Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 






Shabat Shalom


No. 312- Naso-3
Por. Adaptación Rav Gabriel Guiber



Untitled Document

DETRAS DE CADA BUEN HOMBRE
(detrás y no delante)
SIEMPRE HAY UNA BUENA MUJER

Manoaj le dice al Angel de Hashem que detenga su marcha que él le preparará un delicioso cordero. El Angel de Hashem le dice a Manoaj que si él le prepara un cordero no lo comerá, que mejor será ofrendar el cordero al Bore Olam antes que ofrecércelo a él. Manoaj no sabía que él que estaba hablando con un Angel de Hashem (de la Haftara de la perashat Naso, Shoftim 13,15-16).

¿Cuál es la necesidad que tiene el Tanaj de explicarnos que Manoaj no sabía que estaba hablando con un Angel?

Dice la Guemara en el tratado de Ioma, que cuando una persona dona un sacrificio, debe expresarse así: “una ofrenda para Hashem”, y de ninguna forma decir “para Hashem la ofrenda”. El motivo de esta aparentemente pequeña diferencia es que si, lo alenu, la persona muere mencionando solamente la mitad de la expresión, habrá pecado mencionando el Nombre de Hashem en vano!

El Angel le dijo a Manoaj: que si lo detiene no comerá de su pan, pero si eleva una ofrenda para Hashem, ésta será recibida. Preguntamos, ¿por qué el Angel no dijo que si eleva para Hashem una ofrenda ésta será recibida? El es un Angel y puede tranquilamente hablar de esa forma ya que no existe la posibilidad como en el hombre, que muera en la mitad de la expresión… ¿Y por qué el Angel habla así y no como podría? Justamente porque Manoaj no sabía que estaba hablando con un Angel de Hashem, ya que el Angel hablaba de la forma en que hablaban los hombres!

Jazal dijeron sobre Manoaj: es un “Am Aaretz”, un hombre sin estudio, y la prueba de ello es que camina detrás de su esposa.

Y hace falta entender a qué se llamaba Am Aaretz en esos tiempos.

Dice el Maran rab Hajida ztz”l, en los asuntos de comida, Manoaj era estrictamente meticuloso, a tal punto de cumplir con todos los detalles, inclusive en cuanto a intenciones al pronunciar las bendiciones, que exigía el “Arizal”. Estamos hablando aquí de cosas muy profundas y difíciles de comprender, por lo menos para el que escribe. Ahora, las cosas difíciles las sabía, pero las más simples, como ser, la intención que por ejemplo ponía Abraham Avinu, eso no lo sabía.

Por eso el Angel le dijo que no comería de su comida. Los Angeles comieron en la casa de Abraham Avinu, pero no pueden comer en la casa de Manoaj, porque Manoaj no alcanzó la categoría de Abraham Avinu, por eso podemos decir que Manoaj era un Am Aaaretz.

Está escrito que Manoaj era un Am Aaretz porque andaba detrás de su esposa. Después de muchos años de esterilidad, de pronto se presenta la esposa y le dice: me encontré con un Angel que me dijo que el año próximo tendremos un hijo varón! Podemos decir que quedó muy impresionado ante el hecho o que la noticia le produjo una gran emoción y que por eso, casi sin darse cuenta fue detrás de ella. ¿Por qué tenemos que catalogarlo de inmediato como un Am Aaretz?

Dijo el Maran Harab Shaj ztz”l (Shlita, cuando el rab hagaon Shlomo Levinstein dio su conferencia, el Maran estaba con vida):

¿Acaso Manoaj, debido a su gran emoción o por la impresión causada, se puso los zapatos al revés? ¿O se puso la camiseta arriba de la camisa?

Hay cosas que resultan naturales en una persona, esas cosas no se alteran ni con la mayor de las impresiones. Cuando uno está apurado, emocionado o impresionado, puede equivocarse en cosas que no están incorporadas a su naturaleza, cosas que según la ocasión se pueden hacer de una u otra forma, pero las cosas que hacemos instintivamente, las cosas que siempre se hacen igual, en esas cosas no podemos equivocarnos.

Esto es lo que le preguntamos a Manoaj, ¿por qué no está incorporada en su persona la costumbre de no caminar detrás de la mujer?

Y esta es una de las cosas que marcan una gran diferencia entre nuestra cultura y la cultura ¿? occidental. Ya sabemos que en los países a los que llaman civilizados existe el rótulo “lady first”, o, en nuestro idioma, las damas primero. Y esto es algo que no existe entre los iehudim, por eso, el que camina detrás de la mujer se comporta como los demás pueblos, o sea, es un Am Aaretz.

En nuestra cultura, que sí es cultura, y no por cuestión de machismo, como suelen decir las personas que critican a los que cumplimos con la Tora y los preceptos que Hashem nos ordena, hay varias razones que nos impiden hacer como hacen los demás.

Entendemos que los demás pueblos utilizan este rótulo como una cuestión de delicadeza, y para sorpresa de muchos, en esta costumbre se demuestra el machismo de la cultura occidental. Ya que utilizan la palabra delicadeza para esconder la verdadera causa: dejan pasar primero a la mujer porque piensan que la mujer es el “sexo débil” y como consecuencia de esa debilidad dejan pasar a las damas primero. De la misma forma que cuando se hundía un barco: las mujeres y los niños primero, porque son más débiles, más frágiles. Los fuertes, los hombres saldrán después. ¿Esto no es machismo?

En el iahadut no existe la palabra machismo. Se me ocurren ahora dos motivos por los cuales el hombre camina delante. Primero, en honor a la Tora que estudia, esto le da prioridad, por cuanto que la mujer no tiene la obligación de estudiar Tora y el hombre sí. La segunda causa, me parece ser el recato, el zeniut, si la mujer camina delante, puede provocar que el hombre la mire y eso no suena recatado. (Estos párrafos en letra inclinada no forman parte de las palabras del rab hagaon Shlomo Levinstein Shlita).

Otra pregunta surge del comportamiento de Manoaj, vemos que no tenía otra alternativa que caminar detrás de su mujer, porque él no sabía dónde encontrar al Angel de Hashem, la única que sabía dónde estaba era ella!

Entonces no habría motivo para llamarlo Am Aaretz.

Sabemos que el Angel se reveló por primera vez a la mujer. Después de que ella le contó a su esposo lo ocurrido, Manoaj le dice a su esposa que cuando el Angel se le aparezca nuevamente que le diga que él, Manoaj, quiere hablar con él.

Cuando finalmente el Angel vuelve a aparecer, ella le pide al Angel que por favor la espere que ella iría a llamar a su marido. Desde luego, el Angel acepta, y espera hasta que llega Manoaj!

¿Y por qué Manoaj tenía la necesidad de ir detrás de su esposa?

¿Acaso tenía miedo de no encontrarlo o de que el Angel se canse de esperarlo? Esa era una preocupación innecesaria. Manoaj podía ir tranquilo en busca del Angel, ya que cuando el Angel acepta hablar con él, si se diera el caso de que Manoaj perdiera el rumbo, el Angel se ocuparía de encontrarlo.

Esh Dat 5759.

Leiluy Nishmat  Alberto Abraham ben Amalia  ז"ל




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 7+2=:
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal

 

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2021 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Entendiendo el Judaísmo]   
[Cocina Judía]    [Festividades]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
[Para Reflexionar]