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Shabat Shalom


La hoja Ajarei mot-Kedoshim
Por. Adaptación Rav Gabriel Guiber



 

בס"ד

CADA UNO CON SU “PEKALE”

“...y se acercará Aharon a la Santidad con un ternero...” (Vaikra 16,3) 

¿Cómo podemos llegar al deseado estado de tener la mayoría de méritos contra una minoría de pecados?, preguntó el rab hagaon Shlomo Levinstein Shlita. Estamos tan llenos de pecados, sin saber hasta dónde... ¿Existe la posibilidad de que nosotros, que estamos dentro de una generación en la que es tan fácil caer, podamos llegar a una situación más cómoda, en cuanto a nuestra espiritualidad?

El rab hagaon Ben Tzion Aba Shaul ztz”l, nos afirma que sí es posible. Y nos trae un Midrash sobre este pasuk que nos dice que “...y con esto vendrá Aharon...”, tiene que ver con lo que está escrito en el libro de Shlomo Hamelej, el Mishle: porque con “trucos” harás la guerra.... Dijo rabi Natan y rabi Aja en nombre de rabi Simon, si hiciste muchas cosas malas, o sea, un paquete de pecados, tendrás ahora que traer y cumplir con un paquete de preceptos...

Y no hay nada que explicar, es muy simple, si pecamos mucho, ahora tendremos que cumplir, frente a esos pecados, muchos preceptos, para eliminarlos..., y así salvarnos del castigo. Pero, el Rosh Ieshivat “Porat Iosef”, en su libro “Or Letzion”, explica diferente.

Hay un precepto, dijo rabi Ben Tzion Aba Shaul ztz”l, en una conferencia a los alumnos de la Ieshiva, que por sí solo, agrupa un paquete de preceptos, y quien tiene el mérito de cumplir con este precepto, consigue en forma inmediata un paquete tan grande y tan importante que resulta casi imposible valorizarlo.

Y también, lo alenu, puede pasar lo contrario. Hay pecados que pueden parecer a nuestra vista como algo muy leve, casi imperceptible, pero que en realidad lleva consigo otro paquete, que conviene no describir, trae pegado un paquete de pecados que por eso, el Midrash viene a aconsejarnos que si hicimos un pecado como éste, que intentemos contrarrestarlo con un paquete de buenas acciones.

En su libro, el Rosh Ieshiva trae varios ejemplos sobre estos tipos de paquetes, y también el rab hagaon Itzjak Zilverstein Shlita, rab de Ramat Eljanan en Bnei Brak, agrega otros ejemplos:

El Maran, rabi Iaacov Kaminetzky ztz”l, Rosh Ieshivat “Tora Vedaat”, contó algo que le ocurrió en su juventud.

Transcurría la primera guerra mundial, y rabi Iaacov escapaba junto con su esposa de una banda de saqueadores que no tenían piedad por nadie. Se divertían robando y dañando.

Ellos escaparon por los campos y llegaron a un pequeño pueblo en el cual vivían solamente dos iehudim. El frío era terrible, el viento fuerte y la lluvia helada penetraban hasta los huesos y ningún abrigo resultaba suficiente. Toda persona que permaneciera mucho tiempo fuera estaba en un real peligro de vida.

En la entrada del pueblo, se podía ver una de las casas, la más lujosa del lugar, que pertenecía a uno de los iehudim. Golpearon a la puerta con la seguridad de que serían recibidos muy “calurosamente”, y que los dueños de casa honrarían a los distinguidos viajeros que necesitaban con urgencia el calor de un hogar.

Pero, para sorpresa de ambos, no fueron recibidos así, la persona que les abrió la puerta se rehusó a dejarlos entrar, a pesar de los ruegos de rabi Iaacov. Sin escucharlos les dijo: ustedes no entrarán a mi casa!

Cuando vieron que no tenían con quién hablar, el rab le pidió piedad por la esposa, que estaba a punto de morir congelada, que por lo menos les permita cobijarse bajo el techo del patio, para cubrirse de esa lluvia helada que quería terminar con sus vidas. Este pedido si fue aceptado y permanecieron allí, toda la noche, helada, con un pequeño consuelo, no seguir recibiendo los golpes de la lluvia y la nieve.

El mal tiempo continuó, y rabi Iaacov con su esposa sólo pudieron llegar hasta la cercana Ieshiva de Slavodka, donde pasaron los Iamim Noraim.

Cuando llegó el momento de leer la Tora, rabi Iaacov vio que el Rosh Ieshiva le hacía una seña al encargado de invitar a la gente a la lectura, para que haga subir a..., a ese millonario que los trató tan mal esa noche, y que no les permitió entrar a su cálida casa, para cubrirse de la nieve, la lluvia y el frío...

Rabi Iaacov se acercó al Rosh Ieshiva y le pidió que le explique cómo tomó la decisión de honrar y hacer subir a la Tora a una persona tan malvada, dándole los detalles de lo que hizo con ellos esa noche...

El Rosh Ieshiva le pidió un poco de paciencia, cuando finalicen los rezos le daría una explicación.

Cuando terminaron las oraciones, el Rosh Ieshiva pretendió tranquilizar a rabi Iaacov, diciéndole al oído que este millonario no era la persona fría y malvada que el suponía, esas no eran sus cualidades. Era una persona muy buena, y él solo se ocupaba de la manutención de toda la Ieshiva y algunas veces alojaba a todos los alumnos en su casa, por propia voluntad. El motivo de la negativa de permitir al rab y a su esposa el ingreso a su casa se debió a que unos días antes tuvo un invitado que cuando todos se fueron a dormir, “desvalijó” su casa, robándole todas sus pertenencias hasta dejar la casa prácticamente vacía.

Ustedes llegaron a su casa, precisamente en el peor momento, ese día de lluvia posterior al gran robo, cuando su corazón todavía estaba quebrantado, y había decidido no recibir más invitados, salvo a los que ya conocía con anterioridad, concluyó el Rosh Ieshiva.

Ahora vamos a pensar, ¿qué castigo debería recibir el ladrón que desvalijó la casa del millonario? Es evidente que no solamente deberá ser castigado por el robo de la casa, sino que también debemos acusarlo de intento de homicidio en primer grado! Ya que por su culpa el dueño de casa no les permitió entrar a rabi Iaacov y a su esposa, y ambos corrieron el peligro de morir congelados!!!

Este pecado es uno de los que llamamos “paquete de pecados”. Una persona comete una transgresión, que puede suponerse como un pecado “común” (ya que un robo no es de por sí un delito tan grave), pero a veces este pequeño pecado tiene consecuencias gravísimas, que nadie podría llegar a suponer...

Y la persona que comete un pecado así, un paquete de pecados, tiene una única forma para intentar corregir lo que hizo, para tratar de salvarse del tremendo castigo: procurar cumplir un paquete de preceptos.

Por ejemplo, una persona puede cumplir con un precepto, que empuje a los demás a cumplir con otros más. Si nos cuidamos de hablar durante los rezos, desde que entramos al Beit Hakneset hasta que salimos, y además intentamos también no escuchar al que quiere hacernos entrar en una conversación, esto trae un paquete de preceptos, ya que el no hablar en el medio de los rezos, desencadenará muchos preceptos más, como contestar a todos los “Amen”, concentrarnos mejor en las oraciones, escuchar la repetición del Shemone Esre, la lectura de la Tora, además de ayudar a todos los que nos rodean a que “copien” nuestra conducta...

Esto evitará conversaciones donde pueda existir el lashon hara, y todo será gracias a nuestra voluntad, y el premio será también nuestro...

Esh Dat

Leiluy Nishmat  

Alberto Abraham ben Amalia  ז"ל




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