Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 






Shabat Shalom


La Nueva Hoja - PERASHAT KI TAVO-19
Por. Adaptación Rav Gabriel Guiber



בס"ד

YA LLEGA ROSH HASHANA

“tomarás de las primicias de los frutos de la tierra”

(Devarim 26,2)

Recibimos de nuestros rabinos, que la porción de la Tora de la semana y su mensaje, siempre tienen relación con el tiempo en que se lee, y ya encontramos escrito en la Guemara (Meguila 31b), que nuestros sabios se detuvieron a analizar los reproches que aparecen en nuestra perasha, que se leen al final del año en curso, para que se cumpla en cada uno de nosotros “termine el año con sus maldiciones, empiece el año con sus bendiciones”. Y también al comienzo de la perasha existe una relación profunda con el tiempo, unos días antes de Rosh Hashana, en la plenitud del mes de Elul, mes de la Piedad y las Selijot, preparándonos para el Día del Juicio”.

La perasha comienza con el precepto de traer las primicias a Ierushalaim. Un hombre desciende a su campo y ve una higuera que comienza a mostrar sus frutos, ve una vid en la que se vislumbran los primeros racimos. Enseguida los marca con una cinta de color. Y no importa si está en el otro extremo de la tierra, tampoco si los caminos no están en las mejores condiciones, ante cualquier circunstancia, hará su camino hacia Ierushalaim, se purificará de toda impureza y subirá al monte, con cantos y agradecimientos, con un gran sentimiento “y le dirás: yo declaro ante Hashem, vuestro D-s”, y escribió Rashi: “¡que yo no soy desagradecido!”

Hashem me dio un campo, me dio árboles, hizo que los árboles me den frutos – ¡y yo no soy desagradecido!

La gran novedad que encontramos en la perasha es, que no alcanza con reconocer el bien con palabras, con una hermosa sensación en el corazón o con el recitado de algunas porciones de la Tora. El reconocimiento del bien debe hacer nacer acciones, hechos. Y tampoco será suficiente con cosas pequeñas, sino que deberemos tomar lo más hermoso de nuestros frutos, los más queridos, los primeros en florecer, para llevarlos a la Ciudad Santa, Ierushalaim, y purificarnos y llegar al Santuario con una caja llena de frutos, adornada y embellecida, para que sea el más grande de los obsequios frente al Altar. Leemos allí toda la perasha de los “Bikurim” (primicias) y las entregamos al Cohen...

Hace unos cuatrocientos años, una familia subió desde “Sana”, en Teiman, a la tierra de Israel, pero se le dificultó mucho la “absorción” en nuestra tierra y los padres fallecieron dejando como descendencia a un huerfanito, solo en este mundo, llamado Ieshuah.

Debido a la pobreza y a la soledad, dormía en los campos, se alimentaba de los frutos silvestres y de los restos de comidas que encontraba, hasta que llegó a él la piedad de un hombre que lo recogió, lo llevó a su casa y le dio de su pan.

Así, el joven pudo santificarse para el estudio de la Tora, estudiando junto al gaon, rabi Betzalel Ashkenazi ztz”l, que escribió la “Shita Mekubetzet”, y al gaon hakadosh, rabenu Jaim Vital ztz”l, uno de los sabios más grandes de la generación.

El hombre bondadoso que lo recogió y le hizo tanto bien no era un estudioso de la Tora, y hasta el comprender las Mishnaiot le daba mucho trabajo. Como forma de agradecimiento, se sentó el gaon, rabi Ieshuah y escribió para su anfitrión un libro que abarca todo y le da luz a los ojos que estudian las Mishnaiot. Y así, el pueblo de Israel se hizo merecedor de una hermosa explicación de las Mishnaiot, “Melejet Shlomo”...

Esta es una buena forma de mostrar el agradecimiento...

Si estuviéramos acostumbrados a este tipo de agradecimientos, nuestra vida sería completamente diferente, la satisfacción y la luz se multiplicaría por miles: los niños sabrían que no hay final en el agradecimiento hacia sus padres, que les han regalado la vida, que los hacen crecer con un sacrificio tan inmenso, con un amor tan grande, brindándoles todo: techo, vestimenta, alimentos. Y los padres, también deben estar agradecidos a sus hijos, ya que ellos traen la luz y la alegría a sus casas, ¡qué soledad y aburrimiento habría en la casa sin ellos!

Y entre la misma pareja, el hombre y su compañera, en ellos leemos el versículo: “no es bueno que el hombre esté solo”, la soledad no es buena, dice Hakadosh Baruj Hu.

¡Cuánto agradecimiento se deben, uno al otro, los integrantes del matrimonio! Juntos construyeron una familia. Y este reconocimiento del bien, no alcanza que sea sólo con palabras, sino que es necesario transformarlo en hechos hacia el otro, reconociendo, agradeciendo, valorando. Si nos portaríamos de esta forma, la familia estaría mucho más unida, no habría agujeros ni desconexiones, ¡no existirían los divorcios!

¿Cuál fue la última vez que llegamos a casa con un pequeño regalo? Con algo que despierte la atención de que tenemos un sentimiento de gratitud...

Y de aquí, podemos profundizar en nuestro análisis: si así damos las gracias por las primicias, santificándolas, trayéndolas al Beit Hamikdash..., ¡¿cuánto debemos agradecer por la vida y por la salud?!

Y volvemos: reconocer el bien, en este caso deberíamos encontrar hechos para grabar este sentimiento en el alma y en el corazón. Si pensamos sobre esto, entenderemos que nuestra obligación será traer “primicias” también de nuestra vida, como por ejemplo, regalarle al Creador una hora de nuestro día, una hora de Tefila con Minian (la oración junto a diez hombres), una hora de estudio de Tora, escuchando una clase de Tora, una hora haciendo favores a nuestros semejantes... Traer de nosotros al Beit Hamikdash, al Beit Hakneset (la Casa de Oración) que es como un “pequeño Beit Hamikdash”.

Y más: Hashem Itbaraj, nos regala el sustento en abundancia, alimentos, vestimentas y todas nuestras necesidades. Para agradecer debemos hacer “algo”, hechos…, “Tajles…”, traer las “primicias” también de nuestro dinero, en forma de “Tzedaka” (caridad) y “Jesed” (favor), apoyando a los necesitados y fortaleciendo a los estudiosos y a los institutos de enseñanza de la Tora. Si aprovechamos nuestros días trayendo el agradecimiento con los “hechos”, veremos que no existe una mejor preparación que ésta para Rosh Hashana, que se acerca y vendrá para el bien.

Traducido del libro Maian Hashavua.

 

Leiluy Nishmat

Israel Ben Shloime   z”l

Lea (Luisa) Bat Rosa    Aleha Hashalom

Iemima Bat Abraham Avinu    Aleha Hashalom




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 2+2=:
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal

 

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2021 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Entendiendo el Judaísmo]   
[Cocina Judía]    [Festividades]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
[Para Reflexionar]