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Shabat Shalom


No. 233-Miketz-2
Por. Adaptación Rav Gabriel Guiber



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NO SOLO PREPARA BEBIDAS

 “Y fue al cabo de dos años...” (Bereshit 41,1) 

Dice el Midrash, al cabo de dos años, llegó el final para la oscuridad, el tiempo que estuvo Iosef en la oscuridad de la prisión, llegó a su fin, y por eso, porque llegó el tiempo, solamente por eso el faraón soñó.

Y sabemos, porque Iosef le dijo al jefe de las bebidas “recordame”, “y recordame”, gracias a esas dos palabras tuvo que permanecer en la prisión dos años más, entonces, dice ahora la perasha, y fue al cabo de dos años, después de estos dos años adicionales.

Y necesitamos entender la causa de la gravedad del castigo, Iosef solamente dijo dos palabras “recordame”, “y recordame” (en hebreo “y recordame” es una sola palabra), para que el jefe de las bebidas lo recuerde, que fueron suficientes para aumentar su condena en dos años más.

Pregunta sorprendido el Ben Ish Jai: ¿una persona que está sufriendo no puede pedir ayuda a alguien cercano cuando sabe que tiene las posibilidades de ayudarlo?

¿O debemos decir que está prohibido pedir ayuda a algún amigo o allegado, y solamente debemos esperar que un milagro nos salve?

El Ben Ish Jai no sale de su asombro y compara la situación con un enfermo que llama al médico para que le haga un diagnóstico.

En este caso también la Tora nos dice que Hashem va a curar al enfermo, entonces, para este enfermo diremos que le está prohibido llamar al médico y debe “apoyarse en el milagro” y esperar que le llegue la curación directamente de Hakadosh Baruj Hu.

Desde luego que no es así, sino que lo correcto es decir que tenemos la plena confianza en el Bore Olam, que pondrá en el corazón y en la cabeza del médico la receta para llegar a la pronta curación.

Hasta tal punto llega nuestra confianza, que sabemos que los medicamentos que nos aconseja el doctor (dirigido como un títere de Hakadosh Baruj Hu) tampoco son los que curan si no fuera por la orden de Hashem, que da la orden a los remedios para que cumplan su misión, curar al enfermo.

Lo mismo ocurre con Iosef, que le pide al jefe de las bebidas que lo recuerde, con la plena confianza que es el Bore Olam, el Único que lo puede salvar, solamente Hashem puede hacer que el jefe de las bebidas tenga éxito en la misión de salvar a Iosef, por eso no entendemos el por qué de semejante castigo...

Y me parece, Besiata Dishmaia, prosigue rabi Iosef Jaim Mibagdad, o el Bagdude Rebe (como lo llama el rab Eliashiv Shlita), que el Midrash nos quiere decir algo más, cuando dice que llegó el fin de la oscuridad. Sabemos que le decretaron a Iosef diez años de prisión, y es algo que Iosef también sabía, como profeta (con Ruaj Hakodesh), que desde el Cielo fueron decretados esos diez años, y ni un día más, por lo tanto, cuando llegaban a su fin esos diez años, no necesitaba pedirle a nadie que lo ayude a salir, ya que su salida estaba firmada y sellada.

Lo comparamos con una persona encarcelada a la que le llegó la noticia que el rey acaba de firmar su liberación para el día siguiente. Esta persona no necesita hacer nada ni pedir la ayuda de nadie, ya que mañana saldrá libre por orden del rey. Únicamente si quisiera salir ahora mismo, debería hacer una petición especial.

Cuando Iosef le pide al jefe de las bebidas que intente sacarlo de la prisión, estaban por finalizar los diez años, que terminaban el último día del mes de Elul, y cuando Iosef hace su pedido estaban a un paso del fin de Elul, muy cerca de Rosh Hashana.

Y Iosef no necesitaba pedir nada, ya que debería estar libre, con seguridad, en Rosh Hashana, de ahí el castigo, hizo sus pedidos en un lenguaje de “recuerdo”, como olvidando que en “el día del recuerdo”, en Iom Hazicaron, Rosh Hashana, tan próximo, estaría en libertad. Olvidando también que Hakadosh Baruj Hu, lo recordaría en ese día para que salga libre, ¿de qué forma?, no sabemos, sabemos que siempre el Bore Olam encuentra la forma para que se cumplan sus órdenes...

Y el mismo Iosef fue la causa la prolongación de su condena, porque sabía que sería recordado para bien en el día de Iom Hazicaron, y en lugar de esperar tan poco, se apoyó en el jefe de las bebidas diciéndole: “recordame”, lo que provocó que pase el primer Iom Hazicaron (sin el recuerdo de Hashem para su bien) y Iosef permanezca en prisión, seguido del segundo pedido: “y recordame”, con el cual pasó también el segundo Iom Hazicaron.

Recién entonces, después de otros dos años, cuando llega el tercer Iom Hazicaron, después de que pasaron dos Iom Hazicaron, uno por cada palabra de pedido de recuerdo, ahora sí, Hashem puede recordar a Iosef para bien (dos años después de transcurridos los diez años), y Iosef sale de prisión en Rosh Hashana...

Y por la mañana, el faraón se despertó con su cabeza dando vueltas, estaba confundido (a causa del primer sueño). Y preguntamos: ¿por qué cuando se despertó con el primer sueño, no estaba sobresaltado?

Podría ser, continúa el Ben Ish Jai, que después del primer sueño, aunque no conocía su interpretación, pensó: todo sueño tiene su explicación. Y los sueños van detrás de las palabras que lo interpretaron, y, por la mañana, cuando le cuente a los sabios lo que vi en sueños, seguramente harán una interpretación para mi bien, que se cumplirá...

El problema surgió al volverse a dormir. Sueña por segunda vez, y dentro del sueño estaba la explicación del primer sueño, por eso se despertó confundido. Pensaba que cuando sus sabios interpreten los sueños, no será la interpretación de los sabios la misma que a él se le apareció en sueños. Los sabios tendrían una postura, pero lo que se iba a cumplir es la explicación que el faraón tuvo en sueños, antes que nada, porque la interpretación vino del Cielo, y segundo, porque resultó ser la primera interpretación.

Y esto fue lo que más tarde, Iosef le dijo al faraón que el sueño de las espigas viene a explicar el sueño de las vacas. Por eso dijo Iosef: lo que Hakadosh Baruj Hu está por hacer en el sueño de las vacas, le dice al faraón en el sueño de las espigas...

Sigamos adelante... Y el jefe de las bebidas le dijo al faraón: yo recuerdo mis pecados “hoy”. Dicen los jajamim, que la parabra “hoy” está sobrante en el contexto, por lo tanto, viene para traernos una enseñanza.

Lo que más nos asombra, en principio, es que el jefe de las bebidas haya sido tan desagradecido con Iosef, que apenas salió libre y volvió a su puesto en el palacio, no lo haya mencionado para sacarlo de prisión...

Otra sorpresa tenemos al ver que cuando el faraón llama a sus sabios para que encuentren la interpretación de sus sueños, ahí mismo, este hombre tendría que haber mencionado a Iosef, que para él, había pasado exitósamente la prueba como interpretador de sueños. Debería haberle dicho al faraón que coloque a Iosef junto a sus sabios para que escuche lo que el faraón soñó, cosa que tampoco hizo.

¿Por qué esperó hasta que el faraón cayó enfermo? ¿Por qué esperó hasta que la vida del faraón estaba en peligro?

Jazal dijeron que el jefe de las bebidas esperó hasta que el faraón llegó a estar a punto de morir. Y me parece, Besiata Dishmaia, que tenía un gran motivo para hacerlo. Jazal nos muestran que él y el jefe de los panificados llevaban consigo un gran pecado, intentaron “divertirse” nada menos que con la hija del faraón, y ese pecado lo tenían en común, además de otro pecado que tenía cada uno por su lado. Uno le sirvió al faraón un vaso con una mosca dentro y el otro le convidó un pan que tenía una piedra en su interior.

El pecado más grande, que intentaron divertirse con la hija del faraón había tomado estado público. Todo el mundo lo comentaba, pero no se sabía si era verdad. Por eso, y para salvar el honor de su hija (no estemos tan seguros) y su propio honor (seguro), el faraón decide colgar al jefe de los panificados y devolver a su cargo al jefe de las bebidas.

Con esto, el faraón conseguía disolver el rumor, ya que la gente diría: si fuera verdad el asunto de la hija, debería colgar a los dos, que fueron culpables por igual. Ahora que vemos que cuelga sólo a uno, entendemos que se debe a la piedra en el pan!!!, y así el faraón consigue salvar su honor y que se sepa que lo de la hija fue simplemente un rumor.

Y el jefe de las bebidas, le había asegurado a Iosef que hablaría por él, pero, cuando salió libre cambió de parecer, por su propio bien, y también, aunque parezca mentira, por el bien de Iosef, ya que si nombraba a Iosef, el faraón le preguntaría por qué Iosef estaba preso. Cuando el faraón escuche que el motivo era similar al motivo por el cual él también estuvo preso, a pesar de que en su momento lo salvó y lo devolvió a su trabajo para no ensuciar su honor, ahora, que no estaba en juego su honor, el faraón podría matarlo!!!

Dijimos recién que su motivo también fue por el bien de Iosef, porque cuando la gente habla y habla sobre temas de relaciones prohibidas, ensucia mucho el nombre de esa persona aunque no sea verdad.

Tampoco recordó a Iosef cuando el faraón llamó a sus sabios porque después de escuchar la explicación de Iosef, el faraón preguntaría sobre él y otra vez volvería al recuerdo de su pecado...

Por eso dice “no recordó a Iosef y lo olvidó...”, no se trata aquí de una repetición de palabras. No lo recordó cuando quedó libre, y lo olvidó cuando el faraón llamó a sus sabios para que escuchen sus sueños.

Ahora, después de que nadie puede interpretar los sueños del faraón, y el faraón se enferma, porque los sueños sin su explicación no lo dejan vivir en paz, el jefe de las bebidas entiende que llegó el momento de nombrar a Iosef sin poner en peligro su vida, y para salvar la vida del faraón que si en ese día no encontraba la solución a sus sueños, seguramente moriría...

Por eso, le dice al faraón lo que recuerdo “hoy”, lo recuerdo recién ahora, si no fuera así, ya lo habría tenido que mencionar antes.

El jefe de las bebidas hizo el siguiente cálculo: si traigo a Iosef junto al faraón, y Iosef explica los sueños de forma que el faraón se sienta conforme con la explicación y se cure de su enfermedad, habré hecho un gran bien al faraón, digamos que salvé su vida!!!, con lo cual, a pesar que recuerde mi primer pecado, el intentar divertirme con su hija, no me matará por eso, gracias al bien que le hice ahora, le salvé la vida...

Y si fuera el caso que el faraón no quede conforme con las palabras de Iosef, entonces seguirá enfermo y con seguridad morirá hoy mismo, ya que no hay otra persona en el mundo aparte de Iosef que pueda explicar sus sueños.

Este es el motivo por el cual el jefe de las bebidas recuerda sus pecados hoy, exclusivamente hoy, no ayer ni anteayer, tampoco mañana. Hoy es el momento, en el que puedo hablar sin que exista ninguna sospecha de que el recuerdo de mis pecados anteriores provoquen que el faraón reaccione y decrete también mi muerte.

 

Od Iosef Jai – Derashot.

Leiluy Nishmat     Harabanit Shifra bat R. Biniamin  ע




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