Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 






Shabat Shalom


Parashat Teruma-5
Por. R.Aharon Shlezinger





Terumá

En la sección de la Torá llamada “Terumá”, Hashem ordena a Moshé solicitar al pueblo contribuciones que sean dadas de buena voluntad. Los elementos pedidos fueron: oro, plata, cobre, lana teñida, lino, pelo de cabra, cueros de carneros embermejecidos, cueros de “tejashim” (una especie de animal terrestre multicolor que existió solo en esa época), madera de acacia, aceite para las luminarias, especies aromáticas para el óleo de la unción y el incienso, piedras de ónix y de engaste. Todos estos elementos serían utilizados para construir un Tabernáculo para Hashem, y de esa manera, la Divinidad del Creador habitaría entre los hijos de Israel.

A través de las generosas contribuciones y obras materiales perpetradas por los integrantes del pueblo judío, se lograría que la Presencia Divina - que es netamente espiritual - se manifieste en el mundo terrenal.  Es decir que, gracias a la contribución y el esfuerzo de cada uno en particular, que se fusionaba con el esfuerzo de todos los demás, se logró construir la obra cumbre: el Santuario.

Es importante aclarar que cuando nos referimos a que la contribución fue hecha por cada uno de los integrantes del pueblo, estamos incluyendo tanto al hombre adinerado que colaboró con oro y plata como a aquel individuo de escasos recursos, que sólo pudo contribuir con un trozo de cobre.  Por esta razón, es menester saber que el aporte de este último, es tan importante como el del primero, pues, cada acción es medida de acuerdo al esfuerzo personal y las posibilidades de la persona, siendo éste el punto a tomar en cuenta por el Creador para otorgar recompensa a cada uno. (Pirké Avot, Tana Dvei Eliahu Zutá 17: 12)

Podemos ejemplificar esto con una historia: Cierta vez, vecinos de un mismo edificio donaron dinero, cada uno según sus posibilidades, y construyeron un salón muy hermoso para realizar allí sus reuniones. La decoración era óptima, la iluminación excelente, dispusieron muebles realmente elegantes, y en el extremo izquierdo, colocaron una lámpara de pie totalmente tallada a mano, elaborada con componentes de la mejor calidad, la cual costó mucho dinero, esta fue donada por el más acaudalado de los vecinos, siendo dispuesta sobre una elegante mesa especialmente diseñada.

Ahora bien, ¿qué hubiese sucedido si no colocaban uno de los tornillos que cuestan dos céntimos y ajustan el soporte que sostiene la pata de la mesa?  Si olvidan este detalle, seguramente la valiosa lámpara de pie acabaría en el suelo, totalmente quebrada, y desarticulada.  Entonces, ¿qué tiene más valor, la enorme suma otorgada por el donante de la lámpara, o los dos céntimos de aquel hombre simple que alcanzaron para adquirir el tornillo que ajusta la pata de la mesa?

Es así que, como en este caso, para la construcción del Santuario el aporte de cada uno fue indispensable.    

Este es el motivo por el cual los Sabios del Talmud dijeron: “Todo aquel que cumple un precepto, a ese individuo se le hace el bien, son prolongados sus días, y heredará la tierra (en el mundo venidero)”. (Mishná Kidushim 2: 10)

¿Cómo es posible que a través de una sola acción meritoria le sean asignadas todas estas bondades?  La respuesta es que, gracias a su pequeño acto, este individuo provocó el mismo efecto que el tornillo de nuestro caso anterior, que mantuvo firme y equilibrada a la mesa, e impidió que caiga la lámpara al suelo, y de esa manera la lámpara pudo seguir alumbrando y embelleciendo el salón.

En el Talmud este tema es abordado de la siguiente manera: “El individuo debe verse a si mismo, en forma permanente, como si los platillos de la balanza que mide sus buenos y malos actos estuvieran equilibrados, de manera que realizando una sola acción positiva, vuelca todo el contenido de la balanza hacia el bien, u ocurriendo lo contrario si comete una falta”. (Kidushim 40). Y luego se explica que esto mismo ocurre con el mundo entero.  Mediante esa pequeña buena acción, se volcará la balanza del mundo totalmente hacia el lado del bien, atrayendo hacia la tierra bendiciones y bienestar.

En el caso de cometerse una transgresión, ocurrirá exactamente lo contrario. Por tal razón, es menester tener este concepto presente cada instante, y esforzarse al máximo para hacer la voluntad de Di-s, para que en nuestros hogares, y en el mundo entero, reine la paz y la prosperidad.

Shabat Shalom!!




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 3+2=:
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal

 

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2021 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Entendiendo el Judaísmo]   
[Cocina Judía]    [Festividades]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
[Para Reflexionar]