
"Te honraré de gran manera y todo lo que me digas que haga, haré, y ahora te ruego que vayas y maldigas a ese pueblo".
(Bamidvar 22, 17).
Uno de las palabras que más veces aparece reiterada en la parasha es la palabra "honor".
Constantemente Balak le dice a Bilam que si él hace lo que le está pidiendo, entonces él le dará mucho honor...
Y Balak evidentemente que no era ningún tonto, y él sabía exactamente por qué lado "entrarle" a Balak...
Y en todos los seres humanos, aún cuando todas las cualidades desaparezcan, la cualidad de querer recibir honor, nunca habrá de desaparecer...
¿Y esto a qué se debe?
Al hecho que fuimos creados a imágen y semejanza de nuestro Creador, y así como Hashem es llamado el "Rey del Honor" , así nosotros deseamos en nuestro fuero interno recibir un trato "similar"...
Y a partir de aquí podemos venir y preguntar: ¿Entonces esto significa que no tenemos ninguna clase de "escapatoria" y que siempre habremos de vivir subyugados a la búsqueda del reconocimiento y del honor?
La respuesta es que no, la respuesta es que sí existe un salvoconducto para salvarnos de vivir esclavizados a la busqueda de reconocimiento y honores, que es transferir todo nuestro reconocimiento y todo nuestro honor a Hashem...
Es decir, procurando que sea Hashem quien sea honrado a través de nuestras acciones, y que sea Su Sagrado Nombre aquel que sea reconocido y engrandecido...
Al hacerlo nos liberamos de la alienación a la búsqueda del honor inferior, elevándonos al lugar donde se encuentra el verdadero honor del ser humano, que no es otro que el lograr la máxima proximidad y cercanía con Hashem...
"Y le dijo Bilam al ángel de Hashem: pequé porque no sabía que Tú estabas frente a mí en el camino, y ahora - si fue malo a tus ojos- me volveré". (Bamidvar 22, 34).
Es decir, el motivo por el cual cometemos errores transgredimos preceptos, es porque temporalmente nos "olvidamos" que Hashem se encuentra permanentemente frente a nosotros...
Y no porque sí, el Shulján Arúj comienza citando el versículo que nos induce a tenerlo a Hashem presente permanentemente ("Shiviti Hashem lenegdí tamid"), pues es allí donde se encuentra la "llave" para ser más cuidadosos en nuestras conductas, disminuyendo el riesgo de cometer "errores", salvándonos de ésta maner de pecar...
¿Y qué es lo que debemos de hacer si, de cualquier modo, "no vimos" o "no nos dimos cuenta"?
Sencillamente, en el momento en que sí somos conscientes, debemos de recapacitar sobre nuestra conducta, retornando al camino que a los ojos de Hashem, genuinamente es el correcto...
Y si bien el ideal es servirlo a Hashem por amor, debemos de saber que si actuamos desalineadamente respecto de la voluntad divina, entonces nos habremos -tarde o temprano- de golpear contra "los costados del camino" (tal como le sucedió a Bilam), no quedándonos otra opción que la de retornar finalmente al "centro del camino", es decir al camino del medio y del equilibrio, el cual -según Maimónides- es también el camino ideal...
"... ¿Él dijo y no va hacer, habló y no va a cumplir?". (Bamidvar 23, 19).
En otras palabras, si Hashem dá el "O.K." para que las cosas sucedan, no hay nada ni nadie que pueda impedirlo, y si Hashem no dá el "O.K." para que las cosas sucedan, no hay nada ni nadie que pueda hacer que ellas pasen...
Y muchas veces, la prueba que tenemos que pasar es justamente darnos cuenta que todo depende finalmente de la anuencia de Hashem...
Y cuando dejamos de darle poder "de más" a las personas, comprendiendo que es Hashem quien realmente maneja todo lo que sucede en la realidad, con ello potenciamos la expansión de los canales espirituales, haciendo que la bendición de Hashem fluya mucho más fácilmente hacia nosotros, logrando, ahora sí, que las personas sean genuinos y verdaderos canales...
Y todo lo que Hashem decide "en el Cielo", sin lugar a dudas que lo va a hacer y todo lo que prometió en su Torá y a través de sus profetas realizar, sin lugar a dudas que lo va a cumplir...
Por último, como está escrito que la persona debe de imitar los caminos de Hashem, debemos de ser extremadamente cuidadosos con nuestras palabras, evitando "hablar por hablar", esforzándonos por cumplir con aquello que nos comprometimos en cumplir...
"Y les dijo: pasad aquí esta noche y os responderé a ustedes según lo que Hashem me diga, y se quedaron los emisarios de Moav con Bilam" (Bamidvar 22, 8).
Amén que Bilam hace lo que tiene que hacer, pues él necesita escuchar por medio de la profecía, cuál es la respuesta de Hashem al ofrecimiento de los emisarios de Balak, podemos aprender de él algo muy bueno y es no apresurarnos a dar respuestas.
A veces es bueno esperar una noche, "consultarlo con la almohada", pues quizás al día siguiente nos levantemos más descansados, renovados y con otras perspectivas!
Y en hebreo se dice que "la prisa proviene del diablo", siendo siempre medido y precavido -en la medida de lo posible- antes de responder, dando chance a que otro tipo de respuestas puedan llegar a surgir ...
Y si bien hay situaciones en las cuales el no responder puede llegar a provocar que nos perdamos oportunidades, muchas veces somos presionados para responder rápidamente, no siendo eso siempre precisamente para nuestro bien ...
"Y se enojó Hashem (con Bilam) porque iba (con ellos) y se le paró el ángel de Hashem en el camino para obstaculizarle, y él montaba su asna y los dos jóvenes iban con él" (Bamidvar 22, 22).
Supuestamente Bilam, después de todo, cumplió fielmente con lo que Hashem le ordenó!
La respuesta al enojo de Hashem está en la forma como fue Bilam con ellos, pues en lugar de ir como quién está obligado porque no le queda más remedio, la Torá enfatiza que "fue él", es decir por voluntad propia y celebrando su ego la importancia que le daban!
De esto debemos de aprender, que si en la vida nos sucede que nos vemos instados a hacer cosas que a priori no haríamos pero las circunstancias nos obligan o no nos dejan opción, deberemos de hacer eso con peso y con dolor en el alma, en vez de re-aceptarlo como si fuese a priori lo que debería de ser!
Y cuando empezó la guerra el 7 de Octubre, un turista judío me dijo con alegría que había conseguido pasaje para por fin poder irse de Israel, a lo cual yo le dije que debía de irse triste y con la cabeza baja y no celebrando el hecho que se pudo ir ...
La Buena Acción del Día
Conquistar Espacios!
No estamos hablando de imperialismo, sino de conquistar espacios para que en ellos hagamos sólo aquello que nos proponemos, no distrayéndonos con cosas ajenas a ello.
Por ejemplo si estamos en una reunión familiar y queremos realmente estar uno con el otro, podemos declarar que el comedor es "zona libre de celulares", dejando todos el celular silenciado en una caja fuera del comedor.
De ese modo, ganamos el espacio para aquello que queremos.
Es decir, identificar a los factores distractivos y neutralizarlos para evitar que puedan influenciar negativamente en aquello que decidimos hacer.
De ese modo viviremos el lugar y el momento con mucha más intensidad, siendo realmente libres!
Transformarnos!
Mientras que cambiar es tomar una cosa por otra, transformarnos implica trabajar la "materia prima" que tenemos para hacer de ella misma algo mejor!
Y sin lugar a dudas es mucho más meritorio el trabajar sobre algo menos bueno y hacerlo bueno, que desechar lo malo cambiándola por otra cosa!
Es por ello, que si bien hay situaciones en las cuales debemos de cambiar una cosa por otra, lo mejor y más meritorio es trabajarnos a nosotros mismos para transformarnos en la mejor versión de nosotros mismos, potenciando al máximo nuestros talentos y capacidades, ayudando a la transformación positiva del mundo a través de ello!
Ser más apasionados!
El grado de disfrute en la vida, es directamente proporcional a las ganas que ponemos en las cosas que realizamos!
Y si bien hay cosas que nos motivan más a priori al hacerlas que otras, es una decisión personal poner ganas y pasión a las cosas que hacemos o no!
Y si bien hay personas que por naturaleza son más apasionadas que otras, también la pasión es una conducta que se puede entrenar, pues todos ponemos más ganas en las cosas que nos gustan hacer, siendo nuestro desafío poner más ganas y energía en las cosas comunes y cotidianas, para así B"H disfrutarlas más!
Además, siempre tenemos la opción de hacer lo que nos gusta menos o no nos gusta (pero lo tenemos que hacer igual) quejándonos y el hacerl igualmente con ganas, pues "ya que estamos en el 'baile', hay que bailar!!!".
Cuidar y fortalecer nuestro cuerpo!
El cuerpo es el recipiente del alma y además es el medio a través del cual podemos disfrutar del mundo que Hashem nos dió, cumpliendo además con todas sus mitzvót
Y por qué menciona el disfrutar de éste mundo además de los preceptos!
Porque si bien está escrito que Hashem observó la Torá y luego creó el mundo (pues la Torá es el plano del mundo y el mundo fue creado para poder revelarla!), en la Torá aparece primero la Creación del mundo y sólo luego las mitzvót!
Y como Hashem creó el mundo para que sus criaturas podamos disfrutar de todas las cosas buenas y permitidas que hay en él, es fundamental que cuidemos nuestra salud para poder hacerlo y así cumplir con la voluntad divina, estando sanos y fuertes para poder estudiar Torá, rezar y cumplir mitzvót, elevando a nuestra alma a través de ello!
Y es obvio que una persona débil y enferma, también el fortalecimiento de su alma se habrá de debilitar, siendo por ello una gran mitzvá el cuidar y fortalecer también el cuerpo!
Fortalecer nuestra resiliencia!
¿Acaso ello es posible? ¿O es algo que se tiene o que no se tiene?
Hay personas que por natura-leza son más fuertes emocional-mente y más resilientes que otras.
Sin embargo, las actitudes son como músculos que la persona puede entrenar y desarrollar, logrando trasformarse y cambiar!
¿Cómo se hace para ser más resilientes entonces?
Decidiendo en primer lugar cuales son las cosas, opiniones, acciones que nos importan y cuáles no!
Y ante lo que decidamos que no debe de importarnos, simple-mente decirnos y eventualmente repetirnos: "NO ME IM-POR-TA!" y enseguida pasar a ocuparnos de otra cosa!
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