Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 






Shabat Shalom


Parashot Parashá Matot y Masaé
Por. Rab Ari Kahn



Reubén y Gad

La continuidad o secuencia en la parashá de Matot no es entendida inmediatamente. La parashá comienza con un discurso sobre las leyes de los juramentos. Los jefes de la comunidad - rashei matot - fueron reunidos para recibir estas leyes, es por eso que la parashá lleva este nombre.

Luego, la Torá pide venganza en contra de los midianitas, por el crimen que cometieron en contra del pueblo de Israel. La Torá continúa describiendo la batalla, y el botín de guerra que se llevaron los victoriosos. La sección siguiente habla sobre las tribus de Reubén y Gad, quienes requirieron que se les otorgue las tierras de pastoreo situadas afuera de la tierra de Israel, al este del río Jordán, para poder acomodar allí su gran ganado. Moshé los alecciona por el pedido, y se llega a un arreglo en el cual las tribus se comprometen a ayudar a sus hermanos a conquistar la tierra de Israel, y sólo después retornarán a las tierras que están del otro lado del río. La Torá agrega que la mitad de la tribu de Menashé, hijo de Iosef, se unirá a ellos. La conección de este tema con las leyes de juramento - traídas al comienzo de la parashá - no es muy clara.

Una lectura más profunda del texto revela que, de hecho, sí hay una conección en común entre los varios temas de Matot: el poder de la palabra. La parashá comienza con las leyes de los juramentos, las cuales demuestran claramente el poder de las palabras para efectivizar un cambio, y crear así una nueva realidad. La sección siguiente del texto cuenta la venganza en contra de Midián. La furia de Israel es centrada alrededor de Bilam quien intentó maldecir a los hijos de Israel:

"Y Bilam el hijo de Beor fue matado con la espada" (31:8).

Finalmente, la parashá concluye con el "trato" que hicieron las tribus de Reubén y Gad con Moshé. Muchos detalles de las leyes sobre las condiciones entre dos personas son derivadas de este pacto, viéndolo en la literatura halájica como un arquetipo de "condición":

Rabí Meir dijo: toda estipulación que no es como la de los hijos de Gad y los hijos de Reubén no es una estipulación (válida), porque está escrito: 'Y Moshé le dijo a ellos, si los hijos de Gad y los hijos de Reubén pasarán con ustedes sobre el Jordán, [ entonces le darán la tierra de Guilad como posesión]'. Y está también escrito: 'pero si no pasarán junto a ustedes armados, entonces ellos tendrán posesiones entre ustedes en la tierra de Quenaan' (Kidushin 61a).

Este último episodio, el cual incluye a las tribus de Gad y Reubén, merece más atención. Parece bastante extraño que dos tribus están dispuestas a formar una lealtad y evitar entrar a la tierra de Israel. Pero estas tribus tienen una cantidad de cosas en común. Primero, ellas dos son primogénitas de sus respectivas madres, Leá y Zilpá. Más aún, ellas tienen en común la formación de marcha: las dos estaban en el mismo grupo, y cuando ellas marchaban circundaban a la tribu de Shimón. De acuerdo al Midrash, estas dos tribus eran increiblemente ricas, y es por eso que preferían pastos más verdes afuera de la tierra de Israel.

Asimismo, en el caso de los hijos de Gad y los hijos de Reubén, encontramos que ellos eran muy ricos, poseían grandes cantidades de ganado, pero ellos amaban su dinero y se asentaron afuera de la tierra de Israel.

En consecuencia ellos fueron los primeros de todas las tribus en ser exiliados; así como se entiende del texto: 'y él los echó, a los rubenitas, los gaditas y la mitad de la tribu de Menashé' (Crónicas I 5:26). ¿Qué fue lo que les provocó esto a ellos? El hecho de que ellos se separaron de sus hermanos por sus posesiones. ¿De dónde aprendemos esto? De lo que está escrito en la Torá: 'ahora los hijos de Reubén tenían una gran abundancia de ganado'.

Aún más, el Midrash ve a la sección que trata con el botín de guerra como dirigido en contra de estas dos tribus, como diciendo: 'Si es dinero lo que buscan, D'os tiene muchas maneras de darlo'.

"Sepan que cuando Él (D'os) deseó que los hijos de Reubén y Gad sean ricos, Él envió a los midianitas ante ellos" (Midrash Rabá Bamidbar 22:8).

Una mujer le preguntó a Rabí Shimón ben Jalaftá: '¿en cuantos días D'os creó el mundo?'. Él le respondió: 'En seis, como está escrito: 'en seis días D'os hizo los cielos y la tierra' (Éxodo 20:11). Ella dijo: '¿Qué es lo que Él ha estado haciendo desde entonces hasta ahora?'. Él le respondió: 'Él está sentado y construye escaleras, en las cuales Él eleva a algunos y hace descender a otros'. Está escrito: 'Puesto que D'os es Juez, Él hace descender a algunos y eleva a otros'. Hay una prueba para mostrar que esto es así. Cuando Él quería que los hijos de Reubén y de Gad se enriquecieran, Él hizo que los midianitas caigan en manos de Israel para que los hijos de Gad y Reubén se enriquezcan así. ¿Qué está escrito antes de esto? Y los hijos de Israel tomaron cautivas a las mujeres de Midián y a sus pequeños; y a todo su ganado (Números 31:9). Y luego dice: 'y los hijos de Reubén y los hijos de Gad tenían una gran cantidad de ganado'. Así tú ves que El Santo - bendito es Él hizo bajar a los midianitas y elevó a Israel. Esto confima el texto: 'porque ni del este, ni del oeste, ni del desierto, viene la elevación. Porque D'os es Juez; él hace descender a uno, y eleva a otro' (Midrash Rabá - Números 22:8).

El Midrash se extiende mucho para señalar el sistema de valores de estas tribus. Cuando ellos se acercaron a Moshé para discutir el caso y hacer su pedido, ellas mencionaron su ganado antes que sus hijos:

"Construiremos refugios para nuestro ganado y ciudades para nuestros niños" (32:16).

Cuando Moshé respondió, él puso a los hijos antes que al ganado:

"Construyan ciudades para sus niños y refugios para su ganado" (32:24).

El Midrash explica el cambio de orden:

La expresión 'el entendimiento de un hombre sabio está en su mano derecha' se aplica a Moshé, mientras que 'el entendimiento de un tonto está a su izquierda' se aplica a los hijos de Reubén y a los hijos de Gad, quienes hicieron a lo principal secundario y a lo secundario lo principal, puesto que ellos apreciaban más a sus posesiones que a la vida humana, al decirle a Moshé: construiremos refugios para nuestro ganado y ciudades para nuestros niños (Bamidbar 32:16). Moshé les dijo: Eso no es correcto! Sino que tienen que hacer las cosas más importantes primero. Construyan ciudades para sus hijos y luego refugios para su ganado (Bamidbar 32:24). Así hemos explicado la expresión 'el entendimiento de un hombre sabio está en su mano derecha', referente a Moshé, y 'el entendimiento de un tonto está a su izquierda', referente a los hijos de Reubén y Gad. El Santo - bendito es Él, les dijo: 'Viendo que ustedes han mostrado un amor más grande por su ganado que por las almas humanas, Ápor su vida!, no habrá bendición en eso'. Sobre ellos está dicho: 'un estado pudo haber sido obtenido rapidamente al comienzo; pero al final no será bendecido' (Proverbios 20:21). De la misma manera dice: 'no te agotes en tratar de enriquecerte; por tu entendimiento deja de hacerlo' (Proverbios 23:4). ¿Y quién es rico? Aquel que se contenta con su parte; como está dicho: 'cuando comas los frutos del trabajo de tus manos, serás feliz y será el bien para ti' (Salmos 128:2). (Midrash Rabá Números 22:9).

El mensaje es sutil pero claro: poseer ganado está bien, pero ni por un segundo pon la riqueza material por sobre tus hijos. Sólo podemos sorprendernos de la confusión de valores que el texto trae. Esta misma confusión fue discutida en otra enseñanza relacionada: la Torá habla de las ciudades construídas como refugio para aquellos que accidentalmente han matado a alguien. Tres ciudades fueron construídas en Israel, mientras que otras tres fueron construídas en los territorios cruzando el Jordán, habitados por Reubén, Gad y Menashé. Rashí - en el Talmud - señaló esta obvia inequidad, la división tan desproporcionada en relación a las poblaciones. ¿Por qué es que dos tribus y media requieren el mismo número de ciudades de refugio que nueve tribus y media? (ver Rashí 35:14). La tradición traída en el Talmud explica que había una desproporcfrecuencia de derramamiento de sangre en este pequeño territorio.

Nuestros Rabinos enseñaron: Moshé separó tres ciudades al otro lado del Jordán, y correspondiente a ellas Iehoshúa separó [otras] en la tierra de Quenaan. Y ellas fueron hechas para corresponder en lados opuestos como una doble fila de [árboles] en un viñedo; Jebrón en Iehudá, correspondiente a Bezer en el desierto; Shejem en el monte Efraim, correspondiente a Ramot en Guilad; Kédesh en el monte Naftalí, correspondiente al Golán en Bashán. 'Y tú dividirás los límites de tu tierra en tres partes', significa que deben formar tres territorios similares, que la distancia desde el límite sur hasta Jebrón sea similar al que va desde Jebrón hasta Shejem; y el de Jebrón hasta Shejem que sea similar al de Shejem hasta Kédesh; y el de Shejem hasta Kédesh que sea similar al de Kédesh hasta el norte. ¿Eran necesarias tres ciudades de refugio en Transjordania así como había tres ciudades en todo Israel? - Dijo Abaie: 'La razón es porque el asesinato abundaba en Guilad' (Makot 9b).

La implicación obvia es que había un decaimiento moral en esa sociedad. Algo no estaba bien con la educación, si las personas no sabían como tomar precauciones que podrían salvar sus vidas. Esto es una indicación más del sistema de valores estrafalario, el cual pone a las posesiones por sobre los hijos. En el momento que los que lucharon retornaron a sus tribus después de años de conquista y división de la tierra, una generación completa había sido educada en ausencia de ellos, sin el beneficio de la guia paternal. No nos sorprende entonces por qué precauciones básicas de seguridad no fueron tomadas. No nos sorprende por qué la vida humana perdió su valor. Después de todo, eran sólo personas - no ganado. Podemos ver cómo el decaimiento moral resonante en el requerimiento de las dos tribus y media afectó el futuro, pero ¿cuál fue su origen? En Bereshit nosotros vemos a Reubén destacándose en varias ocaciones. Uno de los eventos fue la venta de Iosef, donde él heroicamente salió en su defensa e intentó salvar a Iosef de sus tormentadores. En ese momento en particular en el texto, la motivación de Reubén se escapó de nosotros. Sólo después, cuando Iosef es vendido por los otros sin que Reubén se entere, él "rasgó sus ropas (como una señal de duelo) y dijo: 'el niño se fue y qué será de mi?'" (Bereshit 37:29-30).

Lo que parecía una acción de nobleza terminó siendo meramente una expresión de responsabilidad de Reubén como hijo mayor. Si algo pasaba con Iosef, Reubén sintió que él tendría que pagar el precio.

Más tarde, cuando la historia se reveló y el "déspota" egipcio pide ver a Biniamin antes de darles la comida, Reubén ofrece a sus propios hijos para que sean matados y que Biniamin sea devuelto a su padre Iaacov intacto (42:37). Está demás decir, que Iaacov rechazó esta oferta, pero no podemos imaginar qué efecto tuvo esto en esos hijos, sabiendo que su padre estaba dispuesto a intercambiarlos. Quizás podemos llevar esta pregunta un paso más adelante: ¿cuál fue la motivación de la oferta de Reubén? Quizás él sospechaba que por sus varias indiscreciones, podía perder la doble porción de la primogenitura, y esta oferta fue una jugada que podía hacerle ganar la doble porción otra vez. Él estaba dispuesto a poner a sus propios hijos en la mesa como "marcas" en este juego de "poker de alto riesgo". Ya sea que este sea el caso o no, el hecho nos recuerda que Reubén no parecía poner a la vida de sus hijos en un nivel muy alto. Es por eso que no nos debemos sorprender demasiado cuando los descendientes de Reubén tuvieron las mismas prioridades - posesiones por sobre los hijos.

Quizás Gad, como primogénito, se identificó con Reubén. Esto también nos puede dar una visión sobre Menashé, la tercera tribu que se uniría a ellos. Quizás ellos, como hijos de Iosef, sabían cómo sobrevivir en una ambiente extranjero, habiendo sido criados en Egipto. Iosef mismo sirve como prototipo del justo y recto quien mantuvo sus valores a pesar de las tentaciones de la cultura que lo rodeaba. Por otro lado, es fascinante que Menashé era también primogénito de su madre, y él también actuó en favor de su exitoso hermano menor. Quizás estos tres, una vez unidos, se compadecieron de la inequidad de perder los derechos asosiados con la primogenitura. Quizás su pacto fue solidificarse por medio de la decisión de mantenerse afuera de la tierra que tendría que haber sido de ellos, más que de cualqueir otro.

Hay una idea más elevada que nos puede ayudar a entender la motivación de las tribus de Reubén y Gad, así como también la conección entre diferentes partes de la parashá. Cuando D'os llamó a Moshé para que suba al monte de Avarim y vea la tierra, el Sifrí explica:

"Cuando Moshé entró a la porción de los hijos de Gad y los hijos de Reubén él estaba muy contento, y dijo: 'me parece que mi promesa (la promesa de D'os respecto de Moshé) ha sido anulada" (Sifrí Pinjás Sección 23, citado en Rashí 27:12).

Después de golpear la piedra, Moshé sabía que no entraría a la tierra de Israel; puesto que eso fue la voluntad de D'os, la palabra de D'os. Pero incluso así, ¿no podía ser anulada esta promesa?

La idea expresada en el Sifrí ha sido explicada en otras fuentes jasídicas y del Midrash. El Sefat Emet citando al Rab Simja Bunim de Prishischa, dice que la frase "mikné rav", mucho ganado, debe ser traducida como "una adquisición con su Rab", su maestro. En otras palabras, estas dos tribus estaban tan dedicadas a Moshé que no querían dejarlo ir. En el Piské Teshuvá, también encontramos la misma enseñanza en nombre del Rab Simja Bunim de Prishischa, con la siguiente explicación:

"Su intención era que Moshé entrara a la tierra de Israel, por virtud de esto, una vez que el final de su adquisición era cuidada (capturando la tierra con las otras tribus) su porción llegaría al estatus de Israel es por eso que retroactivamente cuando Moshé estuviese en su porción, estaría en Israel, y el juramento sería anulado, y él entonces podría entrar a la tierra de Israel. Esta fue la intención de los hijos de Gad y de Reubén, pero en verdad, antes de la captura y el asentamiento en la tierra, esta porción no era parte de la tierra de Israel en absoluto" (Piské Teshuvá vol. 2, sec. 249).

Esta enseñanza está basada en un conocimiento técnico de las leyes de juramentos. Es suficiente decir que esto es una escapatoria, una tecnicidad. En simples palabras: D'os juró que Moshé no entraría a la tierra; la porción de Gad y Reubén no es parte de la tierra, pero un día lo será. Es por eso que si ellos piden estar al este del Jordán, donde le era permitido a Moshé entrar, y siguen para cumplir con su parte del trato, entonces la porción de ellos llegaría al mismo estatus que el resto de la Tierra de Israel, y efectivamente la promesa de D'os se vería anulada.

De esta manera, la parashá y sus distintas partes se convierten en un todo más cohesivo. Moshé enseña las leyes de los juramentos. Una importante parte de estas leyes es que los juramentos pueden ser desafiados y anulados. Una vez que las tribus de Reubén y Gad escucharon esto, ellos planearon un plan para que Moshé se una a ellos en Israel. Quizás ellos se imaginaron que si la promesa que prohibía que Moshé entrace a Israel era revertida, entonces, la pérdida de la doble porción de Reubén también podía ser revertida.

Moshé, por su parte, no parecía interesado en el subterfugio. Él continuó con su misión como un hombre de halajá. Esto puede ser evidenciado en el medio de la parashá, en la venganza en contra de Midián. Moshé inmediatamente implantó un plan para cumplir con el imperativo Divino. Pero, ¿él tenía que hacerlo? El Midrash hace el siguiente comentario:

"Rabí Iehudá remarcó: si Moshé hubiese deseado, él hubiese vivido muchos más años, puesto que el Santo bendito es Él le dijo a él 'toma venganza' y 'luego te unirás'" (Midrash Rabá 22:2).

El retrasar la batalla - y como resultado su propia muerte - hubiese causado que los Hijos de Israel se queden más tiempo en el desierto. En lugar de eso, Moshé salió en su misión final, incluso que su realización lo acercía más a su muerte. Incluso un sólo día más innecesariamente en el desierto era una precio demasiado alto para pagar; el bienestar de sus seguidores, sus estudiantes, estaba antes que sus consideraciones personales, y Moshé inmediatamente, heroicamente, envió a Iehoshúa a la batalla en contra de los Midianitas. Otro Midrash ofrece algunos detalles de los eventos en el último día de la vida de Moshé, los cuales son de interés para esta discusión.

"Una voz celestial salió y dijo: 'tú tienes sólo 3 horas en este mundo'. Moshé dijo: 'Señor del Universo, déjame quedarme con los hijos de Reubén y Gad, e Iehoshúa gobernará y llevará a los hijos de Israel hasta la tierra de Israel'" (Otzar Midrashim Eisenstein 356).

De acuerdo a este Midrash, Moshé mismo hizo la sugerencia de quedarse en la porción de Gad y Reubén. D'os explicó que un arreglo así era imposible. Si Moshé se quedaría en vida, viviendo en Jordania, durante las fiestas importantes, ¿quién iría a Israel, cuando podrían estar junto a Moshé? Una persona como Moshé no puede simplemente renunciar y salir del ojo público. D'os explicó que finalmente un arreglo como ese destruiría a la Torá. Moshé seguramente no quería ser parte de ninguna sugerencia que podría tener un efecto negativo en el pueblo o en la Torá. Los eventos descriptos en el Midrash que ocurrieron entre la cuarta y la tercer hora antes de la muerte de Moshé son asombrosos: Moshé ofrece varias sugerencias para ver si podía entrar a la tierra - por aire, por mar, incluso cortado en pedazos. Cada vez, D'os respondió que un juramento no podía ser anulado. Una vez que Moshé aceptó que el juramento era irreversible, Moshé siguió con la siguiente sugerencia: quedarse en la tierra de Gad y Reubén.

La visión de Moshé difiere de la de Gad y Reubén, puesto que Moshé no buscaba dañar la integridad de la Torá, o del pueblo judío, mientras que la sugerencia de Reubén y Gad finalmente dañó a sus propios hijos. La indiscreción de Reubén mismo, cuando él dió a entender que sus hijos eran prescindibles, resurgió para dañar a sus descendientes. Ya sea que fue motivado por el amor al dinero, o su rebuscado amor por Moshé, el resultado de que los padres dejaron que sus hijos sepan que ellos no eran el valor más importante, mostró desastres en estas tribus.

Los hijos inevitablemente aprenden de las acciones y valores de sus padres. Es por eso que el lado este del río Jordán se convirtió en un lugar de violencia y derramamiento de sangre, y los hijos de estas tribus fueron los primeros en ser exiliados.




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 8+2=:
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal

 

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2021 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Entendiendo el Judaísmo]   
[Cocina Judía]    [Festividades]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
[Para Reflexionar]