Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 






Shabat Shalom


No. 248-Especial-de Pesaj
Por. R' Gabriel Guiber



LA BESTIA

LA BESTIA

QUE LLEVAMOS DENTRO

Todos saben que en este espacio acostumbramos llevar a nuestro idioma el lenguaje de nuestros jajamim. En esta oportunidad, algo que surgió repentinamente, me pareció necesario “fotografiar” nuestra forma de actuar en estos días tan particulares.

 

Jag Hapesaj! Los chicos cantan: “Llega Jag Hapesaj y todos los niños comen Matza!!! Baruj Hashem, eso es lo importante para los chicos, pero, ¿qué pasa con los grandes? Llega Pesaj y sabemos que es la fiesta que nos dará una cuota de fe para todo el año. Jag Hapesaj, la fiesta de la libertad, la fiesta de la fe completa en que existe un Bore Olam que supervisa cada acción de cada ser humano, que se ocupa en forma “personal” de las necesidades de cada uno de nosotros.

Festejamos que dejamos de ser esclavos del faraón para ser esclavos, o mejor dicho, servidores de Hakadosh Baruj Hu.

Entonces, si es una fiesta tan importante y alegre, ¿por qué tenemos que amargarnos y sentirnos tan presionados en los días previos? Veamos, la fiesta dura una semana, y como la mujer de la casa tiene que limpiar tanto y cocinar, un mes antes de que la fiesta comience no hay en la casa nada para comer.

Seguro, estamos limpiando para Pesaj y no hay tiempo para cocinar. Llega la fiesta, y como acostumbramos no comer legumbres, durante toda la semana tenemos Matza, papas y zanahorias, o sea, estuvimos un mes sin comer para comer durante una semana Matza, papas y zanahorias. Muy bien, terminó la fiesta, ahora tampoco podemos comer nada, papas y zanahorias comimos suficientes y no queremos comer por un tiempo, y para comer otras cosas, hay que esperar a que lleguen “nuevas”, por lo tanto, otras dos semanas a base de pan solo…

Bueno, basta de quejas, hagamos un repaso sobre nuestros “preparativos” para llegar con alegría a la noche del Seder de Pesaj…

 

YO QUIERO PASAR PRIMERO

Faltando pocos días para Pesaj, y por Bnei Brak, es imposible circular en auto. Todo el mundo corre, nadie mira hacia el costado o hacia atrás (tampoco miran para adelante). Hay una sola meta, si estoy entre cinco o seis autos, yo tengo que pasar primero, simplemente, porque estoy apurado, y ojo, solamente yo estoy apurado, los demás no, por eso, sencillamente, les pido a todos que de buena manera, me cedan el paso.

Pero, no ocurre exactamente de esa forma. Las calles están repletas de muchachos de entre dieciocho y veintitantos años, manejando los autos de sus respectivos padres, que se creen los dueños de las calles, y como “jugando” se permiten pasar por encima de cualquiera que se cruce por su camino. Imposible intentar decirles algo… Y entonces, no alcanza con tener que preocuparse por lo peligroso que resulta circular en estos días sino también hay que cuidarse en extremo de esta nueva “especie” de conductores que con el irresponsable permiso de sus padres salen a anunciar que se acerca Jag Hapesaj.

El problema se agrava porque este mal resulta contagioso, llega un momento en que todos se comportan de la misma forma, con lo cual describir esto como la ley de la selva, queda chico.

 

LOS AUTITOS CHOCADORES

Ahora llegamos al supermercado. Es la oportunidad para cada negocio de deshacerse de cualquier producto que no hayan podido vender durante años. La gente compra todo!!!

Todo lo que aparezca en una estantería resulta necesario, aunque sea necesario solamente para tirar a la basura.

Por supuesto, la presión va en aumento, y hace falta mucha paciencia para esperar el turno en las cajas. ¿Y qué ocurre cuando alguna de las computadoras tiene un desperfecto? Es el momento de acordarse de la cajera, del encargado del negocio, del técnico y del dueño del lugar...

Si pasan unos minutos sin solución, los gritos llegan al cielo y, finalmente, dejan abandonado el carrito repleto de mercadería y se van, protestando, a sus casas. ¿Qué ganaron? Nada, después tendrán que empezar de nuevo...

Pasar entre las góndolas nos hace acordar al antiguo y recordado “italpark”, con sus autitos chocadores. Resulta casi imposible recorrer algunos metros sin recibir varios golpes de los carritos. Y, si aparte, intentamos correr a un lado alguno para poder pasar, podemos también recibir los insultos de la persona que lo lleva: ¿cómo pudimos atrevernos a mover su carrito?

 

JAG HAPESAJ PARTICULAR

Todo esto nos hace ver que, aparentemente, la fiesta no es para todo el pueblo de Israel, sino para algunos elegidos, los que pueden empujar más y gritar más, son los que suponen que solamente ellos están preocupados por cumplir preceptos (a costa de los demás), solamente ellos tienen que llegar a la noche del Seder, los demás no entran en sus cálculos, que hagan lo que quieran y se ocupen de sus vidas...

 

¿POR QUE TODOS SE EMPEÑAN EN MOLESTARME?

Desde luego, todo este ambiente “festivo” eleva la temperatura y sensibiliza a todas las personas. ¿Quién puede estar tranquilo pensando todas las cosas que tenemos que hacer y todos los obstáculos que se nos presentan?

Cualquier cosa que querramos hacer nos lleva el doble de tiempo. Ir a cualquier lado implica esperas infernales y parece que todo el mundo estuviera en nuestra contra. Todos quieren molestarme y no me dejan hacer lo que necesito...

 

EL QUE PISA PRIMERO PISA DOS VECES

Escuché en muchas oportunidades de las palabras del rab hagaon Shlomo Levinstein Shlita, que dijo en nombre del rab Jaim Mivoloshin, que vinimos al mundo para el otro. Si tenemos un motivo para que nuestro cuerpo tenga un alma dentro y viva en este mundo, ese motivo es “ayudar a nuestros semejantes”, pensar en ellos, preocuparnos por sus necesidades.

Si todos obraríamos de esta forma, sin egoísmo, a nadie le faltaría nada. Pero, como lamentablemente, primero pensamos en nosotros y después, si nos sobra, hacemos como que nos preocupamos por los demás, resulta que siempre falta, y no sabemos o no queremos saber que todo es por nuestra culpa, por nuestro egoísmo, porque siempre estoy YO primero...

 

YO TENGO “FRAC”

Me contó un amigo, talmid jajam, sobre lo que le ocurrió en estos días en un negocio, supongo, en el centro comercial de Brackfeld.

Había comprado una caja de marcadores y estaba esperando, pacientemente, el turno para pagar en la caja. Un hombre, aparentemente importante, intenta sobrepasarlo en el turno, y él, para no pelear, pensando, uno más ¡qué importa!, se hace a un lado para dejarlo pasar.

Pero el hombre no interpretó así su movimiento, pensó que intentó impedirle el paso con lo que le dijo: -¿No sabés que yo tengo prioridad?

-¿Por qué?, preguntó mi amigo.

-¿Acaso no te das cuenta? ¿No ves que yo visto FRAC?!!!

-Ah, debés saber algo muy importante: los tanaim y los emoraim también vestían frac y había otro más que lo vestía: el “imaj shemo vesijro”...

No quise preguntarle a mi amigo cuál fue la reacción de esa honorable persona. En realidad no sé por qué no le pregunté, podría haber sido relevante para este espacio...

 

TODO POR UNA REMOLACHA

La misma noche en que decidí escribir sobre nuestras cualidades, Hakadosh Baruj Hu me mostró hasta dónde podemos llegar con nuestros nervios.

En el Beit Hakneset que está frente a mi casa, se organizó una venta de productos a precios subsidiados, pero muy subsidiados. Practicamente era un regalo, pero para no herir el honor de la congregación, se le dió un valor simbólico a cada producto, de manera que no parezca un regalo o una tzedaka. Pensé que iba a haber un aglomeramiento de personas, empujones, etc., lo que me daría pie a seguir escribiendo, pero, se acercaba la hora del reparto y todo se veía muy tranquilo...

Estaba esperando para recibir dos bolsas de remolacha, y la persona que estaba delante mío recibe una bolsa, digamos normal, y otra más chica. No se sintió conforme y dijo en voz alta que quería que le cambien la bolsa chica por una más grande que quería elegir.

Pensé, probablemente equivocado, que molestar al muchacho que tenía que entregar cientos de bolsas de remolacha para pedirle una más grande, sería innecesario, y que debido a que todo era practicamente regalado, cada uno debía conformarse con lo recibido.

Y dije: -¿para qué tenés que cambiar la bolsa? Quedate con ella y listo.

Recibí como respuesta: -¿por qué? Yo quiero elegir una bolsa grande, ¿por qué tengo que conformarme con la chiquita?

-Porque si vos la cambiás, otra persona va a recibir la bolsa chiquita...

-¿Alguien te pidió que te metas en mi vida? ¿Vos sabés cuánto me apreta el bolsillo? Yo quiero elegir otra bolsa grande...

-Mirá, le dije, ahora yo voy a recibir mis bolsas y te la cambio por la mía...

-¿Quién te dijo que yo necesito algo? ¿Sabés lo que sos? Sos un maleducado, sos una mala persona...

Bueno, para qué, estuve recibiendo insultos durante aproximadamente media hora. Intenté pedirle perdón, que me equivoqué, que no debía haber dicho nada, todo fue inutil. También dije bueno, basta, ya está, me insultaste suficiente, ¿para qué seguir? Baruj Hashem no llegamos a los golpes. Finalmente decidí entrar a mi casa y salir más tarde a buscar mis productos.

Resulté ser un maleducado, un animal, mala persona y otros tantos amigables adjetivos...

 

¿QUE QUIERE DE MI HAKADOSH BARUJ HU?

Es una buena pregunta. Podemos llegar a la noche del Seder, de punta en blanco, toda la ropa nueva o bien planchada, pero portándonos como lo contrario a una persona en los preparativos. O, también, podemos llegar no tan “planchados” a la noche del Seder, pero “viviendo” los preparativos con alegría, como una persona, hechos a “semejanza de Hakadosh Baruj Hu”, pensando en los demás, ya que para eso vinimos al mundo.

Podemos tener un “Pesaj Casher” que sea solamente casher, o por lo menos, que eso creamos, o podemos tener un “Pesaj Casher” que también sea “Sameaj” para todos...

Epílogo

 

Este artículo, escrito un poco en chiste, un poco en serio, tiene por objeto despertarnos en estos días tan importantes, a un verdadero examen de conciencia, para poder discernir, si todo este conjunto de mitzvot tan especiales, nos ayudan a crecer como persona. Caso contrario, carecen totalmente de sentido. Di-s no necesita que limpiemos la casa de jametz, este es un mandamiento que nos ayuda a nosotros para poder materializar en algo tangible, la limpieza interior de nuestras midot (cualidades) que debemos hacer en estos días.

 

Solo trabajando muy duro sobre nosotros mismos, podemos aprovechar la fuerza tan especial que tienen estos días de Pesaj para crecer y ser mejores personas. Este es el sentido verdadero y profundo de tanta obstinación por sacar de nuestras vidas todo resto de jametz.

 

Hoy  a la mañana, erev Pesaj, cumplimos la mitzva de Birkat Hajama, la bendición del sol, que se realiza una vez cada 28 años, cuando el sol llega al mismo lugar de su órbita como estuvo en el día de la creación del mundo.

 

Aquí en Jerusalem, miles de personas por las calles, todas juntas, diciendo al unísona la brajá. Fue muy emocionante. Hombres, mujeres y niños, lleno de cochecitos de bebes, todos con una sonrisa en la cara, y lágrimas en los ojos, ansiosos por cumplir con la voluntad del Creador de todo.

 

Que este fervor que se vivió hoy, nos ilumine para poder llegar a este seder de Pesaj con el convencimiento de que podemos y debemos ser mejores.

 

Judaismohoy.com les desea que tengan todos un Pesaj Kasher veSameaj, rodeado de sus seres queridos, y que tengan la posibilidad de enseñarles y transmitirles a sus hijos todo el amor por D-os, por la Torá y por am Israel.

 

 

Leiluy Nishmat  Harav Hagaon Moshe Shlomo Halevi ben David  זצ"ל

Leiluy Nishmat  Abraham ben Lea  ז"ל

 

 

 

 

 

 

 




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 7+1=:
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal

 

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2021 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Entendiendo el Judaísmo]   
[Cocina Judía]    [Festividades]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
[Para Reflexionar]