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Shabat Shalom


No. 228-Toldot-2
Por. Adaptación Rav Gabriel Guiber



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ME ENGAÑASTE

“...Itzjak amaba a Esav...” (Bereshit 25,28)

Explica Rashi, que Esav “cazaba” a su padre con su boca, concretamente, lo engañaba con sus palabras. Y resulta realmente asombroso, nos dice el rab hagaon Baruj Dov Povarsky Shlita, Rosh Ieshivat Poneviz, en su libro “Bad Kodesh”, desarrollando las palabras de Rashi: Esav le preguntaba a Itzjak, por ejemplo, “¿cómo separamos el diezmo en la sal?”, ¿acaso Itzjak no lograba “ver” la diferencia gigante que existía entre los dos hermanos? Más asombroso resulta ya que estamos seguros que Itzjak se sentaba a estudiar Tora siempre con Iaacov, y nunca con Esav, que no sabía absolutamente nada...

También estaba a la vista que Itzjak sabía perfectamente que había en ellos una gran diferencia en la forma de hablar, la delicadeza en el lenguaje y en los modales no la encontramos sino en Iaacov, como cuando le dice a su padre “por favor, levántate...” (Bereshit 27,19), y como explica Rashi más adelante, en el versículo 22, cuando Itzjak dice “la voz es la voz de Iaacov”, mostrando que Itzjak escucha que es Iaacov el que está hablando y no Esav, ya que Esav tiene otra forma de hablar...

Y encontramos en el “Sforno” otra explicación, describe el versículo diciendo que Iaacov “también” amaba a Esav, de lo que deducimos que él sabía que Esav no era completo como Iaacov, con lo que su amor principal estaba decicado a Iaacov, y también quería a su otro hijo, pero lo que no sabía, como sí lo sabía con certeza Rivka, que Esav era además tan malvado.

Lo que no logramos entender, de acuerdo a esto, es por qué, entonces, Itzjak tiene la intención de bendecir a Esav y no a Iaacov, al ver que Itzjak sabía muy bien que Iaacov era superior a Esav...

Para entender esto, tocaremos primero el asunto del reparto que hicieron Esav y Iaacov entre ellos, conciente y voluntariamente para ambas partes, en el momento de la venta de la primogenitura.

El Ialkut Shemoni lo desarrolla ampliamente, y, sobre el versículo que dice “...vendeme la primogenitura con claridad, como la claridad del día...” (Bereshit 25,31), afirma que todo empezó cuando los dos todavía estaban en el vientre de la madre...

Allí, Iaacov le dice a Esav: hermano mío, delante nuestro hay dos mundos, el Olam Haze y el Olam Haba. En el Olam Haze encontramos la comida, la bebida, se pueden hacer negocios, compras y ventas, un hombre se casa con una mujer y después tienen hijos e hijas. En cambio, en el Olam Haba, no hay nada de eso, no existe ningún tipo de placer material...

Si estás de acuerdo, podés quedarte con este mundo, con el Olam Haze, y yo tomaré para mí el Olam Haba, como está escrito “...vendeme como el día...”, vendeme la primogenitura de la misma forma, como el día en que me diste el Olam Haba en el vientre de nuestra madre.

En ese mismo instante, de la venta, Esav “renegó” de la vuelta a la vida de los muertos con la llegada del Mashiaj, al decir, “si ahora voy a morir, ¿para qué me servirá la primogenitura?”, y simultáneamente, Esav toma su parte del Olam Haze y Iaacov su parte en el Olam Haba, hasta aquí el Ialkut...

Vemos, entonces, que la venta de la primogenitura es, en realidad, la confirmación y el llevar a la práctica el reparto de “mundos” que hicieron entre ellos antes de nacer. Y Rashi está de acuerdo con esta postura, como encontramos que la Tora nos habla sobre las “contracciones” que tenía Rivka en su vientre debido, aparentemente, a que los bebés no tenían suficiente espacio para moverse (Bereshit 25,22). Y Rashi se vuelca a decir que la palabra “vaitrotzatu” viene de la palabra “romper”, con lo que explica que entre los bebés se “peleaban” por el reparto de los mundos..., una pelea que comenzó en el vientre de la madre y que culminó con la venta de la primogenitura de Esav a Iaacov, una venta que abarca mucho más de lo que muestra, es, como dijimos, la adquisición por parte de Esav de todo el materialismo y de la parte de Iaacov, de toda la espiritualidad. Lo mismo intenta explicar el “Targum Ionatan ben Uziel” en el versículo 34: en su traducción agrega que al “despreciar” Esav la primogenitura, culminó el reparto de los mundos...

Y los jajamim argumentan que esta venta nunca pudo llevarse a cabo, es una “venta equivocada”, por cuanto que Esav, el vendedor del Olam Haba, no “cree” en la existencia de ese mundo, ni tampoco aparecen en él ninguna de sus cualidades espirituales, sólo encontramos en Esav, el instinto animal. Por eso, lo único que podemos comprender en Esav, es que adquiera de Iaacov el mundo material, pero a cambio de “nada”, sin pagarle absolutamente nada a Iaacov, porque no comprende que ese mundo tenga algún valor.

Resulta que la venta no es venta, ya que, por un lado tenemos el Olam Haba, espiritualidad y eternidad, y por supuesto muy preferible al Olam Haze, con lo que nadie puede suponer que un reparto tan injusto se haya establecido con la voluntad de las dos partes, porque son valores incomparables, imposible establecer cuánto vale uno más que el otro, con lo que la venta no puede concretarse...

Ahora, vamos a ocuparnos de las bendiciones de Itzjak. Al leerlas, observamos que todas apuntan a los bienes de este mundo, todas están dirigidas al materialismo: el rocío del cielo, los productos de la tierra, la fortaleza física, etc. Entonces, parecería lógico, que si Itzjak quiere bendecir a Esav, y supone que es Esav el que tiene delante, estas son las bendiciones apropiadas para quien toda su ocupación está centrada en el mundo presente, además de haberlo elegido y adquirido como “su mundo”. Pero, para Iaacov, el servidor de Hashem Itbaraj, que no busca nombre, ni honores, ni bienes, que “compró” su parte, servir a Hashem y esperar su premio en el Olam Haba, estas bendiciones no suenan como apropiadas para él, Iaacov no necesita del Olam Haze.

Pero Rivka, que sabía todo esto, digamos que quería que Iaacov reciba algo de las bendiciones del mundo material, si no para Iaacov, al menos para sus descendientes, para que nadie diga en el futuro que los descendientes de Iaacov Avinu tenían “fallas”, que no eran completos como Iaacov, al ver que no tuvieron que elegir entre el Olam Haze y el Olam Haba. Por eso, la bendición para las próximas generaciones, para que reciban, que puedan palpar el Olam Haze y reconocer que su meta es el Olam Haba...

El Beis Haleivi explica que en las bendiciones, el tema principal resulta ser el Olam Haze, entonces, Itzjak pensó que Esav, era el indicado para recibirlas y transmitirlas, como si fuera un caño que lleva agua de un lugar a otro, Esav, que se ocupaba exclusivamente de los asuntos mundanos, era el “caño” apropiado para que la bendición llegara a ambos. Y no era sólo apropiado sino también lógico, que Iaacov recibiera la bendición “material” por intermedio de Esav, declarado “dueño” del Olam Haze.

Y en esto no estaba de acuerdo Rivka, que pretendía que Iaacov reciba la bendición de su padre en forma directa, sin necesitar de las bondades de ninguna otra persona. Además, el hecho de recibir la bendición a través de Esav, implicaría que en tiempos de hambre, Iaacov no se preocuparía, volcaría la culpa al transmisor de la bendición, a Esav, en lugar de hacer una introspección e investigar en su interior el por qué, en qué tenía que mejorar sus cualidades para que vuelva la bendición al mundo.

Y con estos pensamientos resultan claras las palabras de Rashi en la perashat Vaishlaj, cuando Iaacov envía gente para calmar el ánimo de guerra de Esav en el momento en que se van a reencontrar. Está escrito (Bereshit 32,5): que las personas que envía Iaacov dicen en su nombre: “...viví con Laban...” y Rashi explica: y allí no me convertí en un habitante más y menos en una persona importante, sino que fui siempre como un extranjero, por lo tanto, no hay por qué castigarme por el asunto de las bendiciones... que no se cumplieron para mí...Y esta declaración resulta más que asombrosa, ¿acaso Iaacov pretende decirle a Esav que las bendiciones de su padre no tuvieron efecto y que él mismo no cree en ellas?¿Acaso Iaacov puede pensar que Esav va creer en semejante disparate? ¿Esav puede creer que Iaacov haya “despreciado” las bendiciones de su padre dudando de su veracidad, jas veshalom?

Sabemos que Iaacov cree firmemente en las bendiciones, y que también Esav cree en ellas, y Esav está absolutamente seguro que Iaacov cree en su cumplimiento, entonces, ¿cómo Iaacov manda gente con ese mensaje que indica el menosprecio a la fe en el cumplimiento de las bendiciones?

Iaacov Avinu dice solamente la verdad, estamos seguros, si hay alguien del que no podemos dudar, ese es Iaacov, y nos explica que no merece ser castigado por tomar la bendición, ya que no se cumplió, simplemente porque no es para él, Iaacov no necesita de las bendiciones del Olam Haze, ya que el mundo de Iaacov, el que adquirió en el reparto hecho en el vientre de su madre, es el Olam Haba, y todos sus actos los hace con su pensamiento puesto en Hakadosh Baruj Hu. Está bien, de todos modos las bendiciones le resultan útiles para sus descendientes, que podrán sentir carencias y puede que necesiten algo también de este mundo, pero si es así, Iaacov no tiene por qué recibir castigo. Y vemos, que no hay ningún motivo para pensar que Iaacov duda del cumplimiento de las bendiciones, simplemente no son para él, sino para su descendencia.

De la misma forma queda aclarado el final de la perasha, el dolor y el llanto de Esav: ahora ya sé por qué te llamaron Iaacov, porque me engañaste dos veces, tomaste mi primogenitura y ahora también te llevaste mi bendición. Y hay que profundizar bastante sobre el “doble” engaño, ¿cuáles son los motivos de queja que tiene Esav con respecto a la primogenitura? La venta fue absolutamente legal, y con el acuerdo y conformidad de ambas partes, como ya dijimos... No tiene ningún motivo para reclamar a Iaacov y menos, para sentirse engañado...

En cambio, la segunda queja si parece real, si el Olam Haze pertenece a Esav las bendiciones estaban destinadas exclusivamente a Esav...

Y Esav no se queja solamente de este último “engaño”, se siente doblemente engañado. En primer lugar, ya estudiamos que la venta de la primogenitura “escondía” el asunto principal en cuestión, el reparto de los mundos, el Olam Haze para Esav y el Olam Haba para Iaacov. Ahora, con justicia, reconocemos que las bendiciones para el éxito en el Olam Haze están destinadas a Esav, y no a Iaacov.

Y, en el momento en que vemos que Iaacov también se lleva las bendiciones para el Olam Haze, en forma retroactiva se transforma todo en engaño, y la venta se convierte en robo, ya que la venta se basaba en el reparto de los mundos, y encontramos que el reparto no se cumple al comprobar que Iaacov se lleva, con las bendiciones, la parte que en el reparto que hicieron entre ellos le corresponde a Esav, por eso, Esav, esta vez, acertadamente, se queja de haber sido engañado dos veces...

Bad Kodesh.

Leiluy Nishmat Harabanit Shifra bat R. Biniamin ע




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