Adaptación Rav Gabriel Guiber
Perlas

DOS ESTILOS...

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Y Moshe llamó a Oshea Bin Nun, Iehoshua...

 (Bamidvar 13,16)

 

Rashi explica que Moshe Rabenu recita una oración especial por Iehoshua:

¡Hashem te salve del consejo de los espías!

Y surge la pregunta – dice el rab hagaon Reuben Karelinstein ztz”l – ¿por qué, Moshe Rabenu, pide solamente por Iehoshua?, ¿por qué no pide – también –por Kalev?, y la pregunta podría ser todavía más fuerte, ¿por qué no pide por el resto de los espías?

El “Jafetz Jaim” nos explica, que la Tefila de Moshe Rebenu, no es tan simple como la entendemos...

Aparentemente, la Tefila va dirigida a los espías, y no a Iehoshua... que los espías no le hagan mal.

De acuerdo a esto, explica el “Jafetz Jaim” por qué Moshe Rabenu pide –exclusivamente – por Iehoshua, y no por Kalev:

Iehoshua y Kalev se conducen por caminos opuestos, uno del otro, en cuanto a la forma de realizar la “guerra” contra los espías, y poder vencerlos.

Está escrito (Bamidvar 14,24): y mi siervo Kalev, porque tenía un espíritu diferente con él... Y explica Rashi: “espíritu diferente” – dos espíritus: uno en la boca y otro en el corazón...

A los espías, les decía: yo estoy con ustedes en esto, pero su corazón, decía la “verdad”.

De esta forma, tendría la oportunidad de hacerlos callar, como está escrito (Bamidvar 13,30): y Kalev hizo callar al pueblo... los espías le permitieron hablar porque creían que hablaría igual que ellos.

La conducta de Kalev implicaba, aceptar – digamos – las palabras de los espías... esto es lo que él hacía ver, y escuchar con las palabras que salían de su boca... todo el tiempo les hacía saber que estaba junto a ellos.

Su finalidad: cuando llegara el momento preciso, en que el resto de los espías, hablarían con  desprecio sobre la tierra de Israel – le darían a él también la posibilidad de expresarse ante el pueblo...

Entonces, podría decir la verdad, como estaba grabada en su corazón. Kalev pensaba, que si – exteriormente – se mostraba con la verdad, indicando a los espías que no pertenecía al mismo partido político, ellos no le darían la posibilidad de hablar frente al pueblo.

Algo muy lógico, ellos no iban a permitir que alguien hable en su contra.

Kalev sabía, que utilizando este camino – que los espías estuvieran convencidos que él estaba de su lado – también si lo probaban con todo tipo de cosas “sospechosas” en su comportamiento – no perdería la confianza que le tenían, porque gracias a su doble espíritu, sabía cómo hacer para convencerlos de que la sospecha en verdad no es sospecha, y así, recuperaba, inmediatamente, la confianza.

Por ejemplo: si en ellos se despertaba la pregunta: ¿por qué, Kalev, no los ayudaba a cargar los frutos pesados de la tierra?, él sabía qué contestar: yo no puedo levantar cosas pesadas... porque en el pasado, tuvo que operarse de la hernia...

O tal vez, se les ocurría preguntarle que fue a buscar a Hebron... – ya que está escrito: y llegó hasta Hebron... y explica Rashi, que solamente Kalev fue hasta allí, para rezar junto a las tumbas de nuestros Avot Hakedoshim, para que no se deje influenciar por las malas acciones de sus compañeros – él explicaría que gente conocida le entregó decenas de cartas, con pedidos, para colocar junto a las tumbas de nuestros patriarcas, en Hebron...

Hasta aquí, la conducta de Kalev, y ahora, hablaremos de Iehoshua:

Iehoshua no se comportaba como Kalev. Se preocupaba por hacerles saber – a los espías – desde un principio, que no pensaba como ellos.

Y diremos más, que los espías – ya desde el comienzo de su camino – viajaban con malas intenciones, para hablar mal sobre la tierra de Israel...

Como lo explica Rashi (Bamidvar 13,26): “y fueron y vinieron” – para igualar la salida con la llegada, así como cuando volvieron, volvieron con un mal consejo, también al salir, ya salieron con la misma idea.

Iehoshua les advierte que no piensa como ellos, y que tiene la clara intención de mostrar a todo el mundo – y en especial a la generación del desierto – sobre las bondades de nuestra hermosa tierra de Israel.

Por este motivo – dice el “Jafetz Jaim” – precisamente Iehoshua, que se maneja con los espías  “cabeza a cabeza”, necesita las oraciones de Moshe Rabenu, para que los espías no le provoquen ningún daño. Ya que los espías, al ver que él está en contra, pueden causarle sufrimientos, porque Iehoshua podría estropear sus planes de despreciar la tierra, para evitar la entrada a la tierra de

Israel.

Ellos tenían todo tipo de cálculos y pensamientos para aconsejar – que sería preferible – no entrar a la tierra. En realidad, querían hacer creer al pueblo que las razones eran válidas para todo el pueblo, cuando – en verdad – las razones eran puramente personales, y Iehoshua podría frustrar sus planes.

En cambio, con Kalev, no existía ese peligro, con lo cual, no necesitaba las plegarias de Moshe Rabenu, porque los espías no sospechaban de él, y no tenían por qué hacer el mal a uno de los “nuestros”.

Entonces, de acuerdo a todo este desarrollo del “Jafetz Jaim”, podemos entender la Tefila: “Hashem te salve del consejo de los espías”, de forma completamente diferente a lo que suponíamos.

Esta oración no significa pedirle a Hashem que salve a Iehoshua para que no se convierta en otro espía – es decir – que Hashem no permita que Iehoshua sea uno más de ellos, y socio – también – en la maledicencia que harán los espías sobre la tierra de Israel.

Si esa fuera la explicación de la Tefila, entonces sería necesario que Moshe rezara, también, por Kalev, porque Kalev, tampoco pensaba como los espías, y la Tefila debería incluir a los dos, para que no caigan en el mismo pensamiento de hablar mal de la tierra.

La Tefila que Moshe Rabenu aplica sobre Iehoshua, es una oración exclusiva para él... En esta plegaria, pide que los espías no tengan éxito para dañarlo ni hacerle ningún mal, por eso, como explicó el “Jafetz Jaim”, es la oración que Iehoshua necesita, ya que él se muestra en una oposición abierta a los planes nefastos de los espías...

 

Ieji Reuben.

 

Leiluy Nishmat

Israel Ben Shloime ztz”l