Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 






Shabat Shalom


No. 371-Jukat-4
Por. Adaptación Rav Gabriel Guiber



Untitled Document

בס”ד

El versículo en Parashat Jukat (Bamidvar 21,27) dice así: “Por eso dirán los fuertes, vamos a Jeshbon..." La palabra Jeshbon, se puede traducir como pensar ó a calcular

En el tratado de Baba Batra (Perek Hasefina) nuestros Jajamim explicaron el versículo: por eso dirán los fuertes, esos fuertes que gobiernan sobre sus instintos y sobre sus deseos, vengan a calcular las cuentas del mundo, lo que se “pierde” (diremos nada) cuando cumplimos un precepto frente al premio que recibiremos con su cumplimiento, y la “satisfacción” (ínfima, momentánea) que brinda cometer un pecado frente a la pérdida (eterna). Si hacemos las cosas en la forma correcta, podremos “construir” en este mundo, con nuestra mirada puesta en el mundo venidero. La ciudad de Sijon, si nosotros nos imaginamos que estamos en esa ciudad, que vamos detrás de una linda conversación (sija), ¿qué está escrito después?, porque saldrá el fuego de Jeshbon, saldrá fuego de entre los que piensen (mejashbim) que devorará a los que no piensen...

Ese es el trabajo del ietzer hara: hacer que la persona tenga hermosas conversaciones, hablar del tiempo, del futbol, de los pajaritos, en fin, sentirnos como volando por las nubes, distraídos, o en la Luna...

Así el ietzer mata dos pájaros de un tiro. Por un lado consigue distraernos del cumplimiento de los preceptos, ya que nos convence de que todo resulta válido, ¿por qué?, ¿acaso estamos presos?, ¿todo el tiempo debemos estar atentos y estudiando?, ¿obligaciones y más obligaciones?, ¿preceptos, prohibiciones, y si todo eso no alcanza, también vallas para prevenirnos más?, ¿todo el tiempo cumpliendo?, ¿por qué? ¡Un poco de descanso, por favor!!! Una distracción, una pausa, déjenme respirar!!!

Todo estaría bien si fuera sólo una pausa, pero cuando el ietzer nos atrapa, no nos suelta.

La segunda cosa que consigue el ietzer es que charlemos..., que hablemos con “libertad”, podemos decir lo que querramos, ¿cuál es el problema?, ¿acaso a las palabras no se las lleva el viento?, y luego terminamos “presos” de nuestras propias palabras...

No podemos decir que nuestro trabajo sea fácil, hay que estudiar buenas estrategias para librarle una guerra al ietzer, para poder engañarlo y salvarnos de sus engaños. En especial debemos cuidarnos de una de sus armas más poderosas, que a veces nos permite cumplir con un precepto muy pequeño, para hacernos caer, ahora que entramos en confianza, en un pecado inmenso, que borra por completo el precepto cumplido.

Esto lo podemos comparar con los cazadores de aves, que colocan en sus trampas alimentos para pájaros. Sabemos, desde ya, que no tienen la intención de proporcionarle alimentos a las aves, sino que con una pequeña inversión de su parte esperan obtener grandes ganancias. Al igual que el ietzer hara, que nos da un poquito, nos permite cumplir con un pequeño precepto para luego hacernos caer en el pozo de los peores pecados...

Nuestros jajamim nos mostraron la forma de proceder del ietzer con un conocido ejemplo. Un rey llama a uno de sus ministros y le ordena: bajo ninguna circunstancia, pase lo que pase, no se te ocurra quitarte ninguna prenda en público. Creo estar hablando claramente, bajo ninguna circunstancia!!!

Pasaron unos días, y mientras el ministro estaba en el mercado, un hombre comienza a señalarlo y le muestra a todos: miren la joroba que el ministro tiene en la espalda! Todo el mundo fija la mirada en la espalda del ministro y comienzan a burlarse. El ministro, enojado, responde que no tiene ninguna joroba.

Pero todos siguen con la burla, y el hombre sigue afirmando y mostrando la joroba mientras que el ministro sigue negando, que es mentira, no tiene ninguna joroba.

Muy bien, dijo el hombre, hagamos una apuesta, si no tenés ninguna joroba, yo te daré cien mil monedas, pero, si tenés la joroba como yo lo afirmo, vos me darás a mí las cien mil monedas...

El ministro aceptó, se sacó la ropa y le mostró a toda la gente del mercado que no tenía ninguna joroba, con lo cual se ganó las cien mil monedas...

Cuando volvió al palacio, le contó al rey que, en su paso por el mercado, ganó una apuesta y obtuvo cien mil monedas que las entregaría al tesoro del reino.

El rey escuchó, se estremeció porque se dio cuenta de lo ocurrido, y le gritó: no existe en el mundo un tonto más tonto que vos!!! Te dije que bajo ninguna circunstancia te saques las vestimentas en público. Creés haber ganado para el tesoro cien mil monedas, mientras yo le aseguré a ese mismo hombre que si conseguía desvestirte en público yo tendría que pagarle un millón!

Ese hombre fue demasiado inteligente para vos, ya que entregándote cien mil monedas consiguió ganar un millón, al lograr desvestirte en el mercado.

De la misma forma, el ietzer nos “permite” cumplir pequeños preceptos, con los que podremos conseguir un pequeño premio, para después hacernos caer, lo alenu, en las profundidades de los pecados más terribles. Vemos así qué grandes son los beneficios que obtiene el ietzer hara!

Y su intención es muy clara, hacer desaparecer al hombre del mundo, pero no solamente del Olam Haba, sino también del Olam Haze. Ya que las personas que piensan que están disfrutando de los placeres de este mundo, sentados en teatros o en lugares de comida (dejando pasar el tiempo, sin saber que cuando la aguja del segundero del reloj para del dos al tres, esos cinco segundos nunca volverán!!!), sólo piensan que están disfrutando o hacen creer que están disfrutando (porque necesitan hacerlo creer, no pueden hacer saber a los demás que están aburridos o no tienen lo que hacer, ya que eso es algo que no se acepta en la sociedad, deben mostrarse alegres aunque no lo estén).

Por esto al ietzer se lo llama “malo”, como está escrito que el instinto trae nada más que malos pensamientos a nuestros corazones, ya que su finalidad es hacernos el mal y arrancar a la persona de los dos mundos. Y esto es lo que está escrito: el malvado busca al justo e intenta matarlo, ¿quién es el malvado?, el ietzer hara, que busca matar al hombre y sacarlo de los dos mundos, por eso debemos cuidarnos tanto del ietzer y de sus engaños...

El Saba Mikelem ztz”l, le dijo una vez a su hijo: vení, te voy a mostrar cómo se conduce el ietzer hara.

Estaban en Kabalat Shabat, y el patio del Beit Hakneset estaba repleto de niños que jugaban y se divertían.

El Saba llevó a su hijo a la ventana y le mostró: ¿ves a todos esos chicos que están jugando? De la misma forma también juegan todos los hombres del mundo, con una única diferencia, que juegan a otro juego.

Cuando un niño crece y se transforma en un hombre, simplemente cambia un juego por otro juego.

Pero el ietzer hara es el mismo, tanto el que tienen los chicos como el que tienen los grandes, y todo tiempo que la persona no trabaja para romper sus pasiones y sus voluntades, seguirá siendo el mismo niño.

Para esto, Jazal nos dieron un consejo, que nos salvará del ietzer y nos permitirá crecer. Vamos a pensar, los pensamientos del mundo...

Hagamos los cálculos, las cuentas, pensar sobre la verdad, lo que se pierde al cumplir un precepto frente al pago infinito... Y la satisfacción ínfima o nula que tenemos al pecar frente a una pérdida terrible. Así conseguiremos la garantía: si hacemos así, construiremos el Olam Haze con la mira puesta en el Olam Haba!

Darje Musar.

 

Leiluy Nishmat Harav Mijel Iehuda Lefkovich זצוק”ל




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 7+1=:
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal

 

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2021 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Entendiendo el Judaísmo]   
[Cocina Judía]    [Festividades]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
[Para Reflexionar]