

En cualquier momento comienza la guerra…
Las noticias son desbastadoras, Iran aseguró que se está preparado para atacar nuevamente a Israel.
Ya lanzaron en los últimos tiempos entre Iran y hisbala miles de misiles, pero no entendimos la lección, o no queremos entender.
Seguimos igualitos a antes de que empiece todo este conflicto. Cuando nos tiran misiles entramos para protegernos en el miklat, recitamos unos cuantos tehilim en el mejor de los casos, pero apenas nos avisan que podemos salir de la zona resguardada, la vida sigue igual, sin grandes cambios.
Yo me pregunto ¿Hasta cuándo, qué estamos esperando para reaccionar, para mejorar en algo, para mostrarle a Hashem que sabemos y entendemos que nada es casual, que toda esta guerra está manejada desde arriba, y que no hay ningún Trump que la pueda parar, solo la voluntad de Hashem Itbaraj?
Podemos seguir igual, sin reaccionar, sin reflexionar ante lo que estamos viviendo, o podemos de una vez por todas reconocer que hay un Creador del mundo, que nos ama, nos cuida en cada instante, y que nos está esperando, nos está llamando a las gritos: Hijos, hijos míos, vuelvan a casa!!!!
Es el momento de tomar una decisión, hacer un cambio en nuestras vidas, y pedirle a Hashem con todas nuestras fuerzas y nuestra emuna--fe, ¡que pare para siempre esta guerra!, que nos traiga la Gueula—la redención, que nos proteja de toda la maldad que hay en este mundo, que tenga Rajamim, compasión de todo Am Israel. Debemos demostrarle a Hashem que sí puede apostar por nosotros, que valemos la pena, que reconocemos Su grandeza y Su poder, que estamos dispuestos a cambiar de una vez por todas, que no necesitamos más pruebas ni misiles, que entendimos la lección!
Es increíble que con los milagros que presenciamos en los últimos tiempos, todavía existan judíos que duden de la existencia de HaShem, y que El maneja los eventos… CIEGOS!!!!!, no pueden ver, o mejor dicho, no quieren ver que no hay casualidades, que todo tiene un propósito, que todo está manejado; que todo en definitiva, depende de nosotros, de nuestros actos, de nuestra relación con el Creador.
Si bien parecería que no podemos cambiar la realidad, en verdad. ¡Si podemos hacerlo, con nuestros actos y nuestros pensamientos, podemos parar de una vez por todas y para siempre esta guerra!
Somos responsables por nuestros hijos, por nuestra juventud, y tenemos que brindarles a ellos un mundo mejor. Un mundo sin guerras, sin violencia, sin mentiras, sin envidia ni celos, sin orgullo, sin prepotencia y sin maldad. Un mundo donde la verdad sea tan evidente que no tengamos ninguna duda de lo que es correcto; no tengamos dudas de lo que se espera de nosotros, y que tengamos la fuerza y la valentía para seguir esa Verdad con toda nuestra neshama, aunque a veces parezca difícil, debemos seguirla con la convicción de que estamos viviendo una vida llena de sentido y de propósito.
Adelante, no tengas miedo, Hashem te está esperando!