Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 






Shabat Shalom


No. 204 - Jukat



Untitled Document

COMPRO!  Y PAGO CONTADO

  Nuestra perasha tiene un gran tema en cuestión, los cálculos, el análisis de lo que ocurre en el mundo, nuestro balance personal, y la Tora nos lo recuerda cada año, obligándonos a pensar. Jajamim nos dicen que el ietzer hatov y el ietzer hara fueron creados con la misma fuerza, entonces, ¿por qué vemos que el ietzer hara tiene muchísimo más éxito y puede arrastrar a mucha más gente con sus propuestas y engaños que lo que puede conseguir el ietzer hatov por la vía de la verdad?

La respuesta la veremos con un ejemplo: un negocio está colmado de gente próximo a la hora de cierre. Todos esperan ser atendidos, y tienen la esperanza de poder hacer el pedido antes de que cierre el negocio. Reuben está esperando hace mucho tiempo, y con alegría ve que llegó finalmente su turno, pero se queda helado al ver que el vendedor, en lugar de comenzar a atenderlo, inclina su mirada hacia Shimon, que está detrás, y se dispone a ordenar su pedido. Reuben reclama: “es mi turno, Shimon está atrás mío”, y su reclamo es justo.

El vendedor, con suma tranquilidad, le pregunta a Reuben: decime, ¿cómo me vas a pagar?, ¿al contado o con un cheque al día de los premios? -Con un cheque diferido, contesta Reuben. -Entonces, prosigue el vendedor, no te enojes, pero Shimon, siempre me paga en efectivo, y como estamos muy cerca de la hora de cerrar, prefiero vender al contado, para poder tener el dinero en la mano y no vender con un cheque para una fecha incierta... Si después de terminar con las ventas en efectivo me sobra tiempo, me ocuparé también de tu cuenta, y de las demás personas que pagan con cheques. Es necesario que entiendas que esto no lo hago por capricho, el dinero en la mano me sirve para comprar mercadería a mejor precio.

Esto es lo que sucede en la guerra contra el ietzer. El ietzer hatov nos asegura un premio incalculable, maravilloso, para el Olam Haba, nos dice que vale la pena escuchar la Voz de Hashem ya que con ello nos haremos merecedores de la vida en el Olam Haba. Viene el ietzer hara y nos propone: ¿para qué esperar tanto tiempo? Mejor cometer pecados ya que la satisfacción que nos produce es inmediata, yo pago en efectivo!! Con esto arrastra tanta gente y los hace sus partidarios, porque muchos prefieren el pago al contado.

Pero la equivocación es doble: a) Aunque fundamentalmente, el pago por el cumplimiento de los preceptos se recibe en el Olam Haba, hay, de todas formas, un pago muy grande en este mundo. Ya que no hay una satisfacción más grande, una sensación de bienestar y suficiencia, como la de la persona que enfrenta una prueba (espiritual) y se fortalece y se conduce como nos dice la Tora.

b) Quien pueda analizar los “billetes” que entrega el ietzer hara comprobará que son billetes falsos. La satisfacción o el placer con que el ietzer hara paga así como inmediato es también efimero, y con el transcurrir del tiempo el lugar del placer es ocupado por un tremendo vacío, una sensación de “nada” donde se aseguró que habría mucho. Y el que tiene un poco de “Irat Shamaim”, no sólo sentirá un vacío sino que además comenzará a sentir el dolor de haber perdido el control sobre su mente.

Este es el “cálculo del mundo”, poner en la balanza las propuestas para el Olam Haze y el Olam Haba. Este cálculo nos muestra que es muy conveniente invertir, esforzarnos en este mundo en el cumplimiento de la Tora y sus preceptos, y, aunque aparentemente esto nos provoque una pérdida, sepamos que la pérdida es “nula”, y con el correr del tiempo todo se aclara, al sentirnos seguros de la riqueza que le espera en el Olam Haba al que cumple los preceptos de Hakadosh Baruj Hu.

Y lo mismo, pero en sentido contrario, para los que se dejan convencer y cambian de rumbo, el placer que proporciona un pecado en este mundo, no resulta ser un “buen negocio”, al descubrir la pérdida que le trae a la persona aquí y, especialmente en el mundo venidero.

Los engaños del ietzer hara, con sus promesas, “vendiéndose” como el mejor candidato para las próximas elecciones, y la verdad y la plenitud que nos brinda el camino del ietzer hatov, lo encontramos en las palabras de Shelomo Hamelej (Kohelet, cap.9): una pequeña ciudad, donde no hay mucha gente, llega a ella un gran rey que la rodea... y hay en ella un pobre hombre, pero sabio, que “construye”, que fortalece la ciudad con su saber, pero los hombres no recuerdan a este pobre hombre...

En el Talmud, en el tratado de Nedarim (hoja 32b), Jazal relacionó este párrafo del Kohelet con la batalla permanente del hombre contra el ietzer hara. La ciudad pequeña es nuestro cuerpo, con poca gente, son nuestros miembros, y llega el rey grande, es el ietzer hara (que es trece años mayor que el ietzer hatov), el pobre hombre sabio es el ietzer hatov (pobre porque no lo encontramos en todas las personas, y tampoco la mayoría de las personas lo escuchan). Fortaleció la ciudad con su saber, con el arrepentimiento y las buenas acciones, y los hombres no recuerdan a este pobre hombre, en el momento en que, lo alenu, el ietzer hara nos atrapa, no escuchamos al ietzer hatov...

Aparte de la explicación, nos surgen varias preguntas: a) ¿por qué al ietzer hara lo llamamos rey grande? b) ¿por qué al ietzer hatov lo llamamos hombre pobre? c) ¿cuál es el saber que el ietzer hatov necesita para fortalecer la ciudad (el cuerpo)?

Las tres preguntas se contestan con lo que desarrollamos al principio. El ietzer hara se comporta como un rey: reparte “regalos”, asegura bienestar a todos sus seguidores. Garantiza los mejores placeres a quienes sigan su camino. Además, se hace ver como alguien poderoso, que tiene una buena “espalda”, y que paga con billetes. En la vereda de enfrente está el ietzer hatov, que permanentemente nos está salvando de los engaños del ietzer hara. Ilumina nuestros ojos con su sabiduría. El arrepentimiento y las buenas acciones nos despiertan y nos hacen pensar, y así el ietzer hatov nos revela la verdad, con estos pensamientos logramos descubrir que todo lo que el ietzer hara ofrece no tiene ningún valor.

El rab hagaon Iehuda Leib Jasman ztz”l compara esta situación, en su libro “Or Iohel”, con una persona que está sentada en un cuarto a oscuras. Tiene un proyector que le muestra fotografías sobre una de las paredes del cuarto. En ese momento, para este hombre, las fotografías que se proyectan son su única realidad, no ve otra cosa, no tiene otra opción que suponer que lo que ve es real. Pero, cuando pide que le alcancen una linterna o una lámpara, para ver mejor las fotografías, en el preciso instante que enciende la luz, la fotografía se desvanece. Y allí comprende que lo que suponía real no lo era.

Igualmente, nosotros, todo tiempo que permanecemos en esa “oscuridad”, vemos las propuestas del ietzer hara como grandes oportunidades, estamos desesperados por aprovechar la gran posibilidad que se nos brinda, algo que se nos da con tantas garantías de éxito.

Baruj Hashem, llega el momento en que el ietzer hatov enciende la lámpara con la luz de la Tora, aparece el arrepentimiento, y vemos que todo era mentira, que todas las maravillosas propuestas del ietzer hara eran falsas. El que cumple los preceptos de la Tora nunca pierde, y quien peca nunca obtendrá beneficios.

Estos son los consejos que nos dan los que “gobiernan sus instintos”. Nos iluminan con la luz de la verdad, y nos llevan hacia la riqueza espiritual verdadera, tanto en este mundo como en el mundo venidero.

Hay un solo camino para salir pacíficamente de este mundo, como hemos dicho  en otra oportunidad, que este mundo se compara a un gran laberinto. Ese único camino lo encontraremos siempre y cuando “calculemos” nuestra forma de vivir. El cálculo es el cálculo del mundo, una cuenta sencilla pero que debe tener constancia.

Dijeron los jajamim, si vamos por el camino de la Tora, si pensamos, si calculamos por el camino que queremos andar, entonces se cumplirá la bendición, construiremos en el Olam Haze una vida rica y plena, que también será así en el Olam Haba!

 

Lekaj Tov.

 

 

 

“Esta es la ley de la Tora...” (Bamidvar 19,2)

Pregunta el “Or Hajaim” Hakadosh: ¿por qué está escrito aquí esta es la ley de la Tora? Podríamos decir simplemente: esta es la ley, o esta es la ley de la impureza, o la ley de la pureza, de la misma forma que en otro lugar decimos “esta es la ley de Pesaj”.

Podemos contestar, dice el rab hagaon Iaacov Noiman ztz”l, que toda la Tora es una “ley”, al igual que el caso de la “Para Aduma”, la vaca roja, donde no encontramos ninguna explicación lógica a la esencia del precepto, así también no hay mente humana con la suficiente capacidad para comprender la profunda sabiduría que hay en cada ley de la Tora. Y una mente cualquiera no tiene ni siquiera la posibilidad de estudiar ningún juicio, ninguna legislación de la Tora, sin antes adquirir lo que llamamos la Santidad del Alma de Israel, ya que la Tora está por encima de la mente humana.

Veamos, por ejemplo, el caso de un juicio a un ladrón, cuando el juez lo declara culpable, lo condenará a prisión o a pagar una multa. En ambos casos, el juez no tiene noción de como calcular el monto a pagar o el tiempo a pasar en prisión, buscará un caso parecido e intentará copiarlo. En el caso de la multa, el monto será un poco más del dinero robado, pero la cantidad justa queda librada a su “suerte”, a lo que se le ocurra al juez en ese momento.

La Tora tiene una forma muy diferente de pensar. Cuando la Tora castiga al ladrón y le hace pagar el doble de lo que robó, la propia Tora “descendió” hasta el alma del ladrón, el monto que la Tora propone tiene la finalidad de “enderezarlo”, de convencerlo para que nunca más se atreva a robar. Un monto por debajo de lo que la Tora indica no tendrá el efecto deseado, no alcanzará para alejar a este hombre de nuevos robos. Y podemos decir, pongamos una multa fuerte para que no vuelva a robar. No, la Tora nos dice que ese es el importe, castigarlo con más es innecesario. La Tora llega al interior de la persona y sabe hasta donde es necesario castigar, ni un centavo más, ni un golpe más. Esto se llama juicio verdadero, y no toda persona puede llegar a juzgar así y comprender el por qué.

Escuché en nombre del Saba Mikelem, que la persona más sabia de cualquier pueblo nunca podrá entender un simple estudio de la Guemara, un estudio que un niño del Jeider sí entiende, porque para entender nuestra sagrada Tora hace falta también el “alma sagrada”, y eso es una ley!!!, como encontramos en el Midrash (perashat Mishpatim), que Akiles (Onkelos) le dice a su tío, el emperador Adrianus, que quiere convertirse y ser un iehudi. El tío trata de persuadirlo, un pueblo tan odiado, despreciado y perseguido, ¿qué viste para querer ser parte de ellos? -El más pequeño de ellos, sabe como Hakadosh Baruj Hu creó el mundo, lo que hizo el primer día, el segundo, todos saben cómo se sostiene el mundo y la Tora es Verdad. Bueno, dijo el tío, pero no te hagas la Mila! -Por allí debo empezar, tío, fijate que el más sabio y anciano de tu reino no puede estudiar la Tora porque no tiene Mila, ya lo dice el versículo en Tehilim: y no harás así con todos los pueblos...

La Tora no es una ciencia más, no se aprende solamente con inteligencia, por eso el Pirke Avot dice que la Tora se adquiere con cuarenta y ocho cualidades, cualidades que es necesario cambiar, unicamente después de haber hecho un “arreglo”, arreglar, mejorar nuestras cualidades, somos merecedores de recibir la Tora, cuando todo Israel fue “como un hombre, como un corazón”, con unión verdadera...

 

Darje Musar.

 

  Leiluy Nishmat     Ruben Daniel ben Malca Victoria z”l




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 7+1=:
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal

 

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2021 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Entendiendo el Judaísmo]   
[Cocina Judía]    [Festividades]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
[Para Reflexionar]