Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 






Shabat Shalom


La Nueva Hoja Vaetjanan
Por. Adaptación Rav Gabriel Guiber



Untitled Document

בס"ד

LA DULCE VENGANZA

“Hashem habló con ustedes cara a cara…”

(Devarim 5,4)

Escuchamos el relato de un hombre que retornó a nuestras fuentes, que tiene un mensaje importante y necesario a la vez, y nos puede enseñar algo sobre nuestra relación con nuestros compañeros.

Un día, cuando salía hacia mi trabajo, el motor de mi automóvil dejó de funcionar, y no pude continuar mi viaje. Estaba parado a un costado del camino, esperando “algo”, tal vez la salvación. De pronto, una “combi” que salió desde Kiriat Sefer hacia Bnei Brak, se detiene, y un hombre “religioso” baja y se me acerca.

Me pregunta sobre mi problema, y cuando le explico sobre el motor de mi auto, se dispone a repararlo. Pero, el desperfecto no era tan sencillo, al parecer era algo serio, y los intentos por hacer arrancar el motor parecían ser en vano.

De mi parte, le dije al hombre, que seguía intentando, que no desperdiciara su tiempo, pero no aceptó, y me dijo: bajo ningún punto de vista… hasta que no escuche el ruido del motor no me moveré de aquí. Y continuó su trabajo, durante media hora, aproximadamente.

Y cuando finalmente, escuchó la “voz” del motor, aceptó seguir su camino.

Yo, en forma absolutamente natural, abrí mi billetera y saqué un billete de cien dólares. Se lo quise entregar como pago por su entrega, su esfuerzo y el tiempo que invirtió en mi automóvil.

Y él, no aceptó el dinero. Y esa negación fue también una reacción muy natural. ¿Acaso piensas que voy a renunciar a la buena acción que hice por un billete?, me dijo.

Intenté convencerlo de que se trataba del pago que le correspondía por el tiempo invertido. Y eso era algo aceptado por cualquier corriente de pensamiento. Fue inútil, tuve que guardar los cien dólares. Jamás lo aceptaría…

Sin alternativa, nos separamos, y cada uno fue por su camino, y desde ese día, busqué a ese hombre de todas las formas posibles, para intentar pagarle por el favor, algo que le correspondía. Y no lo encontré…

Pasó un año y medio, o tal vez más. Yo iba por mi camino, no era el mismo camino de siempre, viajaba por uno de los extremos del país, por el norte, y de pronto veo un automóvil detenido, al costado del camino. El automóvil era exactamente igual al mío.

Me acerqué al conductor, que me dijo que tenía un problema en un neumático. Necesitaba cambiarlo, pero no tenía el neumático de reserva.

En ese momento recordé, que en la noche anterior, mi hijo me había traído un neumático adicional (aparte de la reserva), y ese neumático era adecuado para este hombre en problemas.

Mientras yo estaba cambiando el neumático, algo extraño pasó…

Yo miraba al conductor del auto detenido, y sentía como si lo conociera…, pasaron sólo unos segundos y recordé que él era el conductor de la “combi”, que tanto me ayudó en su momento, y que había rehusado tomar su dinero.

Ahora, me estoy preparando para vengarme de ti, le dije al oído al hombre, que hasta ese momento no me había reconocido. Me miró con gran asombro cuando escuchó lo que le dije, porque no sabía a qué me refería.

¿Acaso no me recuerdas?, le pregunté. Le tomó unos minutos hasta que recordó lo que sucedió aquella vez, en la que me arregló el motor de mi automóvil.

Entonces, se encontraron en un cálido abrazo, y volví a decirle: “ahora, cobraré mi venganza, y como aquella vez no aceptaste tomar mi dinero por el arreglo, lo mismo voy a hacer yo. No pienso cobrar un centavo por el neumático que puse en tu automóvil…

Le conté sobre todos los esfuerzos que hice para tratar de encontrarlo, y pagarle. Y ahora, Hashem te ha puesto en mi camino, y es el momento más que apropiado para vengarme de lo que me has hecho…

¿Y qué fue lo que finalmente ocurrió? Que decidí retornar a las fuentes y cuidar la Tora de Hakadosh Baruj Hu.

Y el motivo que me hizo acercar a la Tora, fue el ver como Hakadosh Baruj Hu hace girar la “rueda” de los acontecimientos que suceden en Su Mundo.

Yo podría haber estado buscando a este hombre durante años y años, sin encontrarlo. Y el Bore Olam provocó que este hombre tuviera un desperfecto en el camino, con un automóvil igual al mío, que me hizo detener a un costado esperando ese “algo”.

Y no sólo eso, su detención se produjo casi en el mismo momento en el que yo transitaba la misma ruta, y pasaba exactamente por allí, para que yo lo vea e intente ayudarlo…

¿Acaso alguna persona podría encadenar todas estas coincidencias? ¿Alguien tiene la fuerza o la inteligencia para imaginar y ordenar algo así? Seguro que no.

Pude comprobar que hay un D-s que gobierna el mundo. Nadie me lo contó, lo vi con mis propios ojos. Y si El puede hace todo lo que hizo con respecto a mí y al conductor del otro auto, ¿por qué no voy a creer con fe completa, que también puede hacer por mí todas las otras cosas que necesito?...

Simplemente por esto, me decidí a cuidar la Tora y servir a Hashem…

Y podríamos pensar, ¿sólo ahora este hombre se dio cuenta de la existencia de D-s?

La respuesta es simple. Ahora se dio cuenta, pero con el transcurso del tiempo irá descubriendo hechos del pasado, en los que no prestó la debida atención, pero que también pudieron haberle demostrado lo mismo.

Vivimos sumergidos en los milagros, pero casi nunca los vemos. ¿A qué llamamos milagro? A una cosa que nos llama la atención, a lo que no estamos acostumbrados a ver. Nuestros sabios dicen, que la primera vez que cayó el “Man” en el desierto, todo el pueblo no podía con su asombro. Pero los iehudim que nacieron en el desierto, se asombraron al entrar a la tierra de Israel y ver los frutos que crecían de la tierra. Para ellos eso era un milagro, y la caída del “Man” era algo natural.

Salvando distancias, cualquier lector de más de cuarenta años, recuerda el primer teléfono celular que apareció hace unos veinticinco años. Ese “Motorola” gigante y mágico. Hoy, cuando intentamos explicarles a nuestros hijos que en nuestra niñez no existía el celular, nos miran como marcianos…

El mundo se pone cada vez más vertiginoso, y eso nos quita sensibilidad. Pongamos el freno, y apreciemos los milagros del Bore Olam.

 

Traducido del libro Barji Nafshi.

 

 

 

 

Leiluy Nishmat

 

Israel Ben Shloime   z”l

 

Lea (Luisa) Bat Rosa    Aleha Hashalom

 

Iemima Bat Abraham Avinu    Aleha Hashalom




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 8+1=:
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal

 

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2021 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Entendiendo el Judaísmo]   
[Cocina Judía]    [Festividades]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
[Para Reflexionar]