Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 






Shabat Shalom


No. 232-Januca-2
Por. Adaptación Rav Gabriel Guiber



Los grandes milagros de todos los días


“Al recordar los grandes milagros visibles, agradecemos por los milagros que no podemos ver” (Ramban, final de la perashat Bo)

El Saba Mikelem ztz”l vuelve sobre la famosa pregunta del Beit Iosef: ¿por qué en Januca encendemos velas durante ocho días y no durante siete? Ya que el aceite puro que encontraron con el sello del Cohen Gadol alcanzaba para un día, por lo tanto, el milagro fue que el aceite permanezca encendido durante siete días más...


Y, para elaborar su respuesta, que la encontramos en su libro “Jojma Umusar”, hace referencia a una explicación de Rabenu Iona sobre la Guemara en el tratado de Berajot que dice: “dijo rabi Iojanan: a todo el que bendice el mes, en su debido tiempo, se le considera como que recibió a la Santidad”.


Y explica Rabenu Iona: porque a Hakadosh Baruj Hu, aunque no lo vemos con nuestros ojos, lo “vemos” por medio de su poder y por lo maravilloso de sus hechos, como dice el profeta Ieshaiahu (cap.55), “...parece que el Bore Olam ahora se esconde, pero el D-s de Israel nos salvará...”, o sea, aunque no lo vemos, aunque pareciera escondido, El es Hashem, el D-s del pueblo de Israel que nos hizo gran cantidad de milagros. Y El nos salvará en todo momento, cada vez que sea necesario, y a través de las salvaciones, todo hombre podrá “verlo”, Hakadosh Baruj Hu se hace “ver” y podremos conocerlo. Por eso, cuando el Bore Olam renueva otro mes, somos testigos de Su Poder, se revela al hombre, y se considera, para quien bendice el mes en ese momento, como que está recibiendo la Santidad.


Pero, sucede que cuando hacemos algo con continuidad, nos “acostumbramos” y deja de sorprendernos. Es lo que ocurre con el sol, que se esconde de nuestra vista durante la noche, pero, de todas formas, ya que sabemos que cuando no lo vemos, en ese mismo momento, los chinos y los japoneses lo están viendo, porque están en el otro lado de la tierra. Entonces no puede causarnos sorpresa el hecho de que al otro día vuelva a aparecer sobre el horizonte...


En cambio, con la luna, no sucede lo mismo. Digamos que todos los días, cuando se pone por el oeste ocurre lo mismo que con el sol. Pero, en su período de veintinueve días y ocho horas, cuando la luna se renueva, se renueva para todo el mundo, y cuando se va achicando hasta desaparecer en Rosh Jodesh, nosotros no la vemos, pero tampoco los chinos y los japoneses la pueden ver, simplemente desaparece...


Es lo que está escrito en el tratado de Rosh Hashana: “a veces viaja grande, a veces viaja pequeña (la luna), sobre el sol, sabemos, sobre la luna, no sabemos”. Al ver que la luna no se comporta como el sol, la luna un día sale más acá, otro día más allá, todos los días a una hora distinta, durante unos días se va achicando y durante otros se va agrandando, siempre cambia, y a veces desaparece, esto nos muestra que está bajo las órdenes del Bore Olam. De alguna forma, podemos decir que nos revela a Hakadosh Baruj Hu demostrándo Su Honor y Su Presencia, con lo que nos permite aseverar que al bendecir el nuevo mes, al ver que la luna vuelve a aparecer, estamos recibiendo la Santidad del Bore Olam.


Por este gran favor que nos hace Hakadosh Baruj Hu, al revelarse apenas “un poquito”, nosotros bendecimos el nuevo mes...


Con este razonamiento, el Saba Mikelem nos explica la intención del versículo del Tehilim: “Amo al Bore Olam porque escucha la voz de mis súplicas”. Normalmente, cuando, lo alenu, la persona está pasando por un sufrimiento, decimos que siempre es preferible que el sufrimiento no venga. Viene David Hamelej y nos revela que no debemos pensar así, que del lenguaje utilizado “súplica”, vemos que estamos en pena, por eso suplicamos para que Hashem nos salve, el rey David no piensa como la mayoría de la gente, que sería mejor no tener ninguna pena. Por el contrario, para nuestro David Hamelej es mucho mejor estar penando, ya que gracias al sufrimiento ahora puede pedirle al Creador con más fuerza, puede acercarse más a El. Y cuando Hashem escucha su voz y lo salva, se hace merecedor de “ver” la salvación de Hashem, puede “ver” al Bore Olam!!!


Ahora podemos decir “amamos” porque fuimos merecedores de recibir la Santidad por intermedio de la salvación. Y cuanto más pedimos, más podemos reconocer la Grandeza de Hashem, y nuestra “recepción” de la Santidad también será mayor...


Volvamos a nuestro asunto. En verdad, que el aceite esté encendido durante ocho días no resulta ser ninguna novedad, ya que El que dijo que el aceite se encienda durante un día también puede decir que el aceite se encienda durante ocho!!!


Lo que vuelve a ocurrir, es que para nosotros, hombres de carne y hueso, el milagro contínuo de que una mecha con aceite se encienda nos resulta de lo más natural, lo que no cuando vemos algo nuevo para nosotros, que la cantidad de aceite que sabemos que puede durar sólo un día, se mantiene encendida durante ocho, eso sí nos sorprende, y entendemos que El que dice al aceite que se encienda puede decirle también al vinagre que se encienda!


Así lo entendemos mejor, así vemos el milagro grande y vemos el milagro más chico (a nuestro entender), que si el aceite está encendido durante un día es solamente por la orden del Bore Olam.


Esa es la razón por la que los jajamim ordenaron encender las velas de Januca durante ocho días, porque el primer día también es un milagro, que se hace reconocible gracias al gran milagro, que el aceite permaneció encendido durante ocho días. Y, cuando encendemos y bendecimos en el primer día de Januca, estamos recibiendo la Santidad como cuando bendecimos el nuevo mes!


* * *


Escuchamos una fuente muy creíble, que el Mashguiaj de las Ieshivot Poneviz y Mir, el rab hagaon Iejezkel Levinstein ztz”l, estaba compartiendo la alegría de un casamiento y escuchó allí a uno de los rabinos que disertó frente a todos los invitados, que habló sobre el versículo del profeta Ieshaiahu que nombramos, que en su primera parte dice que Hashem se oculta.


El rab expositor explicó para gran sorpresa del Mashguiaj, que sabemos que Hakadosh Baruj Hu renueva la Creación todos los días, pero que, de todas formas, es posible para nosotros, pasar años y años sin “verlo” y sin siquiera sentirlo!! Esta es la grandeza de la maravillosa “fábrica” llamada Creación, decía, que aunque Hashem haya creado algo tan perfecto, con todo eso, Hakadosh Baruj Hu logró ocultarse a sí mismo...


Estas palabras no le cayeron bien al rab Levinstein ztz”l, y durante un largo tiempo después de dicho evento, en cada una de sus conferencias no dejaba de mencionar el tema, y salía en contra de las palabras de dicho rab, proclamando que en ese versículo del profeta, lo importante era el final, que, como dice al principio del versículo, aunque es una realidad que Hashem no se deja ver (con milagros como los que había entonces), de todas formas, siempre, pero siempre, el D-s de Israel trae la salvación, o sea, que por intermedio de la salvación que trae al pueblo de Israel, Hashem se hace “ver”!!!


De igual forma, remarcaba, cada día, al renovar la Creación, se revela! No se puede decir que la Tora se pueda cumplir “escondiendo” al Bore Olam, nuestra misión, nuestra obligación es hacerlo visible en todo momento, mostrarnos y mostrar que el D-s de Israel es el Salvador, y puede ser, que quien no preste la suficiente atención pase su vida sin “verlo”, pero sepamos que para eso estamos en el mundo...


* * *


El Ramban, al final de la perashat Bo, escribe: con los milagros grandes y explícitos el hombre agradece los milagros ocultos, que son los pilares de la Tora, ya que para que una persona “tenga” parte en la Tora de Moshe Rabenu es necesario que crea en cada una y una de las palabras de la Tora, y que sepa que todos los sucesos que la Tora nos relata son puramente milagrosos, que no existe en ninguno de ellos la naturaleza ni tampoco existe un “ente” llamado la costumbre del mundo, tanto sean hechos grupales o particulares.


Lo que sí hay es una ecuación matemática: si cumplo un precepto, tendré mi recompensa, si paso por una prohibición, tendré mi castigo. Así de simple, no hace falta una computadora para entenderlo...


Todo lo que ocurre está decretado por Hakadosh Baruj Hu, nada está librado al azar o a la casualidad, la persona que justifica sus errores y sus fracasos haciendo aparecer a la suerte o a la casualidad como los eternos culpables, no es otra cosa que una persona vacía, que intenta hacer creer a todo el mundo (y al primero que intenta convencer, con su texto grabado en su memoria, es a sí mismo) que no es el culpable de sus equivocaciones, cuando la realidad es visiblemente opuesta, ya que permanentemente esquiva la responsabilidad y el compromiso.


El milagro del aceite que prendió siete días más contra la naturaleza, es el gran milagro con el que reconocemos y alabamos “al que dijo que el aceite se encienda”. Así los días de Januca nos iluminarán todo el año, con su luz veremos la salvación, revelando al D-s oculto.

Lekaj Tov.


Leiluy Nishmat Harabanit Shifra bat R. Biniamin zz'l




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 8+1=:
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal

 

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2021 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Entendiendo el Judaísmo]   
[Cocina Judía]    [Festividades]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
[Para Reflexionar]