

BS”D
UN FAVOR IMPAGABLE
Y proclamó en Nombre de Hashem… (Bereshit 12,8)
Todos estamos obligados a decir: ¿cuándo mis acciones serán como las de mis padres, Abraham, Itzjak y Iaacov? (Tana Debei Eliahu Raba, 25) Las acciones de nuestros padres – dice el Saba Minovardok ztz”l, en su libro Or Hatzafon – son la combinación de una profunda sabiduría con la calidez humana, no una sabiduría extraña, fría o lejana, sino algo que está muy cerca, nos abraza y nos integra…
Lo especial de cada acción de nuestros padres, no es la propia acción, sino la sabiduría y el sentimiento que encierra cada hecho.
Si no fuera así, cómo sería posible una situación, en la que muchas personas se ocupan durante todas sus vidas, realizando las mismas acciones que nuestros Avot Hakedoshim, y de todas formas, esas acciones no son consideradas, porque no se hicieron con esa sabiduría tan especial…
Necesitamos pensar – dice el rab hagaon Iaacov Israel Hacohen Baifus ztz”l – ¿en qué se destacan las acciones de nuestros padres? Son conocidas las palabras de nuestros sabios, en el Midrash (Bereshit Raba 39,1): se compara con una persona que viajaba de un lugar a otro, y ve que una ciudad entera se está quemando. Se pregunta: ¿acaso podemos pensar que esa ciudad no tiene un gobernador? El gobernador lo observa, y le dice: ¡yo soy el gobernador!…
Así vimos, que Abraham Avinu decía: ¿es posible que el mundo no tenga un Conductor?… Hakadosh Baruj Hu lo observa, y le dice: ¡Yo soy el Dueño del Mundo!…
Y es necesario pensar: todos vieron que la ciudad se quema, y – con seguridad – también se habrán preguntado quién es el gobernador de la ciudad, entonces, ¿por qué Hashem no se revela ante ellos como lo hizo con Abraham Avinu?
Abraham Avinu, no hizo una observación superficial de la Creación, sino que profundizó en su Sabiduría y comprendió su gran fundamento, ¡el favor que trae!
Abraham vio el sol que alumbra toda la tierra y con sus “alas” protege a toda la creación. Vio a la luna y a los ejércitos del Cielo, todos hacen el bien y son útiles, sin interrupción. Ellos tienen una misión, que no cambian, y no esperan recompensa como pago por su trabajo. También vio toda la tierra, frente a él, y a las creaciones que la habitan. Todas encuentran su alimento, y la tierra está allí, firme, para hacer el bien, para dar a cada uno su lugar, su sustento… con todas sus fuerzas, es su esencia – sólo el bien y el favor…
Cuando Abraham ve todo esto, descubre que hay un Origen para todas estas acciones de favor. El consigue aprender que esta ciudad se incendia, y que debe hacer el bien, como una orden del Creador, que creó todo lo que existe, sólo para hacer el Bien a todas sus creaciones. Y de aquí, estudia también para sí mismo, como una más de las creaciones de Hashem, para conducirse por Sus Caminos: hacer el bien a todas las creaciones, con todas sus fuerzas, hasta donde alcance, como las Acciones del Creador, buscando la satisfacción de cada una de las creaciones.
El vio esta finalidad como su obligación en el mundo, hacer sólo el favor, en nombre del favor… sin pedir ninguna recompensa a cambio, porque – si pide recompensa o pago – la bondad no será digna de llamarse “favor”, sino que es como un trabajo más, como trabajar por el salario, algo que la persona hace para su propio beneficio, o digamos, para conseguir el sustento…
Abraham Avinu no se conforma con el favor que puede hacer con las personas que se encuentran frente a él, ni tampoco con las cosas que ellos suponen como faltantes, sino que va detrás de la gente para hacer el bien con ellos, y haciendo, cosas sobre las cuales ellos guardan silencio, o ni siquiera pensaron.
Y se extiende, con todos los detalles, el Avot Derabi Natan (cap.7), donde describe y compara entre el favor que hace Iov, con el que hace Abraham Avinu. Abraham no espera la llegada de los visitantes, los que están esperando, buscan y necesitan del favor, sino que se adelanta, y pone frente a ellos, comidas especiales, que no se comen en cualquier parte, y que ellos – los invitados – difícilmente podrían llegar a pedir… todo para que disfruten. Y no sólo eso, sino que se levanta y construye grandes palacios en el camino (así está escrito en el Avot Derabi Natan), y les ofrece todo, sin necesidad de esforzarse – en lo más mínimo – porque encuentran todo preparado frente a ellos.
Esta forma de conducirse, la aprende Abraham observando la creación… él puede ver cuánto bien brinda, Hakadosh Baruj Hu, a sus creados, inclusive, con cosas que jamás se nos hubiera ocurrido pedir…
Hashem prepara todo el mundo antes de crear al hombre, ¿para qué?… para que ni bien entra, se siente a comer de inmediato (como trae la Guemara, en el tratado de Sanhedrin, hoja 38a). Esto es lo que dijeron los sabios, en el Avot Derabi Natan: el Creador le dijo a Iov: todavía no has llegado a la mitad, de la medida de Abraham… porque Abraham Avinu aprende todo de la ciudad que se está quemando, e intenta preparar – para todas las personas – los placeres que jamás pensaron pedir…
Abraham no se conforma con esto, y pregunta: ¿es posible decir que esta ciudad no tiene un conductor?… es decir, él profundiza y analiza para estudiar, no sólo de la ciudad que se quema, sino también, para estudiar sobre nuestro Creador Itbaraj, metafóricamente. No sólo hacer el favor en la tierra, sino crear el favor.
Y podemos asombrarnos, cuando vemos que – inclusive – con sus noventa y nueve años, en el tercer día posterior al Brit Mila (el día más doloroso y muy peligroso) – a tal punto, que Hashem saca al sol de su estuche, para que el calor suba al extremo y no lo molesten los visitantes – Abraham no puede estar tranquilo, porque espera a los visitantes, con desesperación…
Y surge la pregunta: ¿qué ve Abraham para hacer esto? La respuesta: entiende que en un día tan caluroso, la gente no viaja por los caminos, y nadie necesita de sus bondades…
Y esto es – justamente – lo que dijimos: Abraham aprende de Hashem, porque El es el origen del Favor. La Cualidad del Favor del Creador, lo obliga a preparar todo, allí están todos los seres vivientes del mundo para que Hashem haga el bien con ellos, haciéndoles Favores, sin que ellos los necesiten…
Entonces, Abraham Avinu, adopta este fundamento maravilloso… está sentado con el calor del día, preocupado, porque no tiene visitantes, no tiene la posibilidad de hacer el favor…
Igualmente, está sentado, esperando, hasta que Hashem hace un cambio en la naturaleza y le envía a los Angeles del Cielo, para que Abraham se ocupe de hacer el favor…
Así fueron nuestros padres – con la voluntad de asemejarse a Hashem y conducirse por Sus Caminos, se convierten en el origen del bien y el favor, dando satisfacciones a sus semejantes en cada detalle, como lo hace el Creador…
Ialkut Iosif Lekaj.
LEILUY NISHMAT
Israel Ben Shloime ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Leah Guitel Bat Rajel Aleha Hashalom
Sofía Bat Baruj Aleha Hashalom
Daniel Israel Ben Iehuda ztz”l
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom
Shlomo Ben Simi ztz”l
Olga Bat Rosa Aleha Hashalom
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom