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Las aguas de Noaj

BS”D Las aguas de Noaj ¿Una ventana o una piedra preciosa? Tzohar Taase la Teiva –un “tragaluz” le harás al arca En la Parasha Noaj (Génesis, capítulo 6, versículo 16) HaShem instruye a Noaj a hacer una “abertura” que
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BS”D

Las aguas de Noaj

¿Una ventana o una piedra preciosa?

Tzohar Taase la Teiva –un “tragaluz” le harás al arca

En la Parasha Noaj (Génesis, capítulo 6, versículo 16) HaShem instruye a Noaj a hacer una “abertura” que servirá como un medio de iluminación para el Arca.

¿Cómo podemos entender la palabra Tzohar?

Literalmente la palabra "Tzohar" está relacionada con la palabra "zohar" que significa brillo, que según el comentario de Rashi y del Midrash, se refiere a una claraboya por la que entraba la luz al arca.

Sin embargo, encontramos otras opiniones, tanto en el Midrash, y también en la Guemará que interpretan que esta claraboya no era una abertura sino que era una “piedra preciosa” que brillaba e iluminaba a los ocupantes del arca por la noche y en la oscuridad del diluvio.

En las enseñanzas jasídicas este término es más una alegoría al margen de la explicación textual. El Baal Shem Tov lo explica como “la palabra”, vale decir que una "teiva" es un vocablo y a él tienes que darle brillo, porque esta palabra es la que forma las oraciones y los textos.

Por lo tanto según esta explicación, la palabra "zohar" debe ser una “palabra iluminada”, no seca ni sin sentido, sino que brillante, llena de energía así como si proviniera de la luz fuerte del “zohorayim”- del mediodía. En otras palabras esto significa que tenemos que iluminar nuestras palabras especialmente en la oración, cuando rezamos, dándoles sentido y  llenándolas de inspiración y fe, por lo tanto también es apropiado interpretarlo en el plano espiritual.

Esta escrito Tzohar, que harás una “ventanilla", que las palabras que salen de tu boca tengan una pequeña abertura por la que entre la luz de la inspiración a tus mensajes. Y esto, por supuesto, no es un lugar físico, sino que en tu mente ten tus pensamientos claros, encasillados, e iluminados; pero tienes que considerar también, que no hay otra luz que la Torá, la cual, desde el momento que penetra en ti, puede iluminarte desde adentro.

La Torá también es comparada con el agua que calma la sed, así también tiene el poder de calmar tus ambiciones espirituales.

En la Torá y en la tradición judía, el agua tiene un significado profundo y trascendental, desde el fundamento físico de la creación del mundo hasta el ejemplo espiritual de la Torá y la gracia divina. En el comienzo de la creación el agua precedió a la creación de la luz y de la tierra, en el relato de la creación, como está escrito, "el RUAJ de HaShem “sobrevolaba” sobre la faz de las aguas" (Génesis 1:2).

El agua es uno de los cuatro elementos básicos a partir de los cuales se creó todo en el mundo, y estos son el fuego, el aire, el agua y el polvo que se conocen como ARMA (Avir –Ruaj –Mayim -Adama).

 

Características del agua, la abundancia y la bendición

En hebreo no existe la palabra agua como singular o plural, MAYIM es siempre plural y Mayim siempre representa al JESED, la misericordia, que es abundante e ilimitada. El agua que cae como lluvia, expresa la gracia divina que se derrama sobre todos por igual, como está escrito: "Abres tu mano y satisfaces el deseo de todo ser viviente",(Salmo 146:16).  Pero para esto debemos pedir, rezar por la lluvia. No hubo lluvia hasta que Adam, el primer ser humano, pidió por ella para hacer crecer todos los frutos de los árboles y las yerbas  del campo.

El agua en su estado natural sirve para la purificación y la renovación espiritual. Por medio de la inmersión en afluentes naturales y en la mikve, se eliminan las impurezas tanto en el cuerpo de la persona, como en los objetos que se han impurificado. El agua natural tiene el poder de purificar a una persona de sus contaminaciones espirituales, no solo con la inmersión en la mikve, sino que también en el lavado de las manos antes de comer.

La inmersión en el agua representa un retorno a un estado inicial de pureza y ??a partir de ahí, al crecimiento hacia una nueva vida como lo aprendemos en esta parashá, que las aguas del diluvio “borraron” el viejo mundo, el mundo de la maldad y el robo para crean una nueva realidad de santidad y conciencia Divina.

 

El agua como parábola de la Torá

En las fuentes de nuestros sabios y la Cábala, existe una estrecha conexión entre el agua y la Torá como dice la expresión "no hay agua sino Torá" y su estudio revitaliza el alma de un Yehudi. Así como el cuerpo humano no puede existir sin agua, tampoco el alma no puede existir sin la Torá.

El agua desciende de un lugar alto a un lugar bajo; así también, la Torá “baja a aquellos que tienen humildad. El agua cae a gotas, poco a poco, también la Tora se aprende lentamente, acumulando los conocimientos para ponerlos en práctica, así una persona aprende Halajá y más Halajá hasta que llega a tener conocimiento de la Torá para poder practicarla.

En Hoshana Rabá pedimos una plegaria especial por la lluvia—Tefilat Gueshem, en ella pedimos que esta sea para bendición y no para maldición, para la abundancia y no la escases, para la vida y no para lo contrario. Nuestra tefila la pedimos con la boca, y es verbalizada por los labios, estos se parecen a la hoja de un sauce que necesita constantemente ser regado por el agua.

Quiera HaShem, que logremos iluminar nuestras tefilot—nuestras plegarias- con la luz de la Torá y así conseguir regar con abundancia los días de nuestras vidas.

 

 

 



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