Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 






Shabat Shalom


No. 341-Janucá-4
Por. Adaptación Rav Gabriel Guiber



Untitled Document

בס"ד

¿SOLO LOS PRINCIPES TIENEN SANGRE AZUL?

Al prender las velas de Januca, después de los cantos, mencionamos lo que nos hicieron los griegos, “rompieron nuestras murallas...” Y pregunta el rab hagaon Shlomo Levinstein Shlita, ¿esto fue lo tan grave que nos hicieron?

Ellos prohibieron a los iehudim respetar y cumplir el Shabat, hacer el Brit Mila a los recién nacidos y santificar el mes con la observación de la luna. La intención de los griegos era eliminar al pueblo iehudi haciendo sucumbir nuestra espiritualidad, procurando hacernos olvidar nuestra Sagrada Tora. Que sigamos siendo iehudim (como un título), pero, comportándonos como griegos…

Dicen Jazal, que cuando veían que un iehudi era conducido a la muerte, le preguntaban en público, de forma que todos escuchen: ¿por qué te llevan a la muerte?

Uno contestaba, porque le hice el Brit Mila a mi hijo, y el otro decía, porque cuidé el Shabat Kodesh…

Para cuidar el Shabat, los iehudim se escaparon a las cuevas que había en los montes de “Iehuda”. Cuevas en las que no había ni agua ni luz, nada importaba, lo principal era el cuidado y el cumplimiento de nuestro Shabat. Cuentan que en una de las cuevas había mil iehudim, y los soldados griegos los persiguieron hasta la entrada de la cueva, ordenándoles salir y profanar el Shabat, de lo contrario encenderían fuego en la entrada y todos morirían ahogados con el humo…

Mil iehudim murieron ahogados… aunque cuando hay peligro de vida está permitido profanar el Shabat, pero en este caso estaba prohibido. Si el no iehudi amenaza de muerte al iehudi para que haga un trabajo en Shabat que él necesita, el iehudi puede profanar el Shabat para salvar su vida. Pero cuando el no iehudi no necesita del trabajo del iehudi, simplemente quiere que el iehudi profane el Shabat públicamente, a la vista de diez iehudim, en ese caso debemos entregar nuestra vida y no profanar el Shabat.

Con estos decretos terribes y con las matanzas sin motivo de muchísimos iehudim, la situación no era muy buena, casi no quedaban iehudim que cumplieran con la Tora y sus preceptos! Y después de todo esto, ¿qué es lo que nos dicen?, ¿ustedes quieren saber qué es lo que nos hicieron los griegos? Rompieron nuestras murallas… ¿Acaso esto es más grave que todos sus decretos?

¿Y cuál fue la muralla que rompieron los griegos? Dice el “Tosafot Iom Tov” en el tratado de Midot, que en el Beit Hamikdash había una muralla muy pequeña, de tan solo un metro de alto, hecha de madera, que marcaba el límite hasta donde podía llegar un no iehudi. Los iehudim podían atravesarla, los no iehudim que traían un sacrificio al Beit Hamikdash podían llegar solamente hasta allí.

A esa pared tan insignificante, los griegos la rompieron en trece lugares, porque no podían soportar que los iehudim sean “diferentes”, y gritaban: ¿en qué ustedes son mejores que nosotros?, ¿acaso ustedes tienen sangre azul?

Ahora preguntamos, ¿por qué sus decretos fueron contra el Shabat, el Brit Mila y la santificación del mes, y no otros? Entendemos perfectamente el por qué de el decreto sobre el Shabat y sobre el Brit Mila, ya que son dos preceptos que “gritan” que hay una diferencia entre el iehudi y el no iehudi. Pero, ¿qué les puede importar que Israel santifique el mes de acuerdo a la observación de la luna?

¿Cómo santifica el mes el pueblo de Israel? Dos iehudim salen al campo y atestiguan en el Bet Din (en un tribunal rabínico que está apto para aprobar el testimonio, entre otras cosas) que vieron a la luna en el momento de su renovación, cuando vuelve a nacer… Los rabanim del Bet Din investigan las declaraciones de los testigos, para comprobar si son verdaderas, y entonces declarar: “Mekudash, Mekudash”, se ha santificado el nuevo mes!

Volvemos a preguntar, ¿por qué esto molestaba a los griegos?

Dijo el rab Iair Israeli Shlita, el pueblo de Israel se compara con la luna. Y realmente, lo lógico sería ir detrás del año solar, que tiene 365 días. Cuando nosotros nos regimos por el año lunar, en cada año nos faltan once días que completamos cada dos o tres años con un mes adicional, para estar de acuerdo al año solar, que no necesita cambios como el lunar (solamente cada cuatro años le agregan un día al mes de febrero, pero es algo fijo, no tan variable como el lunar).

Pero, el pueblo de Israel se compara con la luna. La luna, desde el momento en que se renueva, tarda quince días hasta llegar al máximo crecimiento, y desde allí, en otros quince días desaparece.

Desde Abraham Avinu, el padre del pueblo iehudi, hasta Shlomo Hamelej, pasaron quince generaciones. Con el rey Shlomo el pueblo de Israel llegó a la cima. David Hamelej fue la generación número catorce, y Shlomo Hamelej, la quince. Shlomo fue llamado, la “luna en su esplendor”. En sus días existía una Bendición que nunca fue vista en otra época, Shlomo construyó el Beit Hamikdash, y la Divinidad estaba “posada” sobre el pueblo. Nadie pensaba en la plata por esos días, de tan abundante… El pueblo de Israel alcanzó una categoría que nunca alcanzó, ni antes, ni después, y tanto en espiritualidad como en materialidad…

Y desde los días de Shlomo, pasaron otras quince generaciones, donde la fuerza del reino fue descendiendo, hasta llegar a la generación en la que se destruyó el Beit Hamikdash!

En la historia de la humanidad, cada pueblo que fue conquistado por otro, “desapareció del mapa”, en otras palabras, no quedó nada de ese pueblo. Tomemos por ejemplo a los españoles, que cuando llegaron a América, encontraron culturas indígenas muy desarrolladas, conquistaron el lugar, mataron a algunos, capturaron a otros y, ¿qué quedó de sus culturas?, solamente ruinas…

¿Qué queda hoy de los griegos, de los romanos o de los egipcios? Ruinas…, de los templos helenistas, de los teatros romanos o de las pirámides egipcias…, pero los pueblos, desaparecieron.

El único, el único pueblo que prevaleció al paso de las generaciones, con la gran fe de que en el futuro cambie la situación, y con la llegada del Mashiaj vuelva a ser lo que fue, es el pueblo de Israel!!!

Y es en esto que se compara con la luna. Todos los meses la luna desaparece, pero otra vez resurge de la nada, vuelve, como decimos en el “Kidush Levone” (en la Bendición de la luna), que será coronada y que en el futuro se renovará para alcanzar nuevamente su cúspide… Y como la luna se renueva, también el pueblo de Israel tiene la esperanza de que se renovará.

Esto es algo que por más que lo cuenten, no se puede creer! Un pueblo desterrado, en el exilio. Que perdió a sus mejores hijos, en la época de la destrucción del primero y segundo Beit Hamikdash. Pasaron dos mil años y todavía se mantiene y vive!!! Y en sus corazones sigue persistiendo la fe en la futura renovación. Esto nos enseña y es también la prueba viva de que este pueblo tiene la Garantía Divina, este pueblo no es como los otros pueblos…

Y esto es lo que los griegos no podían digerir…

El rab de la Ieshivat Poneviz llegó a roma para dirigirse a las casas de algunas personas para recaudar dinero para su Iehiva. Le pidió a sus acompañantes que por favor, en algún momento, lo lleven a la “puerta de titus”. La agenda del rab estaba completa, no tenía ninguna pausa. Finalmente, antes de llegar al aeropuerto para regresar a casa, lo llevaron. El rab bajó del auto, llegó frente a la arco, estuvo allí unos 15 segundos y volvió al automóvil, y dijo que podían seguir viaje…

Todas las caras mostraban gran asombro. ¿Para qué quería el rab ver la arco de titus y seguir viaje?

El rab dijo: tenía la obligación de pasar por aquí, ver el lugar y decir: titus, titus, ¿dónde estás?... Nosotros, los iehudim, estamos acá!!!

Desde Abraham Avinu hasta hoy en día, siempre los pueblos quisieron desacerse de nosotros pero, Baruj Hashem no lo consiguieron, porque tenemos la Garantía firmada por el Bore Olam, que en el futuro, tendremos la renovación de la misma forma que la luna. Por eso los griegos también agregaron a sus decretos la prohibición de santificar el mes, porque mostraba otra vez la diferencia entre los dos pueblos…

Y ellos, al romper esa pequeña muralla de madera que existía en el Beit Hamikdash, hacían lo peor que podían hacer a nuestro pueblo, romper lo que nos diferencia de ellos, hacernos como ellos…

Dijo el Beis Haleivi, cuando Israel no sabe marcar la diferencia, Hashem le enseña a los otros pueblos y ellos la hacen…

Y agregó el rab hagaon Reuben Karelinstein Shlita, cuando se borran las diferencias se genera la unión, dice Hakadosh Baruj Hu, esta unión Yo no la voy a permitir, si el iehudi no sabe hacer Kidush, entonces, el no iehudi hará la Havdala!

Januca, es la fiesta de la enseñanza, y la enseñanza será única y exclusivamente en el camino de “Israel Saba”, como Iaacov Avinu no permitió que Esav intervenga en nuestra educación, tampoco nosotros podemos permitirlo, sin ser racistas, sepamos, tenemos sangre azul!

De las conferencias del rab hagaon Shlomo Levinstein Shlita.

Leiluy Nishmat Harav Guilad Hacohen ben Shmuel זצ"ל




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 8+1=:
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal

 

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2021 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Entendiendo el Judaísmo]   
[Cocina Judía]    [Festividades]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
[Para Reflexionar]