzo de Tus Hechos”. El el día en el que Hashem crea nuevamente el mundo, y decide quién es apto para cumplir las funciones que son requeridas en su mundo. Por eso en Rosh Hashana no se habla de arrepentimiento ni de pecados, lo importante es reconocer el lugar, saber que en este reino hay Un Rey. En este día, Hashem ubica a cada persona en su “puesto”, El gobierna y necesita ministros, funcionarios, etc., por eso le pedimos que no se olvide de nosotros, que nos de un lugar en Su Reino. Y nosotros nos comprometemos a ser fieles en nuestras funciones, y estudiar la Tora como es digna de estudiarla, cumpliendo con los preceptos y cuidándonos de no pecar...


Cuando Hakadosh Baruj Hu ve que nuestro reconocimiento hacia Su Reino es verdadero, que nos tomamos las cosas en serio, El nos inscribe para que tengamos una vida buena y Shalom. Porque El quiere darnos una función en su mundo, y para esto nos da una abundante siata dishmaia, vida, bienestar y salud. También Hashem despejará nuestro camino de las cosas que interfieren con nuestras funciones. Y con todo esto podremos ser merecedores de Ketiva Vejatima Tova, junto con todo el pueblo de Israel, Amen.


Lekaj Tov.

Leluy Nishmat Rajel bat Shlomo z"l - Rina bat Matilde z"l

Consultas: gabrielgiber@gmail.com




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 4+1=:
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal

 

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2021 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Entendiendo el Judaísmo]   
[Cocina Judía]    [Festividades]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
[Para Reflexionar]